Rosario Tijeras

0
14

Rosario Tijeras, no te mata despues de conquistarte y hacerte feliz. Rosario es una sicaria. Una asesina a sueldo que trabaja para los capos de la mafia y cumple con su trabajo. A veces descansa y ama. Pero esta no es una historia de amor.
Escena 1: interior, Constitución.
Si usted mira, en los puestos que venden libros en los andenes del ferrocarril o en la calle Brasil, verá un libro que se llama Rosario Tijeras, lo venden a 5 pesos. Cómprelo.
Así como lo ve, esa novela en la Semana Negra de Gijón organizada por el inefable Paco Ignacio Taibo II, fue elogiada y creo que premiada.
En todo caso es una novela para mimarse y regalársela a los amigos.

Escena 2: interior, Rosario.
Rosario Tijeras, no te mata despues de conquistarte y hacerte feliz.
Rosario es una sicaria. Una asesina a sueldo que trabaja para los capos de la mafia y cumple con su trabajo. A veces descansa y ama. Pero esta no es una historia de amor. El amor es un pretexto para seguir rodando.
Es que el amor necesita de otro, como el arte, porque sinó, como el arte, se vuelve puro onanismo. Y eso es esterilidad pura.

Escena 3: interior, La Muerte es Hermosa.
Hay unas estrellas en el cielo, si usted las relaciona, las une con rayitas imaginarias y les da sentido, arma una constelación.
Así es la vida. Así es la muerte.
Así la película que no escapa a un entramado que tiene que ver con la realidad del narcotráfico: salir a pasear con un muerto para que termine de disfrutar o para que recoja sus pasos por donde anduvo, es una imagen de una intensidad y densidad que comunican una cosmovisión. Muy narco-macondiana es decir mágica y real.
Si la vida tiene un argumento, la muerte también. Y en este caso no aparece como algo espontáneo, es un don que se cultiva y se explica sin muchos ismos, desde adentro.
He aquí los artistas señoras y señores. No compren. Pasen y vean porque la muerte tiene labios gruesos y es irresistible.

Escena 4: interior. Mientras Dure la Eternidad.
El capitalismo, mejor dicho, las ideas claves del liberalismo económico hallan su expresión lograda en las mafias: cero control del estado, cero impuestos, ejército, leyes y códigos propios, full ganancia. O sea una suerte de estado paralelo.
En este otro mundo concomitante encaja y se explica Rosario Tijeras.
En este río revuelto de venganzas, ajustes de cuenta, los portentos de una cultura de la coca, los billetes verdes de una economía ilegal y frágil pero muy rentable. Los colonos tumbando la selva, los acopiadores, los que quimiquean la pasta base, las mulas, los que la cortan, los jíbaros que la venden y los que la consumen son parte de un submundo donde las prácticas culturales y sociales están al borde de lo legal.
Hay mucho billete.
Todo se vuelve mercancía: el amor, la belleza de la adolescente, las montañas y sus bosques de niebla, los bravos perros de raza, un Botero, la esmeralda de 25 kilates, el caballo de paso, la candidatura al senado, el veredicto de un juez, un jugador de futbol o un equipo de futbol; todo, absolutamente todo, la lealtad y la tumba también.
Entonces no se puede ir al cine a ver una de vaqueros o una del maguito.
Si uno va al cine es porque quiere vivir otras vidas. Vivir otras vidas es salirse de la cotidianeidad y mirar la otredad. Vivir otras vidas te expone.
Vivir otras vidas es vivir otras muertes, en otros contextos y con otro acelere.

Por eso Rosario es fatalmente Hermosa: como una Esmeralda en un mierdero.

PS: Querido lector. Todo es como el río. La vida y el cine.
En la superficie flotan algunas cosas pero en el fondo están otras, de más peso y consistencia?
Aquí está la máscara, vamos a bucear.