Tango for the emotionally

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Pieza sutil y exquisita, con un gran trabajo de los bailarines en lo gestual ?Tango for the emotionally famous? es un espectáculo de danza contemporánea que desde Finlandia nos trae la As2writs Dance Company.
Cuatro bailarines vestidos de negro, un sillón, un puñado de melodías y nada más: combinación simple y despojada que puede transportarnos en cuestión de segundos al mundo complejo, emotivo y sensible de las comunicaciones humanas.

?Tango for the emotionally famous? es un espectáculo de danza contemporánea que desde Finlandia nos trae la As2writs Dance Company.

Pensado y ejecutado sobre una total economía de recursos, el mismo tiene la particularidad de ser al mismo tiempo tan sencillo como complejo y nos invita a analizarlo desde muy diversas perspectivas.
Hablar sobre las emociones humanas y la influencia que tienen a la hora de interactuar los unos con los otros, es siempre una trabajo arduo.
Pero muchas cosas pueden decirse con total claridad sobre los temas mas intricados (y esta propuesta es un ejemplo de ello).
Siendo éste el tema de fondo, es un gran acierto la puesta en escena.
Una iluminación blanca y prácticamente fija, vestuario neutro y un sillón blanco en el rincón de una sala vacía y completamente negra, se fusionan en una unidad conceptual en la que se pone el acento en lo emocional.
Visualmente nada distrae, de modo que casi de manera natural nuestra atención se fija en la fluctuante relación entre los cuatro bailarines.

Tomando como punto de partida o fuente de inspiración al tango, sobre todo en sus figuras básicas y en su dinámica, lejos de buscar excesos, la coreografía es simétricamente elegante.
Hablando de simetrías, podemos encontrar una interesante analogía con Bach, uno de los autores elegidos para acompañar la obra.
En las fugas de este músico, la melodía principal se va repitiendo una y otra vez, pero en cada caso con pequeñas variaciones y en una tonalidad diferente. De este modo, una misma melodía ?suena? completamente distinta al ir cambiando el contexto donde se encuentra.

En un juego de combinaciones, las coreografías creadas por Minna Tuovinen y Martín Heslop (Fundadores de la compañía), se reiteran con algunas modificaciones, cambiando la música y el ?tono? emocional, mostrándonos cómo un mismo esquema puede parecer totalmente diferente y transmitir todo lo contrario, puesto en otro contexto.

Las coreografías son como un Bach visual que se suceden una tras otra hasta desembocar en Piazzola quien, no casualmente, era un ferviente admirador del Maestro vienes.

Acompañados entonces, por melodías que van desde los intérpretes ya mencionados hasta Radiohead, pasando por la alegre Peggy Lee o él más puro de los silencios, recorremos junto a los personajes el camino de las emociones en su estado puro.

El amor, la risa, el rechazo, la rabia, el dolor, la felicidad, se nos revelan en esta pieza sutil y exquisita, con un gran trabajo de los bailarines en lo gestual, actoral y por supuesto de movimientos, que hacen de la misma un compendio de sensaciones, directa y emotiva.

Publicado en Leedor