Fluxus

0
6

¿Qué pasa con un movimiento que pierde su consigna original al ser exhibido museísticamente?.
Cuando comenzamos el recorrido de Fluxus en el tercer piso del Museo de Arte Latinoamericano en Buenos Aires (MALBA) el fluir del movimiento (flow) no surge, así como tampoco la participación de la gente. A pesar de que la consigna de sus creadores es ?suceder?, Fluxus no sucede.

Fundado por el empresario lituano George Maciunas Fluxus es un movimiento de tipo preformativo de acción y residuo de acción: provocativo, residuo de un espíritu epocal. En contra del sistema y de la comercialización del arte, creaba objetos que no querían ser vendidos, y en su mayoría no pueden ser presentados debido a su carácter de improvisación.

En la muestra que recorremos en Buenos Aires, el arte está mudo, momificado: ¿qué ocurre con un movimiento que pierde su consigna al ser exhibido museísticamente? ¿Está mudo o va más allá? La obra de arte habla, decía Heidegger, resplandece, y para que sea obra de arte debe seguir hablando.

En Fluxus nos encontramos con un W. Vostell que nos muestra pero no podemos vivificar los hechos, sólo contemplamos lo ocurrido. Nos encontramos también con un John Cage que está en silencio pero no lo apreciamos. El fluir del silencio no se percibe.

Es en el caso de Saito donde estamos más cerca de la experiencia del suceder pues hay un pizarrón que, a veces, se no permite ?tocar?, (algunos días, otros no). Es decir, la obra de Saito algunas veces fluye y sucede y otras no.

Es un lujo tener en Buenos Aires una muestra de este tenor pero el hecho de que las obras tengan carteles en alemán ?lengua que no muchos pueden entender? y el hecho de que las obras estén mudas, nos hace perder una parte importante de la experiencia estética de goce. Me pregunto y les pregunto: ¿no es acaso el arte eso? ¿O ha dejado de serlo y ya el arte no sucede?.

Publicado en Leedor el 19-12-2006

Compartir
Artículo anteriorNiños del hombre
Artículo siguienteCámara fría