Tarsila viajera

0
40

Malba abre su temporada de exposiciones 2008 con Tarsila viajera, una retrospectiva de la artista brasileña Tarsila do Amaral que estará acompañada de Mesas redondas, cursos, visitas guiadas y conciertos. Todo un acontecimiento.Del 28 de marzo al 2 de junio de 2008
Curadora: Regina Teixeira de Barros
Una exposición organizada por Pinacoteca do Estado de São Paulo y Base7 Projetos Culturais

Inauguración: jueves 27 de marzo a las 19:00

La muestra -que se presenta en la institución brasileña desde el 19 de enero hasta el 16 de marzo- está compuesta por una selección 80 obras, entre pinturas y dibujos, provenientes de colecciones públicas y privadas de Brasil, representativas del cuerpo de producción de la artista desde sus primeros años en São Paulo, sus estadías en París y su posterior actividad al retornar a su país.

Entre 1920 y 1933, Tarsila viaja varias veces a Europa y América Latina, conoce Oriente Medio y la Unión Soviética, y ?descubre? Brasil. Esta exposición, según escribe la curadora Regina Teixeira de Barros, ?busca profundizar un ángulo específico de la producción de la artista ?uno de los tantos prismas posibles-, que se refiere al papel de los viajes en su formación y en el desarrollo de su repertorio visual, y su consiguiente inmersión en un proyecto mayor de investigación sobre las raíces de Brasil?.

Se incluyen aquí las series más importantes de su producción: los dibujos de viajes en su travesía por el interior del Brasil, especialmente por la zona de Minas Gerais y Río de Janeiro; el período antropofágico, y las ilustraciones para Pau Brasil.

Como parte del trabajo en colaboración, Malba prestará para la exposición en la Pinacoteca su obra Abaporu, y se exhibirán por primera vez juntas las tres piezas emblemáticas de Tarsila do Amaral: A negra, Antropofagia y Abaporu, en el cual se visualiza una propuesta de construcción de la tan deseada identidad brasileña.

Modernismo brasileño

En el contexto del modernismo brasileño, la contribución de Tarsila do Amaral fue una de las más innovadoras y creativas; su producción de los años 20 es esencial para comprender aquel período.

Los viajes al extranjero que realiza Tarsila, y que abarcan el apogeo de su producción, se intercalan con estadías en la capital paulista y con temporadas en las diversas haciendas de la familia, en el interior de São Paulo. En estos viajes, Tarsila siempre lleva consigo libretas o bloques de dibujo, donde hace anotaciones y registros de los lugares visitados. En las primeras aventuras sobre papel, los estudios son considerados sólo como una etapa en el proceso de trabajo, subordinados a la pintura, considerada una finalidad mayor. A medida que ella se apropia de un lenguaje moderno, una parte de su producción de dibujos empieza a gozar de plena autonomía. Pero la mayor parte de ellos ?en esa década de viajes constantes? aparece esbozada en las pequeñas libretas de anotaciones, en las cuales Tarsila registra paisajes europeos, asiáticos y brasileños ?reales e imaginarios-, a modo de diario de viaje.

Cuando regresa a São Paulo en 1922, luego de su estadía en París, Tarsila conoce a los artistas e intelectuales interesados por el naciente modernismo europeo, que habían participado, en febrero de ese año, de la Semana de Arte Moderno en el Teatro Municipal de dicha ciudad, un evento de gran influencia en la renovación de la literatura y de las artes en Brasil. Algunos de ellos se integrarían más adelante al llamado Grupo dos Cinco: el escritor y musicólogo Mário de Andrade; los poetas Oswald de Andrade y Menotti del Picchia, y la pintora Anita Malfatti, que había visitado Europa en los años previos a la Primera Guerra Mundial e introducido el expresionismo en Brasil.

