Niños, lejos de Disneylandia

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No todas las infancias son felices. La escritora y periodista Cristina Civale lo demuestra en su nuevo libro ?Niños, lejos de Disneylandia?, que cuenta diez casos reales de abuso y violencia.

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?No es un libro de crónicas, no es un estudio sociológico con pretensiones de arribar a conclusiones genéricas sobre el estado de la infancia en el mundo: es un libro de casos, avalado por una exhaustiva investigación periodística, donde el sujeto es un niño que padece algún tipo de maltrato, muchas veces poco difundido o directamente desconocido o, lo que es peor, naturalizado por su presencia reiterada como parte de un paisaje, en apariencia, inmodificable?, aclara Civale en el prólogo.

La idea del libro se le ocurrió al enterarse del asesinato de Samuele, un niño de tres años que fue apuñalado una mañana de invierno en Italia. Todos sospechaban de su madre. En julio de 2006, la mujer fue condenada a treinta años de prisión, pero hoy se encuentra en libertad. La periodista comenzó, en ese momento, una investigación periodística sobre casos de niños abusados, maltratados y asesinados. Y así conoció sus historias?

Francis, el niño que vivía feliz con sus padres hasta que debió convertirse en soldado y desde su nuevo lugar en el mundo terminó matando a chicos de su misma edad. Iqbal, el niño que fue vendido por su madre a un fabricante de alfombras, convirtiéndose así en esclavo a la edad de cuatro años. Vittoria, la beba que fue asesinada por su madre al ser introducida en el lavarropas. Sabine, la niña que fue raptada y violada en Bélgica por un pederasta. Horacio, uno de los tantos niños argentinos que fueron separados de sus padres durante la última dictadura militar. Ester, la niña que estuvo a punto de morir luego de que su madre le infligiera enfermedades. José Luis y Omar, dos hondureños cuyas vidas fueron vapuleadas.

La intención de Civale es clara: devolverle la identidad a los niños que han padecido la violencia. Cada niño asesinado, violado o maltratado tenía un nombre, unos rasgos físicos, una historia, una vida que le fue robada.

Relatos de horror

?Niños son pequeños relatos de horror ?de un horror inmenso-, grandes historias invisibles de la vida real, escritos desde mi vergüenza de adulta, de una infancia que ya no tiene derecho a la inocencia: ella también mata, delinque, viola, estafa cuando no encuentra el camino para transformarse en defensora de sus propios derechos; derechos que deberían ser resguardados por los adultos a los que les corresponde cuidar a los niños, defenderlos, alimentarlos, darles educación, una luz para el futuro?, señala Civale, y concluye: ?Los chicos, de este modo, se convierten en el espejo vicioso e impotente de sus propios verdugos?.

Narradas al estilo de una crónica periodística, estas historias hablan del mundo en el que vivimos. Civale logra generar en el lector sensaciones fuertes e inconfundibles: impotencia, miedo, bronca. Por momentos, uno siente que nada de lo que está leyendo es real. Pareciera, por el contrario, que los personajes han sido tomados de un libro de terror. Porque resulta difícil digerir los trágicos destinos de estos niños que sólo son una ínfima muestra de los miles que día a día viven en un lugar que lejos de ser Disneylandia, se ha convertido en el infierno mismo.

Niños es un alegato en contra de esta violencia que se ha vuelto tan común en los tiempos que corren. Vale la pena leerlo, aunque duela.

Publicado en Leedor el 30-11-2006

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