Babel

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Demasiado ampulosa, la película de Iñárritu termina siendo una suerte de mejunje cinematográfico.?Me celebro y me canto a mí mismo. / Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti, / porque lo que yo tengo lo tienes tú / y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.? ?Canto a mi Mismo? Walt Withman.

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La manera poco humilde de citarse y repetirse a sí mismo, parece ser una constante en algunos cineastas. Muchas veces se dice, con razón, que se debe analizar una obra en su conjunto, por eso se señala que más que películas, los directores filman un solo film que se ve reflejado en cada uno de sus capítulos. En el caso del aclamado director mexicano Alejandro González Iñárritu (?Amores Perros?, ?21 Gramos?) esto parece ser una constante.

La primera sensación que aparece ante su cine en tierras ?gringas? es que no puede cambiar la ?fórmula? y realizar algo distinto. Se aferra constantemente al tipo de guión que junto a Guillermo Arriaga (del que se separó profesionalmente) los hizo conocidos mundialmente.

El primer film ?Amores Perros? rompió todo los límites de México y se convirtió en un éxito. Contaba tres historias que en algún punto se unían. Por supuesto que no era algo nuevo, se había hecho mucho antes. Posiblemente el que mejor lo encaró haya sido Quentin Tarantino en ?Pulp Fiction – Tiempos Violentos?.

Tres años después, ya captado por Hollywood, Iñárritu desarrolló un film de estructura similar llamado ?21 Gramos?, en este caso con figuras importantísimas como Sean Penn y Noami Watts. Es un film valioso que pese a repetirse se podía entender como un desembarco en otras tierras, como una necesidad de consolidarse. Pero ahora con ?Babel?, teniendo todo a favor para poder probar otros rumbos y caminos, cae nuevamente en sus propias celebraciones y crea una película de cuatro historias que en algún momento se cruzan, de manera poco uniforme.

Se Agranda.

El mundo de González Iñárritu cada vez se agranda más, pasa de México a EE.UU. y ahora a tres continentes, en cuatro idiomas. Lo lamentable es que en esas tramas no exista desde el guión una toma de posición para que algunas de esas historias tengan entidad propia y no deban co-existir como una suerte de mejunje cinematográfico.

Brad Pitt y Cate Blanchett componen a una convincente pareja norteamericana en la mejor de las cuatro historias. Han perdido un hijo y se van al extranjero ?más por decisión de él que de ella? para remediar la situación, mientras dejan a sus otros dos hijos al cuidado de una mujer mexicana que hace muchos años que los cría. Una serie de hechos que involucrarán hasta una sospecha de terrorismo internacional se precipitan a partir de que dos niños marroquíes se ponen a ?jugar? con un rifle de cacería disparando a los autos que pasan por la ruta. Estas dos historias, la de la pareja y la de los lugareños ?que podría tomarse como una sola? es la que mejor se ?une? y desarrolla, con una muy buena interpretación de Brad Pitt. Las otras dos son: la de la niñera de los hijos que quedaron en EE.UU., que toma la errada decisión sin capacidad de maniobrar de llevarse a los chicos de forma ilegal a México por la boda de su hijo. Y la de un viudo que en Tokio debe lidiar con su hija que padece una sordera (la más forzada a la hora de unirla al relato general).

Por todo lo expuesto, ?Babel? queda relegada a la categoría de las cintas demasiado ampulosas, que desean filmar en los lugares más remotos, y que cuentan más de lo que sus historias permiten, perjudicando finalmente a las más logradas.

Nominada a siete Globos de Oro, pese a ir perdiendo en cada categoría finalmente ganó el más importante (el de Mejor Película). ¿Qué pasará camino a los Oscars? Es un mal precedente que el año anterior La Academia haya premiado a otro film que mezclaba historias, con mejor suerte, ?Crash ? Vidas Cruzadas?.

Publicado en Leedor el 18-01-2007