La artista regresa a París a fines del 22 y, junto a su pareja Oswald de Andrade, comienza a frecuentar a la élite de la comunidad artística parisiense. Entre otros trabajos, en 1923 realiza A negra, obra clave que -cinco años más tarde- se unirá a la serie de sus pinturas antropofágicas como Abaporu (1928) y Antropofagia (1929), y que representan el momento más alto del modernismo brasileño de la década de 1920.

De vuelta en São Paulo, a fines del 23, do Amaral viaja a Río de Janeiro y a Minas Gerais junto a un grupo de modernistas, entre los que se encuentran (además de Oswald de Andrade), Olívia Guedes Penteado, Mario de Andrade, Gofredo da Silva Telles y René Thiollier, entre otros, además del poeta franco-suizo Blaise Cendrars, que visitaba Brasil. Esta excursión da origen a un centenar de obras ?como las pinturas Carnaval en Madureira y Morro de la Favela- y notas de viaje y, a partir de allí, el paisaje brasileño se convertirá en su tema central.

El paisaje minero y la ?poesía popular? ?como Tarsila denomina a los colores y la simplicidad típicos de las pequeñas ciudades brasileñas? llaman la atención de la artista. ?He encontrado en Minas los colores que me encantaban cuando era niña?, comenta. Y produce alrededor de un centenar de dibujos, estudios y apuntes, algunos de los cuales posteriormente son retomados en pinturas, producción que sería conocida como ?pau-brasil?. Este conjunto de pinturas se caracteriza por los colores considerados rústicos y por las influencias cubistas, que se manifiestan en la planificación espacial y en la estilización geométrica de las figuras humanas, los animales y la vegetación tropical.

Para Oswald de Andrade, los viajes a Rio y a Minas son igualmente provechosos, y lo estimulan a redactar el Manifiesto Pau-Brasil, de donde deriva el término aplicado a esta serie de pinturas de Tarsila.

En 1925, Tarsila junto a Oswald de Andrade y a un grupo de amigos, emprenden un crucero de 35 días por el Mar Mediterráneo. Repleta de libretas, la artista produce croquis de paisajes, templos, vistas urbanas y marinas, muchas veces con trazos rápidos y sintéticos. Aunque realizó también estudios con anotaciones de color ?probablemente con la intención de ampliar el paisaje en futuras pinturas-, la artista nunca retomó esta serie de bosquejos.

La búsqueda de temas brasileños, iniciada en 1924, toma otra dirección a partir de 1928, cuando Tarsila se embarca en las imágenes de su inconsciente, provenientes de las historias que había escuchado en su niñez, de las que surgen pinturas y dibujos antropofágicos, paisajes habitados por seres fantásticos y vegetación exuberante. Mezcla elementos y fusiona simbologías. Lo femenino y lo masculino. El cielo y la tierra. Un Brasil mágico, denso y silencioso.

Luego de un viaje a la Unión Soviética en 1931 -una experiencia que estimula la breve etapa de pinturas con motivos sociales, con obras tales como Obreros y Segunda clase-, Tarsila realiza en 1933 su último viaje internacional, esta vez, a Montevideo. A lo largo de los 40 años que siguen hasta su muerte, en 1973, Tarsila retoma varios elementos de las pinturas pau-brasil y de los paisajes antropofágicos, reelaborando permanentemente la construcción del país que soñó.

