Estrenos 5-10-2006

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Semana abundante en estrenos con varias propuestas interesantes y en donde se destaca lo nuevo de Ken Loach.
Poca credibilidad en relato plagado de lugares comunes

Poco debe haber quedado del relato original de Antonio di Benedetto en ?Los suicidas?, segundo largometraje de Juan Villegas. Su opera prima: ?Sábado? no había impresionado mayormente ante la pobreza de los diálogos y una sensación, frecuente en nuestro cine, de ausencia de una verdadera trama o hilo dramático. La situación se repite ahora con un largo desfile de monosílabos y falta de credibilidad de los personajes centrales. Por un lado está Daniel (Daniel Hendler), un periodista a quien su jefe le entrega unas fotos de una persona cuya muerte solicita investigue. Daniel arrastra una larga historia de suicidios familiares que incluyen al propio padre y se lanza en la investigación junto a la bonita y algo desganada fotógrafa Marcela, que interpreta Leonora Balcarce (?El amor ? primera parte?, ?Agua?). Es probable que el escaso interés que despierta el personaje interpretado por Hendler se deba a problemas de dirección que se extienden también a Camila Toker (?Ana y los otros?; ?Sábado?), la pareja a quien Daniel abandona. Si en la novela original se privilegiaba lo policial aquí el énfasis está puesto en el tema del suicidio. Un final abrupto, sorpresivo y en nada coherente con el resto del lánguido relato no logra conformar en lo más mínimo al espectador.

Imágenes que compensan cierta morosidad del relato

?La Punta del Diablo? del debutante Marcelo Paván es un film que da preferencia a la imagen frente al texto por lo que interesará a quienes privilegien el regodeo visual frente a una historia con riqueza argumental. Está bien interpretada por Manuel Callau en el rol de un neurocirujano que descubre que tiene un mal similar al de muchos de sus pacientes. Su decisión de trasladarse hasta el pueblo que da título del film (en Uruguay) y el encuentro casual con María (Romina Paula) y un compañero pescador de tiburones le depararán algunos momentos aleccionadores. El mérito del film es entregar un mensaje positivo aún ante situaciones adversas como las que ?La Punta del Diablo? plantea. Cierta morosidad en el relato le quitan brillo a este debut de Paván que, sin embargo, en el balance, permiten alentar ciertas expectativas ante futuros proyectos de dirección.

Ken Loach vuelve a deslumbrar

Parece mentira que Ken Loach a la edad de 70 años siga teniendo una carrera tan firme, que ya ha dado títulos inolvidables tales como ?Pobre vaca? (su debut en 1967), ?Kes?,?Riff-Raff?, ?Como caídos del cielo?, ?Tierra y libertad? y ?Mi nombre es todo lo que tengo?. El tema de la tensa situación entre Gran Bretaña e Irlanda ya había sido tratado, desde otro ángulo, en ?Agenda secreta?. Pero con ?El viento que acaricia el prado? (?The Wind that shakes the Barley?) es la primera vez que Loach se refiere a la situación del conflicto en la década del ?20, que llevó finalmente a la creación de la República de Irlanda. Con mayoría de actores de ese país, centra su relato en el devenir de dos hermanos: Damien (Cillian Murphy) y Teddy (Padraic Delaney) que al inicio combaten juntos y que sin embargo seguirán diferentes caminos. A lo largo de más de dos horas Loach logra deslumbrar con imágenes de notable belleza y con muy pocos momentos donde el interés decae. Se trata de un relato que podría calificarse de clásico como el de muchas películas épicas que tanto Estados Unidos y sobre todo Gran Bretaña solían producir en las décadas del ?60 y ?70. Obtuvo la Palma de Oro del reciente Festival de Cannes y si bien algunas obras anteriores presentadas en dicho evento quizás la merecían más puede decirse que se hizo justicia consagrando a uno de los pocos directores creativos que aún siguen filmando asiduamente, manteniendo un alto nivel de calidad.

