T’es trois

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Los términos Bleu, Blanc et Rouge, inconfundiblemente asociados a la nacionalidad francesa, son transformados por obra y gracia de la danza en Black, Blanc, Beur. Una conflictiva trilogía que actualiza los rasgos constitutivos de aquella sociedad.Una epopeya en gritos, en sufrimientos, en ritmos

Los términos Black (negro), Blanc (blanco) y Beur (árabe), que dan nombre a la compañía de baile creada por Jean Djemad y Christine Coudun en 1984, se refieren a los tres grupos étnicos mayoritarios que constituyen la sociedad francesa en la actualidad.

“T’es trois” es el nombre del espectáculo que el grupo vino a presentar a Buenos Aires en el marco de su gira por Brasil y Argentina “y del desarrollo del proyecto Tan lejos, tan cerca, orientado a la cooperación sobre la temática de Arte y Transformación Social entre diferentes países de Europa y Latinoamérica” del cual participa la O.N.G argentina, “Crear Vale La Pena”.

Inspirado en los hechos de violencia registrados en los alrededores de París en noviembre del 2005, que causaron la muerte de dos adolescentes víctimas del accionar policial, el ballet, evoca como una interacción cotidiana puede terminar en tragedia.

En ese sentido, el título del mismo, que podría traducirse como “Los tres están en vos”, o “Vos sos los tres”, es una afirmación y al mismo tiempo un llamado de atención aplicable tanto a la misma nación europea, como a cualquiera de los individuos que viven en ella y comparten su cultura.

Apela por un lado, a no olvidar ni excluir a ningún grupo étnico y al mismo tiempo a comprender, desde la responsabilidad personal, como el ser humano es afectado por la violencia de cualquier tipo. Y el mensaje tiene sin duda, características universales.

Al ver plasmada en escena esta fusión de hip-hop y danza contemporánea, la misma se convierte también, en una metáfora de la opresión colonialista que comenzó hace varios siglos, pero que lamentablemente no ha perdido actualidad y sigue despertando agresiones tanto en las afueras de Paris como en distintos lugares del mundo.

El hip hop, comenzó tímidamente en las fiestas de los barrios pobres neoyorquinos de mediados de la década del 70, donde los DJ’s aislaban con sus equipos, los ritmos del funk, el rock y la música disco, y los cantantes (o rappers), hablaban rápidamente al compás de la música mientras la gente bailaba.

Una década después, el género, sufrió una intensa y compleja diversificación. Las letras se volvieron más profundas, las mezclas de sonidos más sofisticadas y el “break dance” se convirtió en el primer aspecto de la cultura del hip hop que pudo llegar a extenderse por todo el mundo.

Hollywood, tuvo mucho que ver en ello con películas como “Beat Street” (Stan Latham, 1984), “Breakin“, (Joel Silberg, 1984) y la inolvidable “Haz lo correcto” (Spike Lee, 1989). Pero el film que decididamente y a la distancia, nos marca el valor que desde un principio le dio esa industria a la mencionada danza, como expresión artística destacable, es “That’s dancing”, (Jack Haley Jr., 1985), donde se incluye a esta disciplina artística, en el inicio de este homenaje de la Metro a la historia del baile popular.

El conflicto, la dualidad y también la resistencia, la adaptación, la tortura, la ilusión, la mediación, están en movimiento durante casi 50 minutos”, en el escenario de la Ciudad Cultural Konex. Luces de colores en el calzado de los bailarines o en sus cascos, se convertirán según dicte la coreografía, en sangre de heridas, fuego, agua o en alta tensión que electrocuta. Y la música hipnótica de Doctor L, da vida a esta “suerte de epopeya en gritos, en sufrimientos, en ritmos” que es una excelente combinación de destreza física y plasticidad de movimientos, brillantemente llevada a cabo por Francois Kaleka, Laurent Kong a Siou y Lowriz Vo.

En el final, una nube de humo, símbolo de la violencia omnipresente, lo devorará todo, menos nuestra posibilidad de pensar. Sea cual sea el lugar del mundo en que habitemos, los tres están en nosotros también.

Publicado en Leedor el 20-12-2006