Balance 2006

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Luego de la pausa de las Fiestas, comienzan poco a poco a asomar en la cartelera porteña, los estrenos teatrales del 2007. Antes de encarar de lleno, el análisis de los nuevos proyectos, aprovechamos la ocasión para reflexionar acerca de la actividad teatral en el año que acaba de finalizar.
¿Hubo realmente un “Boom” del teatro en la temporada del 2006?

A pocos días de haber finalizado un año en el que tanto se habló del “boom del teatro” en la ciudad de Buenos Aires, cabe hacerse la siguiente pregunta. ¿Existió realmente tal suceso?. Si se tiene en cuenta que las más de 200 salas que existen en ella en la actualidad, incluyeron producciones no sólo del denominado “teatro oficial” o del “teatro comercial” sino también del “teatro independiente” y sin duda hubieron allí, infinidad de espectáculos de altísima calidad, muchos de los cuales, hemos comentado para ustedes en Leedor, pero que funcionaron en numerosos casos, con un promedio de 10 -15 espectadores por función, ¿está realmente tan protegida y difundida la actividad como debiera para tanta cantidad de recintos?

Sabemos que entre los espectadores de cada representación, deben incluirse siempre, una cantidad de invitados o periodistas, que por tal circunstancia no abonan las localidades. Y en una oportunidad, en un teatro del tan de moda barrio de Palermo Hollywood, siendo una de las pocas personas que se encontraban allí esperando que den sala, quien escribe, tuvo oportunidad de escuchar la siguiente conversación que reafirma nuestra inquietud.

Sentadas en una mesa del cafecito del lugar, se encontraban una excelente actriz, protagonista de un unipersonal que acababa de terminar y otra señora, seguramente la encargada de las finanzas del teatro. Estaban repasando la información para confeccionar el “bordereau“, y una de ellas decía: “¡Qué desastre, una sola persona pagó, todas los demás fueron entradas sin cargo!”.

Evidentemente, la realidad es preocupante. Y la necesidad es clara: para que esta actividad se sostenga con los márgenes actuales, se necesita más público y más dinero de recaudación. ¿Pero cómo conseguirlo?

Teniendo en cuenta la gran afluencia de turistas del interior y sobre todo del exterior, que los avatares de la cotización del dólar nos ha traído en los últimos años, muchos de los cuales gustan de asistir a dichas representaciones, es inexplicable como no existen suficientes estrategias para aprovecharlos, ofreciéndoles otras opciones que excedan las de las ultraconcurridas salas de la Avenida Corrientes y la zona del microcentro.

Este tipo de público es tomado exitosamente, por la actividad futbolística de los equipos grandes, las entradas de cuyos partidos, muchas veces están agotadas para los locales, porque son vendidas a extranjeros por agencias de turismo, por supuesto, a precios increíbles. ¿Por qué no incorporar a este grupo también para expresiones de nuestra cultura como el teatro?

Incluso las empresas de transporte particular de pasajeros, podrían colaborar en tal tarea de difusión. Y aquí nuevamente, recurrimos a un hecho avalado por nuestra experiencia personal. Nos llamó la atención, al subir a un taxi en una oportunidad en que viajábamos para realizar una cobertura, la presencia en el asiento del mismo, de una revista con el detalle de la cartelera teatral porteña. Luego de preguntar al conductor, por qué la tenía, nos contestó: “sabe lo que pasa señora, ahora yo trabajo con muchos turistas y a veces me preguntan sobre los espectáculos para que los lleve y luego los pase a buscar. Entonces se me ocurrió conseguir esta revista y tenerla para dárselas por si necesitan consultar. Ellos se quedan muy contentos y a mí me aumenta la posibilidad de hacer más viajes, ya que generalmente me piden que los vaya a buscar a la salida. Recién acabo de dejar a unos mexicanos en un restaurante, por eso quedó allí”.

¿Será mucho pedir que las autoridades culturales de nuestra ciudad, tengan al menos, la misma habilidad de marketing de este conductor, que supo encontrar desde su actividad particular, una manera inesperada de apoyar la actividad teatral que al mismo tiempo mejoraría su negocio? Esperemos que no, el 2007, lo dirá. Debe haber muchas maneras más de cumplir tales fines, teniendo en cuenta que después de todo, apoyando el teatro, sostenemos también un lugar donde cada uno de los individuos de nuestra sociedad, puede identificarse por medio de sus textos y enriquecerse al reconocer en escena el universo de sus propias experiencias de vida.

En este tipo de balances, se impone hacer un ranking de eventos destacables, en el que siempre se puede ser involuntariamente injusto. O bien al imponer el orden de importancia en el mismo, o bien al omitir alguna composición igual de buena que las incluidas siguiendo la costumbre de manejarse con múltiplos de 5 en este tipo de selecciones. O incluso porque siempre queda pendiente (afortunadamente) algo más para ver. Pero consideramos que las siguientes obras, se encuentran entre las 10 mejores producciones del 2006.

1) “Hotel melancólico“. Escrita y dirigida por Mariela Asensio.
2) “Quien lo probó lo sabe“. Escrita y dirigida por Mariano Moro.
3) “El aliento“. Escrita y dirigida por Bernardo Cappa
4) “Tu ternura Molotov“. De Gustavo Ott. Dirigida por Corina Fiorillo.
5) “Procedimientos para inhibir la voluntad de los individuos“. De Francisco Enrique, según textos originales de Franz Kafka. Dirigida por Enrique Dacal.
6) “Escarabajos” de Pacho O’Donnel. Dirigida por Daniel Marcove.
7) “La Roca (papeles de mujer)”. Escrita y dirigida por Cristina Escofet
8) “Viviseccion“. Escrita y dirigida por Leonardo Echenique
9) “Desde el jardín“. De Jerzy Kosinski. Dirigida por Néstor Romero.
10)”Arlequino, servidor de dos patrones“. De Carlo Goldoni. Dirigida por Iván Moshner

Publicado en Leedor el 7-01-2007