Milton Nascimento

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Luego de varios años de ausencia se presentó en Argentina uno de los mayores exponentes de la MPB (música popular brasilera), demostrando que su calidad y fuerza de voz permanecen intactas El jueves 8 de noviembre se presentó en nuestro país Milton Nascimento, luego de una espera que lleva varios años. Lamentablemente no todo el mundo se enteró de su presencia al ser pobre la difusión previa. Por otra parte el Teatro Gran Rex no estaba lleno al punto de que, quienes compraron las entradas menos caras, se encontraron con la agradable sorpresa de ser reacomodados en la platea que aún así no estaba llena. Es hora de que los organizadores de este tipo de show comprendan que una platea a doscientos pesos y la enorme variedad de propuestas musicales que ofrece Buenos Aires desalientan a más de un potencial espectador.

Milton, con 65 años recién cumplidos, no defraudó a sus seguidores eligiendo un repertorio que privilegió sus composiciones más tempranas. Carioca de nacimiento pero ?mineiro? por adopción, ya que cuando era muy pequeño se trasladó a dicho estado, vino acompañado por un cuarteto de músicos de muy parejo (y alto) nivel artístico. El que primero sorprendió fue el baterista Lincoln Cheib, quien incluso lo acompañó silbando alguna canción. La percusión, elemento vital en su música, tuvo un singular apoyo en los teclados de Kiko Continentino mientras que el bajo y la guitarra, a cargo de los jóvenes y entusiastas Gastao Villeroy y Wilson Lopes respectivamente, contribuyeron a realzar el nivel del show. Uno de los momentos más emotivos del recital fue cuando los presentó como sus ?Txai?, palabra cuyo significado (?amigo?) explicó, indicando que la aprendió durante un viaje que hizo al Amazonas y que designa a uno de sus discos, del año 1990.

Entre las canciones más antiguas que interpretó se pudo escuchar ?Travessia?, ?Para Lennon & Mc Cartney?, ?Cravo e Canela? y ?Paula e Bebeto?, que compuso con Caetano Veloso. De la década del ?80 se destacaron ?Cancao da América?, ?Nos bailes da vida? (coreada por el público), ?Coracao de Estudante? y ?Encontros e despedidas?. Sin duda faltaron muchos temas importantes dada la cuantiosa producción de Milton Nascimento de un disco en promedio por año desde su primer disco de 1967 y hasta 1990. A partir de allí el ritmo de producción decayó aproximadamente a la mitad y a partir del año 2000 se redujo ostensiblemente al punto de que su discografía registra como última obra, hasta el presente, ?Pietá? que es del 2002. De ésta, sólo dos de las 16 canciones (?Outro Lugar?, ?Quem sabe isso quer dizer amor?) se incluyeron en el repertorio presentado en el Gran Rex.

Hubo varios momentos memorables durante el recital. Uno fue cuando cantó ?A Lua Girou?, basada en un tema folklórico del Brasil, donde pidió al público que entonara un repetido estribillo mientras él lo acompañaba con su famoso. falsete. Otro fue un homenaje a Fito Páez cuando cantó ?Yo vengo a ofrecer mi corazón?, cuyo título resume claramente lo que percibió el público y que tuvo momentos en que los aplausos de agradecimiento se prolongaron por varios minutos. Finalmente, y ya en el cierre, no podía faltar la clásica y seguramente más popular melodía de Milton Nascimento, ?María Maria?, que fue tarareada por todo los presentes, quienes se retiraron sin duda conmovidos por el afecto y la generosidad en la entrega de unos de los grandes artistas de música contemporáneos.

Publicado en Leedor el 16-11-07

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