Imperdibles 1.0

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Libros para el verano, títulos posibles para transitar la canícula disfrutando literatura.Imperdibles se le dice en España a los alfileres de gancho. Qué palabra más sugestiva entonces cuando estamos hablando de libros por el mero placer de leerlos.

Se trata de recomendar un libro, ese es el objetivo de estas notas. Un libro para regalar o regalarse, para retirar de la biblioteca del barrio (sí, Buenos Aires tiene de ellas desparramadas por sus más increibles rincones).

A ver, ¿por dónde empezar? Sólo 3000 años de literatura nos contemplan. Bueno, una vez más, vayamos a lo seguro. Empecemos clasificándolos de algún modo. Calvino en su novela Si una noche de invierno un viajero (1999), agrupa los libros que se encuentran en las estanterías y mostradores de las librerías de la siguiente manera:

Primera línea
Los libros que no hemos leido.
Los libros que se puede prescindir de leer.
Los libros hechos para otros usos que la lectura.
Los libros ya leidos sin necesidad siquiera de abrirlos pues pertenecen a la categoría de lo ya leido antes aún de haber sido escrito.
Los libros que si tuviéramos más vidas que vivir ciertamente los leeríamos también de buen grado pero por desgracia los días que tenemos para vivir son los que son.
Los libros que tenemos intención de leer aunque antes deberíamos leer otros.
Los libros demsiado caros que podríamos esperar a comprarlos cuando los revendan a mitad de precio.
Los libros idem de idem de idem cuando los reediten en bolsillo.
Los libros que podríamos pedirle a alquien que nos preste.
Los libros que todos han leido con que es casi como si los hubiéramos leido también nosotros.

Segunda línea
Los libros que hace mucho tiempo tenemos programado leer.
Los libros que buscábamos desde hace años sin encontrarlos.
Los libros que se refieren a algo que nos interesa en este momento.
Los libros que queremos tener al alcance de la mano por si acaso.
Los libros que podríamos apartar para leerlos a lo mejor este verano.
Los libros que nos faltan para colocarlos junto a otros libros en la estantería.
Los libros que nos inspiran una curiosidad repentina, frenética y no ciertamente justificable.

Finalmente
Los libros leidos hace tanto tiempo que ya sería hora que los releyéramos.
Los libros que siempre hemos mentido haber leido y ya sería hora de leerlos.

¡¡¡Vaya si hay para elegir entonces!!!! En todas estas etiquetas hay algo común, detrás se mueve un impostor o una impostora que intentará convencernos de cosas ciertamente ilógicas.

Por ejemplo, que 300 páginas son 5 horas, 1 semana, 12 años, lo que nos lleve leerlas y releerlas y leerlas de a párrafos a otros. Es que los libros de ficción que nos calan, como las buenas conversaciones, duran toda una vida. Es decir, primera estafa-maravilla: leer es una de esas actividades en las que el tiempo newtoniano, taylorista y auspiciado por seiko o citizen, se diluye en el aire. ¡Vaya profunda transformación de la vida!

La segunda, que toda esa combinación de palabras crea un mundo, único, propio e inexorable, y dentro de un conjunto acotado de palabras caben relaciones humanas, carreras profesionales, generaciones, ciudades completas, viajes, edificios, campos, otros planetas de esta galaxia o de alguna próxima (en la mayoría de los casos aún no descubiertos), y la lista es realmente interminable.

La tercera conclusión es que si tenemos un libro, ya no estamos tan solos ni tan solas.

En consecuencia, hagan la lista de regalos para Navidad, anímense y pídanle a Papa Noel o a los Reyes algo distinto, pónganle fichas al libro.

Para pensar en el 1.0 de los imperdibles de este verano, podríamos postularlo al propio Italo Calvino, para llevar enganchado en el subte, la sala de espera, el lugar de trabajo (rebelémonos, ¡¡leamos!!), y por supuesto, la playa, el río, la sierra.

Por eso, para arrancar, Si una noche de invierno un viajero es una recomendación exquisita. Hagan la prueba, después me cuentan.

Otros Imperdibles:

Imperdibles 2.0
Imperdibles 3.0

Publicado en Leedor el 11-12-2007

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