La metamorfosis

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Original manejo del espacio y una escenografía austera en esta adaptación de La Metamorfosis de Frank Kafka que bajo la dirección de Vivian Luz, opta por un solo actor en escena.Murmullos que se acoplan a modo de susurros nos guían hacia el contexto
que rodea al personaje principal de la obra, mientras nosotros desde los asientos esperamos su llegada al compás de las primeras notas del
piano.

Es entonces cuando aparece Gregorio Samsa y bajo la piel de Carlos
Argento comienza a crear un espacio intimista en donde la asfixia, la
ternura, la opresión y el dolor formaran un gran collage guiado tanto
por el ritmo del cuerpo del actor-bailarín como del pianista en vivo,
Esteban Rozenszain.

Bajo la dirección de Vivian Luz, la mirada que construye esta adaptación de La Metamorfosis de Frank Kafka opta por la presencia de un solo actor que a través del cambio de roles encarna a la familia de Gregorio; su hermana, su madre, el jefe del trabajo y por último el padre.

A su vez, estos personajes se hacen presencia gracias a las voces en off de Pompeyo Audivert, Silvina Bosco, Marzenka Novak y Alejandro
Urdapilleta.

De este modo, Carlos Argento emprende la difícil tarea de personificar y sintetizar los rasgos principales con una economía de recursos, pero la potencia y expresividad de sus movimientos acompañados de pequeños
parlamentos nos permiten acceder a aquello que rodea y es causa del
padecer de Gregorio.

Y por esta razón, se puede decir que Vivian Luz decide focalizar en la
situación autobiográfica del Frank Kafka; en la sensación de opresión de un hijo sometido a la autoridad de un padre que paraliza y no deja ser.
Un padre que disminuye al máximo a su hijo provocando el miedo y el
encierro.
Frente a este punto de vista, es mayoritariamente el manejo espacial
aquello que permite generar esta sensación a través de una transición
que va desde un espacio organizado meticulosamente por el protagonista
hasta un ambiente caótico repleto de objetos significativos que el mismo actor va desparramando en la escena hasta volverla absolutamente
desorganizada. Justo en el preciso momento en que se desquebraja
Gregorio. Como repite en su desesperada situación, tan sólo la necesidad de que aquello que el espectador ve sea un simple sueño del que podrá despertar para que las cajas añejas dejen de ser un simple obstáculo material que representa la imposibilidad de salida.

La metamorfosis se destaca por el manejo original del espacio y su escenografía austera pero significativa al máximo. Y logra llevar a
escena con una narrativa precisa y poco profunda las causas y
consecuencas de una situación de opresión a través de un juego
interdisciplinario de música, teatro y danza.

Publicado en Leedor el 6-08-2007