Encuentro Nacional de Mujeres

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Mujeres… Más de 20 mil en el Encuentro Nacional de Córdoba.

?Me han estremecido un montón de mujeres?

Conchudas Insurgentes, Guerrilleras Feministas, Potencia Tortillera, Mujeres Migrantes y Refugiadas, Fugitivas del Desierto, Feministas Inconvenientes ?

Yo deseo a la mujer de mi prójimo, Saquen sus rosarios de nuestros ovarios, Ni dios ni patria ni marido, La heterosexualidad no es destino, Nuestro deseo es nuestra belleza, Dios me ama así de lesbiana, Mujer que se organiza no plancha más camisas?

Caminar por las calles de Córdoba los días 13, 14 y 15 de octubre era ver el contraste entre su apariencia tradicional de pueblo en un fin de semana largo de comercios cerrados y el pulso, la vitalidad y la alegría que le imprimían las 20 mil mujeres que circulaban, debatían, se reían, se abrazaban y tocaban tambores por las calles del centro.

Sus bonitas iglesias de estilo barroco producto del afán colonizador hispano (ciertamente suavizado gracias a los jesuitas), marcan a fuego su espíritu conservador y católico, como si la contrarreforma del siglo 17 todavía estuviera vigente, claro que, esta vez, contra mujeres abortistas de pañuelo verde.

Una se imaginaba que una capital de provincia que se autodenomina la segunda del país, tendría otro nervio. Quizás por ser muchas las mujeres que fuimos, quizás porque buena parte es pobre y no integra el target ABC1 que buscan las empresas turísticas, quizás porque el eje fundamental fue la legalización del aborto, quizás porque la intendencia, la gobernación, y la clase dirigente en general están, como es de público conocimiento, embarcadas en sus propias mezquindades, contando votos hace un mes. Todo lo relativo a infraestructura se volvió complicado. Los sitios donde comer cerraban sus puertas, los dueños de restaurantes explicaban que no sabían nada del encuentro y habían dado franco a su personal por el finde largo y la situación no fue muy cómoda. Pero se volvió maravillosa, porque claro, si algo sabemos las mujeres es arreglarnos con lo que hay, compartir lo que tenemos y tomar mate en la plaza.

El domingo 14/10/07 fue una fiesta, una marcha de diez cuadras que atravesaba las callecitas citadinas al ritmo de cantos y bailes.
En la cabeza de la marcha, el retumbe de los tambores de la Lesbianbanda (aplaudida como nunca antes), rodeada de mujeres de todas las organizaciones que se acercaban entusiasmadas con bailar al son de sus toques. Además de constituir un hecho político con su presencia, la calidad de su sonido reafirma el excelente momento artístico que están atravesando.

El desarrollo de los talleres, los debates, las marchas, los documentos, pero sobre todo, la posibilidad de conocerse, de intercambiar realidades y experiencias, de tomar las calles como espacio para debatir lo público desde lo personal, de saber las unas de las otras, de emocionarse con historias de vida, de intercambiar publicaciones, mails, videos, de organizar nuevos encuentros para seguir contando, diciendo y conspirando a partir de necesidades que se vuelven derechos, es lo que nos deja este Encuentro.

Publicado en Leedor el 18-10-2007

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