Biografía
Tarsila do Amaral (Capivari, Estado de São Paulo – 1886, São Paulo, Estado de São Paulo, 1973).
Hija de un acaudalado hacendado de café, pintora y dibujante, Tarsila estudia escultura entre 1916 y 1919 con William Zadig y con Mantovani en São Paulo, y con los pintores Pedro Alexandrino y George Elpons. Es Pedro Alexandrino quien la introduce en las técnicas del dibujo y la incentiva a cargar consigo libretitas de anotaciones, hábito que conserva durante toda su trayectoria y que le brinda un precioso léxico de imágenes. Entre 1920 y 1922, Tarsila vive en París, estudiando en las academias Julian y Emile Renard, ambas de orientación muy tradicional. Durante este período, la artista visita Inglaterra, España e Italia. Las pocas pinturas de paisaje realizadas en este período son mucho más libres y luminosas que los desnudos académicos y los retratos que venía ejecutando bajo la enseñanza de los maestros franceses. Al regresar a Brasil, en 1922, forma en São Paulo el Grupo dos Cinco, junto a Anita Malfatti, Mário de Andrade, Menotti del Picchia y Oswald de Andrade. En 1923, nuevamente en París, frecuenta el taller de André Lhote, Albert Gleizes y Fernand Léger. Toma contacto con el poeta Blaise Cendrars, que la presenta a Constantin Brancusi, Vollard, Jean Cocteau, Erik Satie, entre otros intelectuales. Al año siguiente, junto con Oswald de Andrade, Olívia Guedes Penteado, Mário de Andrade y otros, acompaña en Brasil al poeta Blaise Cendrars en su viaje a las ciudades históricas de Minas Gerais. Realiza una serie de trabajos basados en esbozos hechos durante el viaje. En ese período inicia la llamada fase ?pau-brasil? [palo brasil], donde profundiza en la temática nacional. En 1925 ilustra el libro de poemas Pau-Brasil, de Oswald de Andrade, publicado en París. Pinta Abaporu en 1928, lienzo que inspira el movimiento antropofágico impulsado por Oswald de Andrade y Raul Bopp. Tras un viaje a la Unión Soviética, empieza en 1933 una etapa orientada a temas sociales, con las obras Operários y 2ª Classe. En 1936 colabora como cronista de arte en el periódico Diário de São Paulo. Por invitación de la Comisión del 4º Centenario de São Paulo realiza, en 1954, la pintura Procissão do Santíssimo y, en 1956, entrega a la Librería Martins Editora O Batizado de Macunaíma, sobre la obra de Mário de Andrade. La exposición retrospectiva Tarsila: 50 Anos de Pintura, organizada por la crítica de arte Aracy Amaral y presentada en 1969 el Museo de Arte Moderno do Río de Janeiro – MAM/RJ y en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo – MAC/USP en 1969, refuerza la consolidación y la importancia de Tarsila como artista brasileña y latinoamericana.

Actividades de Extensión Cultural

Acompañarán a la exposición diferentes actividades culturales:

1) Encuentro con la curadora Rexina Teixeira de Barros
Viernes 28 de marzo a las 18:00.
Sala 5 (2º piso).

2)Visitas guiadas
Miércoles, jueves y viernes a las 17:00.
Sábados y domingos a las 18:00.

3) Encuentro cara a cara
Tarsila y la vuelta a casa en el modernismo. Por Adriana Amante
Miércoles 9 de abril a las 18:00.
Sala 5 (2º piso).

Si algunos viajes cambiaron la percepción de Tarsila do Amaral, no fueron tanto los de su formación en Europa como los que hizo por su país al regresar. A partir de ahí, lo caipira -que es, a la vez, la tierra y la infancia- emerge y le permite dar un salto en la representación de lo nacional en la pintura del Brasil. El análisis de los dibujos que Tarsila hizo en sus viajes nos permite ver el ensayo de ideas tanto en los bocetos como en las obras acabadas. A diferencia del souvenir, que liga al viajero con el lugar por el que ha pasado y diseña una perspectiva que mira hacia atrás, los bocetos y apuntes de la pintora viajera son ideas que se disparan hacia el futuro con una contundente provisoriedad.
Adriana Amante se doctoró en Letras con una tesis sobre la literatura del exilio en Brasil en la época de Rosas. Es profesora de Literatura Argentina del siglo XIX en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y de New York University; investigadora del Instituto de Literatura Hispanoamericana (UBA), y Directora Académica de la Escuela Superior de Creativos Publicitarios.
Se ha especializado en el estudio de las literaturas argentina y brasileña becada por el Fondo Nacional de las Artes, el Instituto Camões y la Universidad de Buenos Aires. Fue investigadora visitante en New York University, en la University of London y en la Universidade Nova de Lisboa.
Publicó Absurdo Brasil. Polémicas en la cultura brasileña, y tradujo del portugués, entre otros, Memorias póstumas de Bras Cubas, de Machado de Assis, y El banquero anarquista, de Fernando Pessoa. Integra el consejo de dirección de la revista Las Ranas y sus ensayos han aparecido en diversos libros y revistas especializadas.

