Martina Grounauer: Niños

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La muestra de Martina Grounauer que Leedor tiene el gusto de apoyar y que hasta el domingo 19 de noviembre se puede visitar en el Centro Cultural Recoleta.Una foto buscada y hallada en internet le sirve a Martina Grounauer para verificar que el mundo de su infancia todavía está intacto. Una misma imagen en blanco y negro ocho veces intervenida ofrece juegos infantiles a la vez que particulariza otro juego: el de la exploración de técnicas diversas. Técnicas que se comprometen con algo divertido y espontáneo, lleno de vida, como Martina.

Cinco varones en primer plano y cuatro niñas en el fondo, el objeto de atención de los niños es borroso. Ambos grupos están unidos formalmente por una línea blanca. La niña de la derecha conecta con la dirección de su mirada un grupo y otro: para Grounauer esa niña representa su propia pertenencia y exclusión. Esa niña siempre de amarillo (salvo en uno de los cuadros) es con quien la pintora se identifica: ni adentro ni afuera de estos dos grupos.

El anonimato de la fotografía se ve alterado a través de ocho etapas sucesivas que no significan otra cosa que un recorrido emocional. Una lleva a la otra en un entrelazado imperceptible pero coherente: en el primer paso, la fotografía ampliada es intervenida con acrílico, luego la misma imagen es cuadriculada con cinta de enmascarar formando pequeñas divisiones modulares. La imagen es la misma pero su interior ya sufrió una transformación: desde la objetividad al dibujo de siluetas. De ahí a los cubos en fibro fácil otro paso y la imagen más abstracta, despojada de detalles, va perdiendo caras. Después viene el collage con prolijos papelitos de colores, la madera tridimensionalizada en donde al menos tres personajes se multiplican, y finalmente, la imagen en madera sin color, una especie de síntesis en blanco donde no existe lo accidental.

Martina Grounauer pinta desde el año 2000 preferentemente temas que trabaja en serie: ?interiores de casa?; ?peces?, ?empanadas?, ?mirar hacia abajo?, ?movimiento piquetero.? En toda su obra hay una preocupación por lo que ocurre alrededor siendo fiel al objeto que representa y jugando (siempre jugando) con materiales insertados en la obra (papeles de caramelo, telgopores, arena, tela, reciepientes de plástico). Todos ellos lo que hacen es desplegar el universo de sentidos con el que Martina se siente más cómoda: lo que se puede tocar, oler y mirar.

Publicado en Leedor el 5-11-2006