Regresados (II)

0
12

La habíamos visto en Pinamar, finalmente se estrena esta muy digna comedia argentina.
Bien podría aplicarse el título del film a sus directores, luego de 8 largos años de ausencia y donde la espera bien valió la pena.

En el año 2000 se estrenó ?76 89 03?, una película argentina cuya singularidad comenzaba con su extraño título, que además estaba filmada en blanco y negro y fue codirigida por dos debutantes en el largometraje: Flavio Nardini y Cristian Bernard. Tuvieron que pasar ocho años hasta que la pareja de realizadores reincidiera con ?Regresados?, que igual que la anterior protagonizan, en su mayoría, actores poco conocidos.

El nombre del film es en realidad un juego de palabras dado que el argumento refiere a la reunión de compañeros ?egresados? de un colegio y que se reúnen veinte años después. Asistirán a una clase magistral de un profesor, cuyas palabras serán premonitorias como comprobará el espectador al final, en lo que puede considerarse el epílogo cinematográfico.

Tres serán las historias que irá desarrollando la trama y todas tendrán en común cierto aire de frustración que el aciago año en que transcurre (2002) logra potenciar.

El reencuentro de dos de los egresados, que se quedaron en Argentina, con un tercero que se fue a España y trabaja en un banco en plena época del ?corralito? generará una serie de situaciones dramáticas ante el contraste de sus respectivas evoluciones económicas. Los alardes del emigrado (Francisco Nepomuceno) frente a sus pares, serán sentidos como una provocación particularmente en uno que se dice director de un cine que nadie ve acá, en un guiño nada gratuito de Nardini y Bernard hacia el llamado ?nuevo cine argentino?.

La historia más tierna la protagonizará un joven con tendencia a la obesidad y su ex compañera (acertada Coni Marino), quien ahora está casada pero que en el fondo continúa insatisfecha con su rutinaria vida conyugal.

La tercera narración será la más ?riesgosa? al lindar el mal gusto, aunque sin llegar a caer en ello. Enfrentará a un personaje con físico de jugador de rugby (Luis Sabatini) que no se perdona el mal que le ocasionó a un compañero (Marcelo Sein) cuyo apellido (Pequeño) lo describe cabalmente. Irá a su casa y ante la propuesta del hermano del desdichado (corta y eficaz intervención de Diego Capusotto) se quedará a cuidarlo en lo que se transformará en una verdadera pesadilla.

Párrafo aparte merece la breve aparición de Rodolfo Carnaghi como un vetusto cantor de tangos para el cual lo artístico ha quedado relegado frente a la necesidad de subsistir a toda costa en momentos de grave crisis económica, como la del periodo en que se desarrolla la acción. Esto sólo ya justifica ver ?Regresados?, que además tiene muchos otros motivos de interés y al que sólo puede achacarse ciertas limitaciones técnicas que no invalidan los méritos ciertos de una muestra de cine argentino que es poco frecuente ver últimamente.

Publicada en Leedor el 21-03-2008