3) Curso
Una estética inquieta: los viajes del modernismo y la pintura de Tarsila do Amaral. Por Florencia Garramuño.
Sábados 26 de abril, 3 y 10 de mayo, de 11:00 a 13:00.
Público general: $120 curso completo | Estudiantes con acreditación: $90 curso completo. Se extenderán certificados de asistencia. Informes e inscripción: 4808 6515 | cursos@malba.org.ar

Modernismo y viaje son, hasta cierto punto, sinónimos. El viaje supone desplazamiento, descubrimiento, exploración y novedad. En tanto fenómeno social y cultural, alrededor de 1920 el viaje en el Brasil se convierte en instrumento de una mirada estética modernista que es, en sí misma, viajera y etnográfica.

Inserto en una trama cultural de la que participan la música de Heitor Villalobos y el samba; la literatura de Oswald y Mário de Andrade y Graciliano Ramos, y el cine de vanguardia de Mário Peixoto -entre otros-, el itinerario pictórico de Tarsila do Amaral se revela como condensación luminosa de un momento histórico y de la estética en la que éste se manifestó.

El curso se propone investigar las implicancias del viaje de los modernistas brasileños en términos históricos y teóricos, analizando el significado del viaje como condición y producto de una estética moderna.

Primer encuentro:
Viaje y modernidad. El viaje exterior y el viaje interior de los modernistas brasileños. París, 1920; Minas Gerais, 1933.

Segundo encuentro:
La mirada viajera. Objetos y representaciones, técnicas y dispositivos. Nacionalismo y cosmopolitismo. Um homem sem profissão, Poesia Pau Brasil, de Oswald de Andrade, O turista aprendiz, de Mário de Andrade.

Tercer encuentro:
Años 30: la política del viaje. La U.R.S.S., los carteles soviéticos y la internacionalización de la mirada. Graciliano Ramos, Viagem. Mário Peixoto, Limite.

Florencia Garramuño recibió su PhD en Romance Languages and Literatures de Princeton University y realizó su posdoctorado en el Programa Avançado de Cultura Contemporânea de la Universidade Federal do Río de Janeiro. Dirige el Programa en Cultura brasileña de la Universidad de San Andrés, y es investigadora del CONICET. Publicó Genealogías Culturales. Argentina, Brasil y Uruguay en la novela contemporánea, 1980-1990 (Beatriz Viterbo, 1997) y Modernidades Primitivas: Tango, Samba y Nación (Fondo de Cultura Económica, 2007). Es editora asistente de la revista Margens/Márgenes.

4) Mesa redonda
Recorridos. Recorridos. Recorridos.
Literatura y arte en el modernismo brasileño
Con Patricia Artundo, Gonzalo Aguilar y Jorge Schwartz
Miércoles 21 de mayo a las 18:30.
Auditorio.

Un célebre fragmento del Manifiesto antropófago escrito por el poeta brasileño Oswald de Andrade da nombre a esta mesa redonda dedicada a la literatura y el arte modernista brasileño, conmemorando los 80 años del surgimiento del Manifiesto y de la Revista de Antropofagia, que nuclearon a reconocidos pintores, poetas y artistas brasileños.

Gonzalo Aguilar abrirá el diálogo con Abaporu, una de las obras más representativas de Tarsila do Amaral y vinculada con el inicio del grupo. En articulación con esta obra y con la literatura de Oswald de Andrade, indagará en el interés de las vanguardias por el circo y los desplazamientos de los artistas de la elite hacia el arte del clown.

