Olympica

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Una obra impecable a nivel perceptivo que conjuga las artes y las habilidades físicas de sus actores.La penumbra nos envuelve creando un espacio en quietud y al mismo tiempo heterogeneo por el leve movimiento de los cuerpos y los objetos; y con una iluminación tenue que nos sigue manteniendo en la penunbra y el misterio comenzamos a percibir lo que tan magníficamente logra conjugar el grupo Krapp, el juego conjunto entre la música, la actuación y la danza.

Basicamente el gancho de la obra radica en el excelente manejo del ritmo y en la combinación de elementos disímiles manipulados con gran originalidad: luces al estilo de un plathó hollywoodense, una rampa, rieles bicicletas, sillas…

Y por sobre todas las cosas el cuerpo. En este caso Olýmpica nos invita a ver las transformaciones de cinco atletas en rehabilitación intercalando entre diferentes rutinas que van desde la exigencia física extrema donde el cuerpo se cae bruscamente para luego recuperarse y seguir con el mismo impulso, y por otro lado un cuerpo extravagante y grotesco a través del uso de la mímica y las deformaciones físicas.

La última creación del grupo Krapp tiene una temática precisa pero las secuencias no necesariamente poseen un nexo causal con fines meramente narrativos. De esta manera el espectador se deja llevar por las diferentes sensaciones que provocan las pequeñas escenas; desde la risa a la incertidumbre, desde la tranquilidad a la adrenalina.

Olýmpica es rica a nivel perceptivo ya que el cuerpo y el espacio se vuelven un todo plástico donde la luz y el movimiento son rigurosamente planificados para provocar contrastes perceptivos.

Una obra que conjuga las artes y explota las diferentes habilidades de cada miembro del grupo para que la actuación, la música y la danza hagan de Olýmpica una pieza impecable.

Publicado en Leedor el 11-06-2007