Venus

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Magnífico trabajo de Peter O´Toole en Venus del director de Un lugar llamado Notting HillUn Oscar que finalmente no fue

Es una lástima que con los Oscar no se dé lo que suele ocurrir con los premios en festivales de cine: la elección de dos e incluso a veces más candidatos vía la fórmula ?ex-aequo?. Basta recordar el año pasado en Cannes, cuando las intérpretes femeninas de ?Volver? compartieron el galardón a la mejor actriz. De haber existido esa posibilidad se hubiera hecho justicia si se incluía a Peter O?Toole como ganador de la estatuilla a mejor actor, junto a Forest Whitaker. Pero el hecho cobra aún más dramatismo si se piensa que el actor inglés ya había sido nominado en siete oportunidades anteriores por interpretaciones memorables en films tales como ?Lawrence de Arabia?, ?Becket? o ?El león en invierno?.

Todo esto como preámbulo a nuestro comentario sobre el magnífico trabajo desplegado en ?Venus?, donde personifica a un veterano ex galán y gran actor de nombre Maurice Russell. Ya superados los setenta años, las oportunidades de trabajo de éste se reducen a interpretar personas enfermas o con la muerte como amenaza, lo que también le sucede al personaje cuando visita a su médico y le indica que debe operarse. Esa sensación se vuelve aún más patente en las charlas de café con dos de sus amigos mientras recorren las necrológicas para ver que otro conocido los ha dejado. Hasta que un día uno de ellos, excelente Leslie Phillips, les anuncia que una sobrina que él califica de provinciana vendrá a pasar un tiempo en su casa. Jessie (Jodie Whittaker) es joven y muy sensual y su presencia altera profundamente la vida de Maurice en ese juego, por momentos hasta cruel, en que lo envuelve.

Del director Roger Michell sólo se había estrenado una película anterior, ?Un lugar llamado Notting Hill?, que si bien también planteaba una relación despareja lo hacía en un tono de comedia. No es el caso aquí en que abundan las situaciones dramáticas con un desenlace lógico pero no por ello convencional. En un rol bastante menor se la ve a Vanessa Redgrave, como ex esposa de Maurice y a quien éste visita cada vez que necesita un consejo o que lo reconforten. Los años también han pasado para la actriz (cumplió setenta) a quien se la ve muy envejecida aunque siempre esplendida.

Mérito mayor es el trabajo del guionista Hanif Kureishi, recordado por dos excelentes películas de un todavía joven Stephen Frears: ?Ropa limpia, negocios sucios? y ?Sammy y Rosie van a la cama?. Logra una ajustada mirada hacia el mundo de la vejez y los contrastes con una juventud que ignora quienes fueron Shakespeare y los grandes pintores de siglo pasado, alusión al título del film. Incluso hay un emotivo guiño a los cinéfilos en oportunidad en que la joven y el actor visitan un santuario que cobijaría los restos de tres famosas figuras: Boris Karloff, Lawrence Harvey y Robert Shaw.

Sólo cabe cerrar esta nota con un deseo que aun sabiendo que es difícil se materialice no queremos dejar de expresar: es obvio que nos referimos a un Oscar competitivo para quien sin duda lo merece.

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