Firmin de Sam Savage

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Firmin es un libro encantador para quien se inicia en la literatura y para quienes ya están pensando qué libros releerán en la vida.
Puede que alguien se inicie en la literatura, cualquiera sea su edad.

Hoy, le diría que no estaría mal comenzar por leer Firmin. Sería mucho más entretenido que recorrer un libro donde se enumere la ?biblioteca ideal? o el canon contemporáneo.

Conocí a Firmin este enero, en ese tiempo magnífico del año en que uno se apoltrona a leer creyendo que tiene todo el tiempo del mundo para la ficción. Es una novela que me regaló mi esposo, muy sabiamente.

Leída esta novela, Firmin, que ya extraño, diría que es ?Memorias del subsuelo? de Dostoyevski en clave de J. Salinger.

La encontré comentada en diversos blogs. Su aparición es reciente y su autor nuevo en el mercado editorial. Se trata de Sam Savage, nacido en 1940 en Carolina del Sur.

Para conocer a Firmin, un ratón de librería, voy a transcribir este párrafo:

?Siempre creo que todo va a durar para siempre, pero nada dura para siempre. De hecho, nada existe más allá de un instante, salvo las cosas que retenemos en la memoria. Yo siempre intento retenerlo todo ? prefiero la muerte al olvido -, pero, al mismo tiempo, tenía muchas ganas de que nos fuéramos a San Francisco, dejándolo todo atrás. Y así es la vida: no hay modo de encontrarle sentido.?

Es un libro encantador para quien se inicia en la literatura y para quienes ya están pensando qué libros releerán en la vida. Porque hay una edad en la que uno ya se plantea relecturas profundas de los clásicos que ha leído en la adolescencia.

Firmin es un ratón de librería porque nació en un nido de libros, en un depósito y de sus muchos hermanos fue el único que prefirió quedarse en su lugar de origen. Cuenta: ?Mi querida Flo (su madre) ha convertido en confeti el Finnegans Wake. Joyce fue uno de los Grandes, quizá el más Grande de todos. Yo nací, fui acogido y me amamantaron en el armazón deshojado de la obra maestra menos leída del mundo?.

Amó a sólo dos seres humanos. Y de ellos habla mucho, los retrata detalladamente. En un reportaje a su autor, nos enteraremos de que para Savage Dostoyevski es uno de los Grandes, a través de quien puede conocerse el alma humana. Savage practicó tan bien en este relato su aprendizaje.

Firmin es una novela que cuenta con humor una vida dedicada a la literatura, la de un ratón que quería hablar, y lo hacía con mímica. Un ratón que tocaba jazz, fantaseaba con Ginger Rogers, y quería bailar como Fred Astaire.

Este libro, Firmin de Sam Savage, se llevaría muy bien con otra lectura, que me gustaría comentar en el próximo artículo, y es el libro ?Aprender a escribir? de Alicia Steimberg. Son dos textos, que con su lectura, de un modo entretenido y sabio, pueden introducir muy bien a la literatura, sin solemnidad. Tienen el talento de invitar a leer y escribir ficción.

Publicada en Leedor el 15-01-2008