L´homme qui marche

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Film extraño que sigue la trayectoria de un hombre ?libre? y extravagante, obra original de una realizadora que en su visita al 10º BAFICI reconoció cierta influencia del gran Eric Rohmer ?L?Homme qui marche?, que ha sido traducido literalmente como ?El hombre que camina?, es un film francés de Aurélia Georges, una realizadora que nos visita en ocasión del 10º BAFICI. Fue estrenado en enero de 2008 en Paris y presentado el año pasado en una sección poco conocida del Festival de Cannes. Ver esta extraña película se convierte en una experiencia reconfortante y diferente dado que permite una aproximación a un personaje que, en palabras de la propia directora, resulta ser un hombre libre.

A Víktor Atemian, emigrante ruso que vive en Paris, lo encontramos por primera vez en 1974. Esa época algo lejana es, fruto de una feliz coincidencia, aquella en la cual este cronista también vivió allí y donde se inició su pasión por el cine. Pero además fue ese el momento en que nació el interés por el idioma ruso, que luego completara de estudiar en Buenos Aires. El aprendizaje de una lengua extranjera nos permite inevitablemente una aproximación a la sensibilidad e idiosincrasia de un pueblo sufrido como el ruso y explica coherentemente el extravagante comportamiento del personaje. La trama lo retrata en años posteriores como el momento en que el candidato socialista, nos referimos a Miterrand, llega al gobierno. Y a medida que avanza el metraje uno siente cada vez con más fuerza que Viktor es un ?sapo de otro pozo?. Se trata de un hombre duro, intransigente, casi un ermitaño cuya ?libertad? en verdad es su rechazo a las convenciones burguesas, que lo van poco a poco aislando de la sociedad. La directora comentó, luego de la proyección, que se había basado en la historia de Vladimir Stepin, un escritor ruso del que se publicó apenas una obra corta en Francia y que hoy es un ilustre desconocido. Ante una pregunta del público sobre una posible influencia de Rohmer en su film, reconoció ser una entusiasta seguidora de su obra. No negó además una lejana vinculación con la opera prima (?El signo de Leo?) del casi nonagenario director, que no fuera estrenada en nuestro país aunque exhibida frecuentemente en las diversas sucursales de la Alianza Francesa.

Es poco probable que ?L?Homme qui marche? encuentre un distribuidor local que decida estrenarla. Es entendible dado que sus actores son totalmente desconocidos, incluido el protagonista central que curiosamente no es ni ruso ni francés sino español. César Saracho, tal su nombre, le habría expresado a la realizadora su interés en trabajar en el futuro en algún film local, oferta que debería ser tenida en cuenta por alguno de nuestros noveles directores. La última oportunidad de ver este film y conversar de paso con Aurelia es el próximo miércoles a las 14:30 en la Sala Leopoldo Lugones, algo que recomendamos efusivamente.

Publicado en Leedor el 15-04-2008