Jorge Kleiman

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Conjunción plástico-literaria en la obra de Jorge Kleiman en Coppa Oliver Arte.JORGE KLEIMAN. El surrealismo literario.
Coppa Oliver Arte
Talcahuano 1287 ?A? ? Buenos Aires.
Hasta el 31 de octubre de 2006.

Si el surrealismo celebra las virtudes de lo irracional con su tendencia a explorar el subsconciente, introduciendo luces esclarecedoras sobre aquello que se oculta en las profundidades del alma, la obra de Jorge Kleiman, de regreso en nuestro país luego de una larga estadía en Europa, nos muestra la conjunción existente entre la plástica y la literatura que surge de la espontaneidad psíquica.
Podemos llamarla también como ?la imagen inconsciente? adhiriendo al título de la exposición, que nosotros observamos en sus aspectos plásticos pero que contiene elementos literarios tal como fue desde sus orígenes el movimiento surrealista integrado por un grupo de poetas y otro de artistas de la pintura y la escultura.

Es que aquí lo literario está expresado también en los títulos de las obras, que son ellos mismos textos retóricos como se observa entre otros en ?El marqués de Sade y los cofrades se asoman al Hades? o ?Modesto Mussorgsky, mientras se baña en el Dniéster es atacado por Rimsky Korsakoff?, pequeña obra maestra, y también en ?El día en que la ballena llegó a Estrasburgo?.

Títulos imaginarios ciertamente ya que describen situaciones improbables o increíbles, pero que seguramente han surgido de interpretaciones de emociones del subsconciente.
Pero la obra de Kleiman también nos aproxima, quizás involuntariamente, a temores reales como sucede en la premonitoria y magnífica obra ?El paraíso incendiado? (1992) un gran óleo sobre lienzo que en su gran colorido de fugitivas chispas invade el lienzo ?consumiéndolo?. Esta obra nos anticipa la comprobación de una certeza: aquella que nos conduce a que ?todo verdor desaparecerá?, como final de siglo signado por el atentado del hombre contra la naturaleza.

Pero a su vez la contemplación de las obras nos lleva a veces a paisajes terrenales, otras veces a escenas celestiales o satánicas, creando siempre espacios aptos para la meditación. Es el caso de ?El limbo? con su representación de tules flotando en ese ámbito indefinido de espera, o el otro de ?Jan Huss, Segismundo de Hungría y el Dios Marte?, la mancha roja del planeta sugerido en un paisaje lunar.

El placer que provoca la contemplación de las composiciones y su fascinante colorido no puede ser trasmitido en estas líneas; es necesario acercarse y admirar las obras. Se sorprenderán como nosotros.

Imágenes

1)”El marqués de Sade y dos cófrades se asoman al hades” óleo sobre tela – 50 x 40 cm – 1996
2) “La plegaria del mentiroso” óleo sobre tela – 80 x 144 cm – 2003
3) “24 de diciembre de 1888” óleo sobre tela – 37.3 x 47.2 cm – 2000
Publicado en Leedor el 8-10-2006

Publicado en Leedor el 8-10-2006