Arendt por Kristeva

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De una bella complejidad, la biografía de Hannah Arendt escrita por Julia Kristeva va construyendo una subjetividad más ligada al retrato que a la arqueología.

Retrato de una dama con vestido verde
Arendt por Kristeva

?Entusiasta y chispeante de vitalidad, Hannah, lamada ?la Verde? (a menudo lucía un bello vestido de ese color), se enamoró del profesor, el cual, por su lado, se sintió apasionadamente atraído por la belleza y la profundidad del pensamiento de la joven. El idilio secreto se inició en febrero de 1924; Hannah tenía 18 años, y Martín Heidegger 35.? (1)

Julia Kristeva ha escrito ?El genio femenino. 1.Hannah Arendt? y fue publicado en 1999. Se trata de una biografía de una bella complejidad, donde va construyendo la posición subjetiva de Arendt más que como una arqueóloga como una retratista.

Indica, paso a paso, sus omisiones, contradicciones y lealtades.
Entrar en esta biografía es pasar de las circunstancias históricas que fueron novelando la vida de la filósofa a la dialéctica con la historia de la filosofía, sus adhesiones y olvidos contundentes.

Por lo que es un modo de entrar en la teoría política desde una puerta poco tradicional:
?Ella siguió simpatizando con las revoluciones del siglo XVIII, expresiones de la renovación, de la alegría, de la felicidad públicas. En este sentido, por otra parte, mientras criticaba las utopías tercermundistas y los entusiasmos ingenuamente antilibertarios de la ?nueva izquierda?, y sin tomar partido por ?el capitalismo? ni por ?el comunismo?, Arendt valorizaba esa vivaz ?utopía del pueblo? que fueron los ?sistemas de consejos?, organizados espontáneamente en todas las revoluciones, pero pronto ahogados por los partidos y la burocracia: ¿No serían ellos la única alternativa al sistema actual?? En Hannah Arendt, a menudo catalogada como pensadora ?conservadora?, esta apreciación sorprende? (2)

La devoción de Arendt por San Agustín, el escándalo de su teoría sobre ?la banalidad del mal? cuando analizó el caso Eichmann, son momentos intensos en esta biografía.

Aunque menciona su relación con Heidegger, Kristeva no se queda en la novela amorosa, sino que avanza hacia un mapa crítico de la producción intelectual de una de quienes eligió para su trilogía, que completa con Colette y Melanie Klein.

?Hemos visto que, sin experimentar ninguna simpatía por el psicoanálisis, Arendt no vacila en señalar las recaídas psicológicas de los riesgos de pensar?. (3)

?La expresión ?especialmente atrayentes? es sin duda la más reveladora: si el psicoanálisis ?no es atrayente?, ¿significa que da miedo? ¿Que la da miedo a ella? E insiste en ?la uniformidad monótona y la fealdad invasora que caracteriza tan nítidamente los descubrimientos de la psicología moderna?? ¿Monotonía y fealdad? La ?pulsión es siempre la misma?, no ?se individualiza más que en caso de mal funcionamiento?. (4)

Así es como Kristeva rastrea e indaga en el pensamiento de Arendt, a veces algo indignada e interpretativa, produce al fin un texto que no sólo retrata a una filósofa que vivió en su propio tiempo, (1906-1975) de un continente a otro, migrando de idiomas y de religión, sin temor a la contradicción, sino que con las vacilaciones y movimientos de su pensamiento, hizo elogio de la diversidad, el estilo de lo que se llama la posición femenina.

(1) Kristeva,Julia; El genio femenino: Hannah Arendt, Editorial Paidós, año 2000, pág. 29
(2)Kristeva,Julia; El genio femenino: Hannah Arendt, Editorial Paidós, año 2000, pág. 185
(3)Kristeva,Julia; El genio femenino: Hannah Arendt, Editorial Paidós, año 2000, pág.212
(4)Kristeva,Julia; El genio femenino: Hannah Arendt, Editorial Paidós, año 2000, pág.198

Publicado en Leedor el 23-08-2007