Hecho para la ocasión (II)

0
4

Una poética que parece estar en el registro de la desocultación y de la develación de automatismos corporales en esta puesta sobre obras de Samuel Beckett.Atraviesa la obra cierta poética de los cuerpos… poética, en tanto organigrama fáctico, formal, de movimientos configurados, preconfigurados, entramados en cierta lógica, y de cierta forma, a eso llamo poética… propinando una formalidad particular, propia, o legada, pero con cierta autonomía, con ciertas leyes internas, ciertas normalidades, ciertas ritualidades concurrentes, recurrentes.

La poética de Hecho para la ocasión, parece estar en el registro de la desocultación, de la develación de automatismos corporales, de la puesta en acto de configuraciones esquemáticas de movimientos corporales, adquiridos en procesos automáticos-automatizantes, tecnológico-maquinales… el develado pasa así a ser, el proceso mismo de constitución de tales automatismos, materializado en la puesta en acto, en la repetición, en su apropiación pretendidamente personal.

Agrupamientos humanos, atravesados/constituidos por maquinarias burocráticas, maquinarias estatales configuradoras de cuerpos, de sus movimientos, de su virtual intercomunicación, de su imprevista particularidad, singularidad… dadoras de fragmentarios espacios para contingencias breves, leves, que rápidamente se tipifican, amoldándose, -ahora sí- a la necesidad orgánica, la maquínica necesidad del organismo social rotulante, individualizador por necesidad, por estrategia.

El cuerpo sobre la palabra… el cuerpo, resquicio vital, atormentado, dificultado, comunicando lo que otros emiten, amordazado en su fluir indómito, lejos de la palabra semantizadora, explicativa, falaz, engañosa, entrampado cristalinamente en los movimientos medidos, acotados, reglados de su ser con/en otros… lo otro, lo vital, enrarece, asusta, se convierte en el germen a reprimir, a exterminar, en tanto potencial plaga, potencial desparramador de cuestionamientos, de dudas, preguntas, pensamientos, palabras… la palabra, en ausencia/presencia, en rol dual, represiva/liberadora.

Un otro, lo otro, ingresando a un organismo, generando movimientos: de extirpación reactiva (en Yace al caer la tarde, anterior obra de Maximiliano de La Puente), de coptación normalizante (en Hecho para la ocasión)… y el cuerpo, como punto de toque, tanto como terreno de inscripción de reglas, como de potencial desarreglo.

Publicado en Leedor el 15-03-2007