Por su parte, Jorge Schwartz se centrará en la relación Tarsila / Oswald (Tarsiwald). Durante el período álgido del modernismo brasileño, pocos ejemplos ilustran mejor las relaciones entre la pintura y la poesía que los vínculos entre la pareja Tarsila do Amaral y Oswald de Andrade. De su intensa producción en común surgen el cuadro Caipirinha, que dialoga directamente con el poema ?Atelier” o las ilustraciones del libro Pau Brasil, fundador de la nueva poesía de vanguardia en el Brasil.

Por último, Patricia Artundo descubrirá los desplazamientos y cruces existentes entre los artistas y escritores de la vanguardia argentina y la vanguardia brasileña quienes a partir de
1925 exploraron diferentes vías de acceso al conocimiento del otro, en un movimiento que generó una importante circulación de artistas y escritores. En 1928 la Revista de Antropofagia, en su Primeira Dentiçao, invitó a Xul Solar a participar de ella como colaborador y María Clemencia Pombo ilustró en uno de sus números uno de los capítulos de Macunaíma de Mario de Andrade.

5) Concierto
Melodias Sentimentales: Villa-Lobos, el Modernismo y repercusiones en la música brasileña.
A cargo de Claudia Castro y Jaime Ernest Dias.
Miércoles 14 de mayo a las 19:00.
Sala 5 (2º piso).

El ?choro? -género musical popular urbano- y el folclore del Brasil, fueron estilizados por Heitor Villa-Lobos para expresar la riqueza de las raíces culturales del país durante la Semana de Arte Moderna de 1922. Su actitud y obra influenciaron a toda una generación de músicos brasileños, como es el caso de Jobim y Gnatalli.

En esta oportunidad, los músicos brasileños Claudia Castro (flauta) y Jaime Ernest Dias (guitarra) interpretarán un repertorio de piezas pertenecientes a Villa-Lobos y a otros artistas que recibieron la influencia del modernismo en la música brasileña. El dúo invita para una ?roda de choro? a Leonardo Godoy, Juan Pastrana y Julian Dabron, egresados de las clases de guitarra de Cesar Gordillo del Conservatorio de La Plata.

Claudia Castro es flautista y gestora cultural. Estudió flauta en la Escuela de Música de Brasília, en la Universidad de Brasília (Brasil), en el Central Berkshire Music Center (Reino Unido), y en la New York University (USA). Participó en festivales internacionales de música en Alemania, Inglaterra y Brasil, integrando distintas formaciones de música de cámara. Obtuvo una Maestría en Gestión Cultural en la Boston University (USA) y trabajó como administradora de los Cursos de Verano de Música, Danza y Teatro del Conservatorio de Boston y como Directora Ejecutiva del The Nora Theatre Company. Actualmente es consultora de la Theatre Management Associates (Reino Unido).

Jaime Ernest Dias es Licenciado en Música por la Universidad de Brasília y docente titular de Guitarra de la Escuela de Música de Brasília. Como miembro fundador del Club de Choro de Brasília, pertenece a una generación de músicos brasileños que construyeron su arte influenciados por los cánones eruditos y la tradición popular. Se han destacado por su trabajo de creación y dirección en la Orquestra de Guitarras de Brasília, Orquestra de Cuerdas Brasileñas, Instrumental e Tal, y Cuerdas Sueltas. Ha hecho diversos viajes por Brasil, Estados Unidos, Francia, Suiza, Venezuela e Irán. Como intérprete y compositor, registró su trabajo en los discos ?Instrumental?, ?Paisagens Noturnas?, ?Sonatas de Bach?, ?Papo de Cordas?, ?Contrastes?, ? À Moda Brasileira? y ?Corda Solta?.

Publicado en Leedor el 15-03-2008