Como la sombra

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Una de las raras oportunidades de ver un film italiano, menor pero con rico clima, que recuerda y quizás sea un homenaje a uno de los grandes directores peninsulares. Son muy pocas las novedades de cine italiano que llegan a nuestras pantallas y más de una las razones que explican dicha ausencia. Sin duda, la de mayor peso es la que tiene que ver con la caída en el nivel medio de calidad de una cinematografía que supo contar al mismo tiempo con la inspiración de directores tan geniales y diferentes como Fellini, Visconti y Antonioni, que ya no están entre nosotros.

Parece bastante razonable la asociación que varios medios y críticos han hecho entre la directora Marina Spada y el último de los nombrados. En efecto, su segundo largometraje ?Como la sombra? (?Come l?ombra?) que acaba de estrenarse transcurre en Milán, la ciudad preferida del autor de obras tan memorables como ?La noche? y ?La aventura? con las que el film de Spada guarda algunos vínculos. El primero lo da el personaje central, Claudia (Anita Kravos), cuya opaca y rutinaria existencia en una agencia de viajes parece estar en consonancia con imágenes de una ciudad, bellas pero a la vez frías y sin vida.

La joven toma clases de ruso y se enamora de su profesor, un ucraniano misterioso, quien le realiza una propuesta bastante insólita: albergar por unos pocos días a una supuesta prima llegada recientemente de Kiev. Olga, típico nombre eslavo, es algo así como la antítesis de Claudia y en los pocos días en que se tratan nace una vinculación afectiva entre ambas mujeres. Pero la trama tiene reservadas algunas sorpresas que por respeto al espectador no se develan mayormente aquí. Tiene que ver eso si con ciertas ausencias de algunos de los personajes y son determinantes en la decisión final que toma Claudia, al decidir trocar Grecia, que es donde pensaba pasar sus vacaciones, por Ucrania.

Además del tema de la soledad, tan caro al nombrado Antonioni, subyace también otra cuestión que está teniendo un gran impacto en la Europa de hoy. Nos referimos a la presencia de un numeroso contingente de habitantes, emigrados de los ex países de la Europa del Este y que luchan por encontrar su lugar. Algo de eso se insinúa en ?Como la sombra?, incluso desde su título pero es probable que persista alguna duda una vez terminada la visión del film. No se trata de una obra que habrá de satisfacer a todo tipo de público. Será sobre todo recomendable para quienes privilegian climas frente a trama y es justo recordar que en el último Festival de Mar del Plata, su realizadora, que lamentablemente no estuvo presente, fue premiada con la mejor dirección.

Publicado en Leedor el 4-04-2008

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