Estrenos: Número 23

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Un filme sin sentido y absolutamente trivial.Número 23, La revelación (de nada)

Entre idas y vueltas entre la teología, las matemáticas, el simbolismo, la literatura, el psicoanálisis, la paranoia, etc., y con una estética similar a la de las series televisivas del tipo Código X, el filme de Joel Shummacher (8MM, A Time to Hill, The Client) se limita tan sólo a contar al espectador que hoy en día un filme sin sentido y absolutamente trivial puede llegar a la pantalla grande, y que incluso se puede dar el lujo de, ni siquiera, entretener.

La información que se va acumulando a lo largo del relato intenta esclarecer el misterio de un número que vuelve loco al protagonista. Éste es representado por Jim Carrey, (olvídense de verlo, ni siquiera acercarse un poco, al trabajo que logró en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos) quien encarna a un agente de seguridad especializado en la captura de perros, llevando una vida aburrida hasta el día en que su esposa le regala un libro anónimo en el que descubrirá narrada su propia historia. Las coincidencias que encuentra entre el personaje del libro y su vida son innegables, y la conexión o similitud pareciera estar dada por un número que las determina: el 23.
Así, el personaje empieza a obsesionarse con este número hasta el punto de justificar cada uno de sus movimientos matemáticamente. Esta paranoia lo lleva a investigar tal cifra en todas las ciencias posibles para obtener respuestas.

El guión se apoya sobre la base de una serie infinita de conjeturas en torno al número 23, tales como ?Los padres contribuyen cada uno con 23 cromosomas al ADN de sus hijos?, o ?Existen 23 letras en el alfabeto latino?, ?Julio César fue apuñalado 23 veces cuando fue asesinado?, ?William Shakespeare nació el 23 de abril de 1564?, ?El eje de la tierra se aleja en 23,5 grados?, etc. Algunas nombradas durante los títulos, otras en el transcurso del film, su funcionalidad consiste fundamentalmente en dar solidez a una trama que de otra manera parecería un disparate o, en su defecto, una cosa de niños.

La trama principal (la obsesión del protagonista entorno a un número que lo perseguirá hasta matarlo) es a su vez representada desde los más diversos géneros como el thriller, drama psicológico, policial detectivesco y hasta tiene algo de realismo mágico. Una multiplicidad de géneros se van incorporando progresivamente durante el transcurso de un relato en el que, hacia el final de la historia, todo quedará reducido a una explicación psiquiátrica de pérdida de la memoria.
No es posible saber si el filme aportará algo a la sociedad de psicólogos. Lo que sí es posible saber es que nada dirá al resto de los espectadores.

Publicado en Leedor el 25-03-2007