Primeros Modernos

0
4

Se extendió el plazo de cierre de Los Primeros Modernos hasta el 2 de setiembre en el Museo Nacional de Bellas Artes.

No resulta habitual que un museo separe temporalmente algunas de sus obras más representativas de la colección permanente, para incorporarlas a otra exposición dentro del mismo recinto, integrando un nuevo argumento.

Más aún cuando se trata de confrontar esas obras excepcionales con sus bocetos que le dieron origen o con otras destacadas del mismo artista o de sus contemporáneos.

Para ello fue necesario recurrir a depósitos del mismo Museo Nacional de Bellas Artes, otras entidades públicas y privadas dedicadas a las bellas artes y a coleccionistas particulares. Así se logró uno de los objetivos confesos del cambio: el de impedir un desplazamiento notorio de la colección permanente, pero que a la vez permitiera la contemplación de las obras en un nuevo contexto y guión.

También se ha querido acotar la muestra al período de los 20 años transcurridos entre 1876 y 1896, en el cual se formaron dos entidades fundamentales para la Historia del Arte en Buenos Aires: la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y el Museo Nacional de Bellas Artes.

Asi mismo entendemos que el término ?moderno? a que nos remite el título de la muestra, ha sido empleado aquí en el sentido de lo acontecido como novedoso, de existencia reciente y por lo tanto que implica un cambio o renovación. No obstante aplicado a lo que se ha dado en llamar la generación del ?80 de las artes plásticas argentinas, ese grupo de artistas que en la expectativa de su consagración realizaba el forzoso viaje de estudios a Europa a fines del siglo XIX. Debe reconocerse también que este mismo conjunto se transformó luego en organizador de las actividades del sector de las bellas artes en el país. Pero también se lo podría interpretar como el grupo representativo de lo opuesto a lo clásico, en su empeño de innovar lo establecido hasta entonces para poder insertarse en el modelo universal del arte vigente en la época.

Quizás de allí surja la división en sectores que se observa en el nuevo montaje de las obras: desde la época de aprendizaje de los artistas representada por sus dibujos y carbonillas, el estudio de perspectivas y escorzos, la reproducción de modelos en yeso, pasando por los estudios con modelo vivo y las manchas para llegar a los Salones de París o El Ateneo de Buenos Aires, permitiendo realizar el análisis de la trayectoria de algunos artistas. Debe tenerse en cuenta además que la admisión de una obra en la época, por ejemplo en el Salón de París era visto como una consagración del artista en relación a que ésta ciudad era reconocida como el centro censor del arte del mundo.

Así las obras de la colección permanente exhibidas en esta nueva muestra son ?Sin pan y sin trabajo? de Ernesto de la Carcova, ?Le lever de la bonne? de Eduardo Sïvori y ?Reposo? de Eduardo Schiaffino. En otros casos las obras no se movieron pero se expusieron otras representativas de los mismos artistas como es el caso de ?La sopa de los pobres de Reinaldo Giudice, ?La vuelta al hogar? de Graciano Mendilaharzu, ??En el taller? de Eduardo Sívori o ?La vuelta del malón? de Angel Della Valle.

Recomendamos muy especialmente esta exposición por su montaje que permite una nueva forma de observación de las obras de arte de gran utilidad para coleccionistas y estudiantes y por sus aspectos didácticos para los recién iniciados.

Museo Nacional de Bellas Artes.
Av. Del Libertador 1473 ? Buenos Aires.
Martes a viernes de 12:30 a 19:30/Sábados y domingos de 9:30 a 19:30.
Hasta el 2 de setiembre de 2007.