Holasevice y Cesky Krumlov

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Recorremos Bohemia, una de las tres regiones que, junto con Silesia y Moravia, conforman la República Checa. Hay dos ciudades en Bohemia que ofrecen un particular interés: Holasevice y Cesky Krumlov,
Bohemia es una de las tres regiones, junto con Silesia y Moravia, que conforman la República Checa. Uno de los estados más modernos del planisferio, nacido el 1º de enero de 1993.

Los atractivos paisajes de magníficos bosques y zonas balnearias
se unen a sus artísticos monumentos que hacen de Bohemia del Sur una de las regiones más renombradas de esta República.

Holasevice y Cesky Krumlov, son ciudades que ofrecen un particular interés. Holasevice,con su reducida superficie, se convierte en el ejemplo más singular de la arquitectura popular de Bohemia del Sur, llamada “barroco rural”. Son fincas rústicas con dos frontones profusamente decorados, unidos con un arco que tiene puerta abovedada y una portezuela. La mayoría de los frontones tiene contornos ondulados con ornamentos estucados y a menudo con fechas de construccíon.

La fundación de Holasevice corresponde, aproximadamente, al siglo XIII. La plaza, con veintidós casas de idéntica disposición,de los primeros dos tercios del siglo XIV, constituye uno de los conjuntos edilicios vernáculos mejor coservados.

Este pueblo sirvió a un grupo de cineastas para el rodaje de una
versión de la ópera “La novia vendida” del compositor checo Smétana. El comienzo del asentamiento medieval de Cesky Krumlov, surge de las excavaciones. La referencia más antigua sobre el castillo de la ciudad se ubica en el siglo XIII. Fundadores de este castillo gótico fueron los señores feudales de Krumlov cuyo símbolo heráldico fue una rosa de cinco pétalos.

Sucesivas generaciones transformaron el castillo en estilo renacentista. De todas las dinastías nobles la que más tiempo residió en esta ciudad fue la de los Rozemberg desde 1302 hasta 1602. Fueron políticos y mecenas, dotados de cultura y educación. Dieron al palacio un estilo renacentista único y espléndido aspecto de residencia aristocrática.

Por breve tiempo, el feudo fue tomado por el emperador Rodolfo II de Habsburgo y en 1622 se cedió el señorío a la dinastía de los Eggenberg. Residieron tres generaciones. Durante ese tiempo, el palacio fue centro cultural y artístico y se construyó su magnífico teatro barroco y, entonces, el castillo y sus agregados ambientes pala-
ciegos dieron lugar a brillantes espectáculos de ópera y ballet.
El complejo monumental edificado a lo largo de siglos constituye un monumento histórico declarado por la U.N.E.S.C.O. Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Con el paso del tiempo surgió y creció en sus alrededores la colonia urbana.
Este gran complejo de Bohemia del Sur está enclavado en una peña escabrosa que, majestuosamente, se empina sobre el valle del río Vltava. Todo el cerro está poblado actualmente por cuarenta edificios del castillo medieval y el palacio moderno.
Su valor radica no sólo en la cantidad de edificios, en su
mayoría góticos, renacentistas y barrocos, sino también en todos sus detalles. Son excepcionales los frescos. En cuanto a interiores, destacamos el salón de estilo renacentista, con paredes enteramente decoradas. Hay escenas del Antiguo Testamento y de la mitología. Tiene un bellísimo techo artesonado y en cada artesón pintada la rosa de cinco pétalos de los Rozemberg.
En el lapidario, que originalmente fue un hipódromo, están
expuestas las obras originales de la decoración escultórica del jardín. En su lugar se pusieron réplicas, para proteger las obras auténticas, de las inclemencias.
El teatro barroco es la obra arquitectónica más extraordinaria
del palacio. El fondo teatral original, casi completo, data del siglo XVIII. Abarca centenares de bastidores con los cuales se pueden montar, imágenes escénicas muy variadas. Por ejemplo: escenas en el jardín, un bosque, una habitación particular, un campamento militar, una prisión, un salón de fiestas, un templo y otras más.
Se encuentran más de 600 piezas de vestuarios originales, con
sus accesorios. En la sala Eggemberg, las paredes están adornadas con retratos de tres generaciones, de la mencionada familia, que ejerció el señorío de Cesky Krumlov desde 1622 hasta 1713. Allí se encuentra el “coche de oro”, exquisitamente tallado en madera de nogal y bañado en oro, hecho en Roma en 1638.
Fue utilizado en el paseo cívico, de Roma hacia el Vaticano,
sede del papa Urbano VIII, para anunciar la elección del nuevo emperador. En esta misión diplomática participó Jan Antonio de Eggemberg. En dicha ocasión, se desplazó el coche acompañado por pajes que corrían a su lado, vestidos con trajes de terciopelo negro
bordados con hilos de oro.
El Salón de las Máscaras tiene sus paredes adornadas con personajes de la Comedia del Arte. Refleja una sociedad aristocrática,con distintos disfraces y máscaras, figuras de turcos y chinos. El mencionado salón evidencia el ostentoso estilo de vida y el lujo de la nobleza de la época. El jardín del palacio se halla en un terreno escarpado, su plano es, aproximadamente, un rectángulo de 150 metros por 750. Las casi 11 hectáreas del jardín, están divididas en tres terrazas. La fuente de cascadas es un conjunto escultórico hecho con piedra caliza. Está adornada con una tríada de estatuas de ondinas,
veinte jarrones decorativos y figuras alegóricas a las cuatro estaciones del año. A partir del siglo XIX, la familia Schwarzenberg inició una serie de trabajos de restauración en el palacio y remodelaciones en la ciudad, acordes con los tiempos.
El desarrollo del transporte y de la industria, eliminaron el
sistema de fortificación. El siglo XX produjo cambios dramáticos. Una gran parte de la población alemana fue expatriada, debido a la Segunda Guerra Mundial. En 1968, la ciudad fue invadida por los ejércitos soviéticos. Con la caída del régimen comunista estalló la Revolución
de Terciopelo y ella recuperó la ciudad a través de la limpieza, la
pintura de las paredes y la reparación de parciales derrumbes.
Se reinscribieron los signos alquimistas en las paredes y se
unieron a los románticos adoquines y las hermosas y curvadas callejuelas. Se recuperaron así la belleza y los atractivos de sus pasados tiempos de esplendor.
La corriente turística internacional cuenta con servicios
hoteleros y restaurantes de primer nivel.

Publicado en Leedor el 4-12-2006