Hacia el abismo

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Artes en cruce: ¿qué relación pueden tener el film El Acorazado Potemkin de Eisenstein y la obra plástica El mar Dulce de Kuitca?El Acorazado Potemkin es un film dirigido por Sergei Eisenstein en 1926, dentro de lo que se denomina la vanguardia rusa. En Rusia, las relaciones entre cine y vanguardia desde 1917 le atribuían al nuevo medio expresivo un papel privilegiado en la realización de un proyecto revolucionario, más en un sentido político que estético.
Su práctica artística deviene de su práctica política. El suceso histórico que recrea en la película era conocido por sus contemporáneos, el espectador de ese momento recuperaba los acontecimientos de 1905. Pero el director se atreve a cambiar el final o bien como señala Jesús Gonzalez Requena, ?la falsedad sólo existiría en el plano anecdótico; en lo esencial, se trataría de un desenlace verdadero, pues la revolución habría de triunfar doce años más tarde? .
Eisenstein, en su investigación y experimentación sobre el lenguaje fílmico, elaboró su propia teoría del montaje. El así llamado ?montaje de atracciones?, rompe con la continuidad de la mirada que propone el cine clásico de Hollywood. Procura arrojar ideas sobre el espectador e intenta generar un efecto final (físico y moral). Por lo tanto, la idea de atracción tiene que ver con la actividad mental, lo intelectual.
Consideraba que el realizador cinematográfico tenía las mismas posibilidades que el compositor, el pintor y el escultor ya que ambos contaban con un material maneable. Tal vez sea ésta la razón por la cual la obra tenga una composición tanto rítmica como plástica. Organiza los elementos del film para crear significados y lograr una asociación poética, plástica y musical entre ellos.
La construcción de un espacio de horror se observa principalmente en la escena de la escalera de Odessa y sobre todo, en la caída del cochecito. Maneja un concepto rítmico muy sofisticado y otorga a lo fotográfico (composición, angulación, encuadre) una singularidad agobiante. Las diagonales, el contraste entre el blanco y el negro y los planos-detalle transforman al espectador no en un protagonista de los acontecimientos, sino en un testigo de un drama que desencadena en tragedia. Lo siniestro se potencia con el sonido no sincrónico: el contrapunto entre imágenes visuales e imágenes auditivas genera metáforas de sentido.

En cuanto a lo escenográfico, rechaza trabajar en estudio y construir decorados. Pero logra con ellos espacios abismales y en cierto punto teatrales. Y es allí donde realizo una conexión con el artista plástico argentino Guillermo Kuitca.

Guillermo Kuitca es un artista que emerge en los ochenta dentro del colectivo Nueva Imagen, con valores pictóricos afines al neoexpresionismo. Entre 1984 y 1986 realiza la serie El Mar Dulce en que la que toma como leit motiv el cochecito que cae por las escaleras de Odessa en El Acorazado Potemkin.
Kuitca crea un escenario dramático a través de un ambiente casi teatral y desolador. Los objetos que aparecen en los cuadros se resignifican y se vuelven misteriosos. Hay dos historias familiares que el artista asocia a la película rusa. Sabe que sus abuelos eran de Kiev y por lo tanto, como la mayoría de judíos rusos que llegaron al Río de La Plata, salieron de Odessa. Como él mismo señala: ?para mi la caída del cochecito era como la partida de los abuelos ?. La otra historia está relacionada con la confusa muerte de la hermana de su padre, siendo bebé. En El mar Dulce, el cochecito bajando la escalinata funciona como metáfora y metonimia del barco que trae a su familia hasta Argentina.

Eisenstein elabora sus teorías primero en torno a un contexto teatral, y luego las aplica a sus films La Huelga (1825), El Acorazado Potemkin (1826) y Octubre (1827). Kuitca recibe influencias del teatro y especialmente de la coreógrafa y bailarina Pina Bausch. Esto demuestra un punto de interés común en estos artistas. Me interesa el cruce entre la obra de Eisenstein y la de Kuitca porque en ambos la experiencia estética se configura en un espacio de desgarro y subyace la sensación de que algo está por estallar.

Publicado en leedor, 11/12/07