Negatec

0
5

La tecnología gana cada vez más terrenos; terrenos que antes eran del dominio humano. NEGATEC reúne artistas que realizan una crítica al avance tecnológico desde la tecnología misma.NEGATEC
Espacio Fundación Telefónica
Arenales 1540, Buenos Aires, Argentina
Del 20 de marzo al 27 de mayo de 2007

La muestra que se presenta actualmente en Espacio Fundación Telefónica es una comunión de artistas internacionales que desde sus poéticas conceptuales, utilizan la tecnología, para realizar desde allí su crítica. En esta dualidad constante, presenta propuestas para utilizar la tecnología como vehículo de justicia social.

Entre los artistas presentes, se encuentra un proyecto de Alfredo Jaar; artista chileno, que ya hace tiempo viene reflexionando sobre el uso de las tecnologías para crear una red solidaria que lleve a tomar conciencia de los lugares en donde millones de seres viven crisis políticas y sociales.

También el colombiano Oswaldo Maciá, utiliza un conceptualismo con ese giro afectivo que caracteriza a los países latinoamericanos, para despojarnos de las imágenes y revalorizar el sonido de las voces y lamentos humanos. En su obra ?Rodeado de lagrimas?, por medio de amplificadores colocados dentro de campanas que cuelgan del techo, escuchamos el sufrimiento del mundo, sin distinción de idioma, color, sexo o edad.

NEGATEC es la cuota de humanidad desde la frialdad tecnológica, es la presencia humana y la conciencia de ser parte de un todo. Como la funda de un pasaporte de la ?Republica de Refugiados? de Ingo Günter.
Un paraguas antibalas de Iñigo Manglano ?Ovalle. Caparazones y latidos de un corazón aprisionado de Marina Fischer. La video-instalación ?Mesa de pan? metáfora del hombre masa de Mika Rottenberg.
Y tal vez la mas poética de las obras de la muestra sea la realizada por el argentino Roberto Jacoby con la co-autoría de Syd Krochmalny, ?La Castidad? dos actores, dos espectadores y dos artistas recuperan el amor platónico y la experiencia estética de vivir el amor como obra de arte colectiva.

Una obra que refleja muchas de las relaciones de nuestros tiempos, donde la tecnología ha creado lugares de encuentro virtual.
Eternas confesiones por Chat, amores por celular, besos por Web-cam y declaraciones de amor vía e-mail. Lugares donde la mente es capaz de amar.

Publicado en Leedor el 10-04-2007

Compartir
Artículo anteriorMis seis presidiarios
Artículo siguienteShortbus