Ciudadela

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Violenta y terrible, como puede ser la vida en la frontera.Vida corta de héroes. Sin nombre. Sin gloria. Sin dioses.

El destino que se nos viene encima, hagamos lo que hagamos, escuchemos de fondo pífanos o cumbia villera. El sitio de Troya contado desde adentro, cuando no hay para comer ni para salir a conseguir. Hombres que se juegan su papel en el gran teatro general, existencias fuera de la ley que no tienen nada que ganar y todo por perder.

Ciudadela, como uno de sus principales barrios, Fuerte Apache, dos lugares urbanos más allá de la General Paz que tienen ya la violencia marcada en el nombre, que indican fortificaciones, con evidente connotación guerrera.

En esta obra el afuera está repleto de peligros y animarse a salir es enfrentar la muerte segura, excepto para la madre, que con la misma nobleza y serenidad de Príamo sale a buscar el cuerpo despezado de su hijo ante el enfurecido Aquiles.

En este sentido, el lugar de las mujeres es muy especial. Helena, trofeo que se disputan dos hombres, que trata de mala gana de torcer un destino que ve inalterable, Búo recordando a Casandra y tratando de mantener su locura para defender a su familia y la madre, que actualiza la resignación griega como la madre de un chico de la villa miseria, que sabe que en ese contexto, la vida no vale nada.

El contraste de la música de los intermedios en la oscuridad, con los ruidos y gritos interiores a los actos (cumbia incluida) crea un clima muy particular, que se rompe ni bien se enciende la luz, como en los amaneceres de la mítica guerra que durara diez años, cuando Eos, la de rosados dedos descorría el velo de la aurora y recomenzaba la lucha.

El texto clásico que pronuncia el hermano que viene de ver despedazar al hermano, las referencias a la Ilíada con vueltas macabras y demoledoras, actuaciones muy respetables (destacamos especialmente a la actriz que hace el papel de ?Búo?), una escenografía dúctil y lograda, hacen de Ciudadela una buena opción para los que quieren seguir buscando en los orígenes de nuestra literatura pasiones para sentir la vida y claves para entenderla.