Ficción

1
4

Cine de miradas, de sutilezas, donde ocurre mucho más de lo que se dice. Sobre el paso del tiempo, que cineastas tan importantes como el padre de la Nouvelle Vague Eric Rohmer, retrataron tan admirablemente.

Con Ánimo de Amar.

?Nos hemos enamorado un poco. ¿No?? De Mónica a Alex.

?Ficción? comienza y termina con la imagen de una curva. Un lugar que significará mucho para sus dos protagonistas. Se ve a un hombre, manejando, pero la cámara no olvida mostrar los espejos retrovisores: así como hay un camino de ida, hay uno de regreso?

Ganadora, por decisión unánime del jurado, del Astor de Oro al mejor film en el último Festival de Mar del Plata, relata la crisis que atraviesa Alex, un director de cine que roza los cuarenta y no puede terminar su último guión. Viaja de Barcelona a las montañas, a los Pirineos catalanes con la esperanza de que el marco de aquella ?tranquilidad? ?alejada de su mujer y sus dos hijos- le permita concretar la escritura de su nueva película. Se instala en la casa de Santi (el admirable Javier Cámara, el enfermero de ?Hable con Ella?) que es su gran amigo.

De visita en la casa de Judith, amiga de Santi, conocerá a Mónica, una violinista de su misma edad que también como él está en pareja.

Durante la cena, se presenta a todos en crisis por algún motivo, afirmado por el hecho de que Alex cuenta la idea de su guión: todo un día en la vida de unos amigos que cercanos a los cuarenta años, están tratando de descubrir qué pasa con sus vidas. La idea del cine dentro del cine se ve afirmada en el film.

¿Ficción, es lo que podría haber ocurrido y no sucede? ¿Es lo que Alex desea escribir y no logra?

Porque el film, es la unión de unos amigos, nuevos y viejos, por unos días, pero más allá de esto es sobre la historia de un amor, el que se da entre Alex y Mónica.

El director catalán Cesc Gay (?Krámpack?, ?En la Ciudad?) quiso explorar lo que ocurría con muchas parejas de amigos que al llegar a los cuarenta se separaban. ?La idea de no volver a enamorarse, de aprender a renunciar, eso quise contar?, relató.

Cine de miradas, de sutilezas, donde ocurre mucho más de lo que se dice. Sobre el paso del tiempo, que cineastas tan importantes como el padre de la Nouvelle Vague Eric Rohmer, retrataron tan admirablemente.

En la Montaña, los Espejismos.

Cuando los días pasan y Alex no puede escribir, o más bien no puede avanzar, dice que quiere irse. Pero luego comienza a dejarse llevar por Judith y Mónica que lo invitan a cabalgar y a disfrutar de esos lugares. La culminación de esas salidas, será ir junto a ellas y Santi a realizar un largo ascenso por las montañas para llegar a unos lagos.

Es allí donde todo lo que estaba en el aire entre Alex y Mónica comienza a corporizarse. En determinado momento se distancian de Santi y Judith y se pierden entre la niebla. Se viene la noche, está por llover y consiguen llegar a un refugio en el medio de la montaña. Aquí la cinta logra su madurez y es en la posada donde Mónica toca el piano y Alex la ve ?como en el cuadro- cuando toda la ficción y la realidad se tocan.
Cine de estados de ánimo, de momentos. ?Ficción? despierta un torbellino de emociones en el espectador. Con el correr de los días Alex y Mónica comenzarán a cambiar la mirada y a construir un ?algo? que los excede y trasciende. El amor es, en todo caso, una construcción y estará en ellos dos darle o no curso. Resulta entonces muy acertada la decisión de Cesc Gay de haber rodado de manera cronológica la historia de sus protagonistas. Eduard Fernández y Montse Germán (debutante en cine, próximamente se la verá en ?Tocar el Cielo?, nuevo film del director de ?Elsa & Fred?) se lucen exquisitamente en sus papeles.

La puesta de cámara es admirable. Muchas veces esta se encuentra al margen, distante, como una mirada pudorosa, contenida como Alex (alter-ego del director). Se filma desde dentro de los ambientes. Lo que sucede fuera: de la casa, del auto, de un refugio, ¿eso será la realidad o ésta es lo que sucede dentro?

Muchas preguntas, no todas las respuestas. De eso están hechas las obras de arte, el buen cine. Claude Debussy y su Clair de Lune, Chopin, Schumann y especialmente Nick Cave con su melancolía acompañarán el devenir de Alex, presentando más que frases ampulosas, estados de ánimo como la buena música.

De los más de 250 estrenos anuales, son muy pocos los que consiguen destacarse y éste es uno de ellos. Se puede afirmar que es uno de los mejores films del año, poseedor de uno de los finales más conmovedores que ha dado la cartelera local en mucho tiempo.

Publicado en Leedor el 30-07-2007