Estrenos 14-12-2006

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Aunque los dos estrenos argentinos de esta semana merecen recomendarse, el 2006 ha sido un año flojo para la cinematografía nacional. La mejor prueba es la reciente entrega de los Premios Sur donde Las manos obtuvo ocho galardones.Dos estrenos locales elevan la cuenta anual a 65

2006 ha sido un año que puede considerarse flojo para la cinematografía nacional. Quizás la mejor prueba sean los recientes Premios Sur, entregados por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, el martes último. Que ?Las manos? haya obtenido ocho galardones puede ser considerado un llamado de atención.

Es lícito pensar que dicho film está entre lo menos malo del año, lo que quizás sea cierto. Desde esta misma columna fue reconocida la honestidad de la película de Doria así como sus limitaciones y cierto exceso melodramático en varias escenas. Posiblemente ?Crónica de una fuga?, ?Derecho de familia? y ?Una estrella y dos cafés? tengan más méritos que ?Las manos?, pero ninguna de ellas alcanza el nivel sobresaliente de otros años. En cambio sería muy extensa la lista de producciones locales que defraudaron totalmente las expectativas durante el 2006, por lo que preferimos omitirlas.

Por suerte los dos estrenos locales de esta semana merecen ser recomendados y ofrecen al menos, dentro de sus limitaciones, una oportunidad para ver que se puede hacer buen cine en nuestro país.

?Mbya, tierra en rojo? es un documental, género muy visitado en los últimos años por nuestro cine, aunque en este caso se trata de una coproducción como lo indica la procedencia de sus realizadores: el inglés Philip Cox y la argentina Valeria Mapelman. Ambientada en la provincia de Misiones, muestra dos comunidades guaraníes en extinción viviendo en un estado de extrema pobreza. Los reclamos de la tierra que consideran con justa razón suya, se estrellan contra la indiferencia de autoridades e instituciones locales (la Universidad de La Plata, actual dueña de esas tierras). La película tiene más de un punto en común con otro reciente documental (?Yaipota Ñande Igui – Queremos nuestra tierra?) referido a otra comunidad guaraní localizada en Salta. En ambos casos se señala la explotación que sufren los indígenas, en este caso en los molinos yerbateros. Son numerosos los hallazgos como una proyección de la película ?La misión?, ganadora de la Palma de Oro en Cannes, donde uno de los pobladores reconoce a su tío entre los actores de dicho film, o la visita de turistas japoneses solemnes en busca de fotos y souvenirs. Es loable el rol de Pablo Trapero desde Matanza Films, al haber apoyado en la producción un testimonio que el Ministerio de Educación debería tomar en cuenta para que se proyecte en todas las escuelas del ámbito nacional.

El otro estreno local de la semana es también una coproducción, esta vez entre Argentina Y España. Su director es el debutante Diego Yaker, marplatense, en cuya ciudad natal transcurre la primera parte de ?Como mariposas en la luz?. Lucas Ferrero personifica a Diego, quien se queda sin empleo (estamos en plena crisis del 2001) mientras su padre (Pepe Novoa) y hermana (Josefina Viton) ven peligrar sus propios puestos de trabajo en una empresa que industrializa el pescado. La película da un giro cuando Diego decide viajar a Barcelona para probar fortuna como tantos otros compatriotas. Conocerá allí a un joven que se gana la vida haciendo un acto con fuego en plena Rambla. Quien la personifica es la muy bella y talentosa Cristina Brondo, a quien ya habíamos visto en ?Piso compartido? y ?Las muñecas rusas?. Lo que al principio parecía prometedor para Diego luego se revela en su cruda realidad con los problemas que afectan a los numerosos los trabajadores ilegales en España. Un conjunto de buenos actores (Atilio Pozzobon, Luis Ziembrowski, Lidia Catalana) bien dirigidos por el novel director auguran para éste último un futuro interesante.

Un futuro no tan lejano

?Niños del hombre? (?Children of Men?) está ambientada en el aún lejano año 2027 en Inglaterra. Pero lo que nos muestra se parece bastante a las imágenes que suelen presentarse en televisión y otros medios audiovisuales (cine incluido) en escenarios tales como Irak, Líbano, Chechenia o inclusive Guantánamo. No hay duda de que su realizador Alfonso Cuarón (?Y tu mamá también?, ?Harry Potter y el prisionero de Azkabán?) se ha inspirado en parte en sucesos que ocurren en algunos de los lugares antes citados. Uno de los temas centrales de la película tiene que ver con una crisis mundial donde impera la infertilidad. De hecho en el inicio mismo se señala que el hombre más joven de la Tierra, nada menos que un mendocino de 18 años, acaba de morir en forma cruenta. El personaje central de esta muy cuidada realización es Theo Faron (Clive Owen), un burócrata a quien su ex esposa Julian (Julianne Moore) contacta solicitándole ayuda para extraditar a una mujer con un secreto que pronto el film devela. Dicha joven es considerada una ilegal ya que en este futuro, en el fondo no tan lejano, la discriminación ha alcanzado proporciones tremendas. Con la ayuda de algunos amigos, que incluyen a un Michael Caine con un cierto parecido a John Lennon, Theo se verá envuelto en una serie de situaciones, de gran dramatismo y filmadas con gran maestría, en un automóvil primero y en un edificio asediado por el ejército británico. Clive Owen, recordado por sus actuaciones en ?El plan perfecto? y ?La jugada?, confirma sus extraordinarias dotes actorales, muy bien secundado por un elenco mayoritariamente inglés. La fotografía de Emmanuel Lubezki y un manejo de cámara con profusión de planos secuencia hacen de ?Niños del hombre? una obra que figura entre lo mejor de este año.

Publicado en Leedor el 16-12-2006