R III

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El drama de Shakespeare en el BAC en versión en inglés,
publicamos en Leedor una versión bilingüe de la crítica de Marta Opacak.
¡Despierte, Don Ricardo!. (versión bilingüe)

Para todos aquellos que se hayan acercado por primera vez al teatro Shakespeareano de adolescentes, cuando estudiaban inglés, será un placer volver a encontrarse, en la pantalla del video del escenario del B.A.C., con ese ícono del teatro universal que fue Sir Laurence Olivier, precisamente, en su obra maestra, la versión cinematográfica de 1955 de “Ricardo III“. Imposible, haber pensado en un mejor prólogo para una versión de calidad de este clásico. Y el espectáculo co-dirigido por Mariano Caligaris y Emilio Giménez Zapiola, ciertamente lo es.

Pero a no confundirse, no se trata aquí de una puesta historicista. En ella, veremos convivir un vestuario de la década de los años 1920/30 con celulares, reproductores de video, música contemporánea y un inglés antiguo entonado con una cadencia actual. Nada desentonará y el final permitirá que todo nos cierre perfectamente.

Distintos niveles de altura demarcados por estructuras metálicas, crearán profundidades reales y virtuales (si consideramos los espacios que se crean al proyectar imágenes características de los comportamientos de los personajes sobre una pantalla lateral), donde los integrantes del A.R.T. (Actors Repertory Theatre) darán vida a la agitada corte del Rey Eduardo IV de York, hermano de Ricardo, a quien finalmente este último sucederá luego de matarlo a él, a sus pequeños príncipes herederos, a su otro hermano Jorge, que podía pelearle la sucesión al trono, así como también a su primera esposa Lady Anne, previo encarcelamiento de su propia madre, la Duquesa de York.

El personaje principal, a cargo de Mariano Caligaris, está muy bien logrado y excelentemente compuesto. Su “Ricardo” es como debe ser: ¡decididamente, repulsivo!. Enfermo de poder. Asesino despiadado. Buscador de talentos útiles a sus inescrupulosos fines como Lord Buckingham (Robert Cox) y Tyrell (rol representado en esta oportunidad por una mujer, Melanie Lenoir), capaces de todo por dinero y propiedades, pero lo suficientemente endebles también, como para finalmente ser traicionados por él. Y en este caso, con el agregado de una risita ridícula con un aire a la del “Amadeus” de Shaffer/Forman que le da un toque decididamente especial.

El final traerá un cambio de idioma y una reminiscencia a otro clásico: “El gabinete del Dr. Caligari“. “¡Despierte Don Ricardo!” -dirá una voz femenina en español-“su familia vino a verlo”. Y ante nuestro asombro, todo cambiará repentinamente.

For those who have had their first contact with Shakespearean theatre during their teenage years, as English language students, it will be an unexpected pleasure to watch the video screen in British Arts Centre’s stage, and find international theatre icon, Sir Laurence Olivier, precisely in his 1955’s cinema masterpiece: “Richard III”. No other prologue to a quality performance could have been better. And that is exactly what Mariano Caligaris and Emilio Giménez Zapiola’s version is.

But please do not get this wrong, this is not a historicist staging. We shall see 1920/30’s costumes mixed with cell phones, video tape recorders, contemporary music and a XV century English with a modern intonation. Everything matches perfectly together and the play’s ending will complete the idea’s meaning and make sense.

Metallic modular structures create different height and depth levels which can be either real or virtual, if we consider the spaces originated by projecting characters’ scenes on a lateral screen as well. And in those spaces the Actors Repertory Theatre players will give life to Edward IV’s hectic court, while we see how his brother Richard becomes Richard III in the end, after murdering him and his two little children, his brother George who stood before Richard in the line of succession , and Richard’s wife Lady Anne (not to mention he also imprisons his own mother, The Duchess of York.

Mariano Caligaris’ performance as the main role is amazing. His “Richard” turns out to be as it should, simply repulsive! A ruthless murderer obsessed by his lust for power, who seeks only adequate talents to be used by him in order to achieve his evil goals such as Lord Buckingham (Robert Cox) and Tyrell (in this case, performed by a woman, Melanie Lenoir). They are strong enough to do anything for power or money, but at the same time, weak enough to be eventually betrayed by Richard. And Mariano’s hysterical cackle which reminds us of Amadeus’ laugh in Shaffer/Forman’s movie, is definitely a special touch.

The end will deliver a change of language and another masterpiece’s reminiscence: “The cabinet of Dr Caligari“.”¡Despierte Don Ricardo!” -a woman’s voice utters in Spanish.-“su familia vino a verlo”. And to our astonishment, everything will change all of a sudden.

Publicado en Leedor el 20-9-2006