Cielo Rojo

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El espíritu de la revolución rusa plasmado en la voz de poetas y artistas de la época. Nubes cargadas de ánimos revolucionaros, cubren -densas, la Rusia zarista. De repente, un relámpago ilumina el horizonte y revela el color que engendra la revolución: un cielo rojo espera desplomarse sobre viejas estructuras e inundar la ciudad con sus ideales.

En eso, la barca del amor se estrelló contra la vida cotidiana y un grupo de poetas espera que, en donde se inventan los sueños, haya uno cuya fuerza sea la de la primavera al llegar.

Dirigida por Helena Tritek, Cielo Rojo toma la obra de los poetas rusos Anna Ajmatova y Vladimir Maiakovski, y la música de canciones populares de la época cantadas en vivo por Gypsi Bonafina.

Así, Cielo Rojo, el sueño bolchevique, cuenta esa parte de la Historia a partir de las conversaciones y compulsas que se generaban en las calles y en el cabaret literario La Linterna Roja, donde la prostitución de ideales era el peor crimen, donde eran las ansias por un nuevo régimen las que iluminaban la obra de los escritores y poetas que asistían a exhibir su dolores y convicciones en forma de prosa o de verso.

Así, esta puesta que nació en el ciclo “Octubre Rojo Rojas”, que el Centro Cultural Rojas organizó por los 90 años de la Revolución Rusa, vuelve a escena como una fusión de historia y arte.

Una fusión tan atractiva como compleja. Un entramado donde cada hilo conductor (el histórico propiamente dicho y el poético o el de la vida de los poetas) proviene de ovillos muy complejos, con mucho por desenrollar -y con esto- muchas posibilidades de enredos. Por eso, es necesario un público atento y una trama prolija, para que cada uno de los cuadros
-fotográficamente admirables, llenos de color e imágenes sensibles-, no terminen perdiéndose en la historia y tengan que esperar a un aplauso solitario y salvador para alertar al resto de las manos que la obra terminó.

De todas maneras, la Historia contada por sus protagonistas más sensibles logra que en el techo de Timbre 4, el cielo rojo de octubre de 1917, se vuelva más cercano y manifiesto.

Publicado en Leedor el 2-4-2008

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