Francois Pignon, un personaje recurrente de Francis Veber
Francis Veber se hizo conocer antes como escritor y guionista (?Alto rubio y con un zapato negro?; ?La jaula de las locas?) que como director de cine. Hacia fines de la década pasada tuvo dos grandes éxitos cinematográficos: ?Hay un tonto en mi casa? y sobre todo ?El placard? que lo confirmaron como uno de los más aptos realizadores para hacer reír al espectador. En un tono menor pero de ninguna manera despreciable vuelve ahora a dirigir a Daniel Auteuil en ?Mi otro yo? (?La doublure?). En el rol de Pierre Levasseur, alto ejecutivo de una empresa cuya principal accionista es su esposa (Kristin Scott Thomas), Auteuil se encuentra de golpe muy comprometido por una foto en el que es sorprendido junto a su amante y top model Elena. La casualidad hace que en dicha imagen aparezca un tercero que pasaba por allí, que trabaja como ?valet parking?. Este personaje, Francois Pignon, de nombre recurrente en las películas de Veber, lo interpreta el ascendente Gad Elmaleh. A él le ofrece Levasseur dinero para hacerse pasar por la pareja de la atractiva modelo, interpretada por la muy bella y angelical Alice Taglioni (?La pantera rosa?). Para que la simulación funcione, ella deberá vivir con Pignon lo que provoca situaciones muy divertidas y mucha confusión en Emilie, su novia (Virginia Ledoyen) o en su amigo Richard (Dany Boon), que se ve expulsado del modesto departamento donde era acogido por Pignon. No hace falta agregar mayores detalles salvo la indicación de que esta comedia de apenas hora y media de duración muestra al mundo de la moda (como hace poco lo hiciera en otro tono ?El diablo viste a la moda?) con la aparición incluso del propio Karl Lagerfeld. Y que el final, no por previsible, no deja de ser simpático. Para los memoriosos es bueno por último recordar que Pierre Richard fue Francois Pignon en ?Los Compadres? y en ?Los Fugitivos? (junto a Gérard Depardieu), Jacques Villeret lo fue en ?Hay un tonto en mi casa? y el propio Auteuil se llamaba así en su personaje en ?El placard?, todos films de Francis Veber.

Originalidad sólo recomendable para un público selectivo

?La canción más triste del mundo? (?The saddest Music in the World?) es la primera película que se estrena del director canadiense Guy Maddin en Argentina. Su presentación constituye todo un evento y la decisión de un distribuidor de estrenarla, luego de su fugaz paso por el BAFICI, debe ser enfáticamente saludada. Debe sin embargo hacerse la aclaración de que no gustará por igual a todo el mundo y que su visión requiere cierta disposición mental que no todos estarán dispuestos a tener. Filmada mayormente en blanco y negro, las primeras imágenes pueden confundir al espectador al hacerle creer que está viendo un fragmento de una película de la década del ?30. E incluso hasta creerá reconocer a una joven Ingrid Bergman cuando en realidad a quien estarán viendo es a Isabella Rossellini de gran parecido físico con su famosa madre. Ella es Lady Helen Port-Huntley, la baronesa de la cerveza, quien en plena Gran Depresión de los años 30 organiza en Winnipeg un concurso para elegir la canción que da título al film. Una banda sonora notable que ejecutan músicos y grupos de variados países que incluyen a mariachis, serbios, norteamericanos y africanos crean un clima de competencia no siempre leal. Particularmente despreciable es el personaje del estadounidense Chester Kent (el actor Mark McKinney) que puede verse como la imagen del país que representa. Lo acompaña Narcissa en extraña composición de la portuguesa María de Medeiros. ?La canción?? es un film difícil de catalogar que por momentos evoca al cine expresionista alemán y en otros a obras de Tod Browning, como ?Freaks?. Film para selectivos que vale la pena arriesgarse a ver.


Emotivo documental que enriquecen valiosos testimonios

?Ballets Russes? de Daniel Geller y Dayna Goldfine corre el riesgo de pasar desapercibido en una semana de ocho estrenos, que incluyen varios de interés. Se trata de un clásico documental que no innova demasiado en la técnica consistente en mostrar imágenes, algunas muy antiguas, y entrevistas a varios de sus protagonistas. Para los amantes del ballet la cita es ineludible, pero incluso para aquellos que no lo son tanto las casi dos horas revelan a personas muy queribles, en su mayoría bailarines de origen ruso. Lo notable es que muchos de ellos ya han superado los ochenta años y continúan activos, obviamente no bailando sino dando clases de danza. Otro hallazgo del film ha sido incorporar, a las imágenes de películas mudas o de comienzos del cine sonoro, registros musicales recientes de las mismas obras de ballet presentadas. Sumamente interesante es la influencia que tuvieron los diversos ballets rusos, creados originalmente por Diaghilev, en el musical de Hollywood. Entre los nombres famosos que aparecen, en su mayoría aún vivos, destaquemos a George Zoritch, Irina Baronova, Alicia Markova, Frederic Franklin, Marc Platt, Tania Riabouchinska, Michel Fokine, George Balanchine y el gran corógrafo Leonide Massine.

Dos que completan la semana

A fin de no extendernos en demasía y dado que se trata de propuestas poco innovadoras se ha dejado para el final dos títulos del cine norteamericano. El mejor es ?Guardianes de alta mar? (?The Guardian?) de Andrew Davis (?El Fugitivo?; ?Alerta máxima?), un film de rescate marino protagonizado por un devaluado Kevin Costner y Ashton Kutcher. Casualmente este último también presta su voz a uno de los animales del dibujo ?Open Season: amigos salvajes?, primera incursión del estudio Sony Columbia en un tipo de película que parece un clon de muchos otros y que van a terminar saturando un mercado que supo tener en Disney a su único dueño.

Publicado en Leedor el 7-10-2006