Estrenos 7-09-2006

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La semana con más estrenos en lo que va del año marca también un record de cuatro novedades locales, cantidad excesiva pese a la nueva reglamentación de la ?cuota de pantalla?. Promisorio primer largometraje

El debut de Gabriel Lichtmann en el largometraje, con ?Judíos en el espacio?, es la confirmación de una promesa que asomó en 1999 con el corto ?El séptimo día?, integrante de ?Historias breves III?. Algunos han querido relacionar su película con las de Daniel Burman, pero la comparación sólo se justifica por abordar ambos temas de la colectividad judía, desde ópticas bastante diferentes. Se trata aquí de un film coral que gira alrededor del reencuentro de dos primos luego de dieciséis años en ocasión de un hecho grave, el intento de suicidio del abuelo de ambos. Luciana (Luna Paiva) llega de los Estados Unidos y retoma contacto con Santi/Tati (Fernando Rubio), quien ya se había enamorado de ella con apenas nueve años. Otra vez una cena de Pascua (Pesaj) los reúne, aunque en este caso una situación conflictiva entre sus respectivas madres y una tercera tía amenaza con frustrar la celebración. Sorprende gratamente el buen y muy parejo nivel de interpretación de Verónica Llinás, Beatriz Spelzini y Romina Sznaider como tres hermanas muy diferentes y con altas dosis de intolerancia y agresividad. Hay varios personajes secundarios pero no por ello menos gravitantes, todos gentiles, como los amigos de Tati o la criada que cuida al abuelo y está totalmente integrada a la familia. Un tono permanente de comedia y una música al tono contribuyen a crear un clima de nostalgia que son sin duda el reflejo de vivencias del propio Lichtmann. No es casual que él sea además el autor del guión de ?Judíos en el espacio? y que haya agregado un subtítulo (¿Por qué es diferente esta noche a las demás noches?) sumamente revelador.

Segundos largometrajes de muy diferente naturaleza

Rodrigo Furth no había generado demasiadas expectativas con ?Tocá para mí?, “su “ópera prima?. Ahora en ?A través de tus ojos? logró reunir a Pepe Soriano y Adriana Aisenberg, como Lito y Nilda, una pareja que en plena crisis del año 2001 decide viajar a Nueva York para un tratamiento médico que requiere la esposa. Mientras tanto, en Buenos Aires la fábrica de hielo del matrimonio queda en manos de un capataz poco preparado para afrontar los momentos difíciles que se vienen. Cuando el estado de salud de Nilda se agrava, Lito que no habla una palabra de inglés se ve obligado a confiar en un joven compatriota a quien todos conocen por el apelativo de Perú (Marcos Dubuch). A partir de ese momento la situación gana en dramatismo y los problemas económicos, la falta de solidaridad y otras vueltas de la trama conducen al relato a un desenlace, que demanda del espectador cierta credibilidad, y que no satisfará por igual a todo el mundo.

?Cuatro mujeres descalzas?, segunda película de Santiago Loza se coloca en las antípodas de la anteriormente analizada y será disfrutada seguramente por quienes apreciaron ?Extraño?, su primer film. Nuevamente se destaca la excelente fotografía de Willi Behnisch, quien logra transmitir la soledad y angustia de cuatro mujeres con buenas interpretaciones de Eva Bianco, María Pessacq, Mara Santucho y sobre todo María Onetto. Esta última compone a una mujer embarazada que duda en tener un hijo, mientras que la ausencia de personajes masculinos contribuye a enfatizar la atmósfera opresiva y depresiva en que se debaten los personajes femeninos. Se trata de un relato intimista que recuerda por momentos al gran Ingmar Bergman y en donde la imagen resulta más importante que los diálogos. Film para un público selectivo y dispuesto a ver una obra, más próxima al teatro que al cine.

El cuarto estreno nacional

Se trata de un documental, cuyo nombre: ?Que sea rock? ya denota lo que se va a ver. Fue dirigido por Sebastián Schindel, quien ya había realizado en colaboración dos trabajos previos destacables (?Rerum Novarum? y ?Cuba plástica?). Producida por Héctor Olivera, también responsable de ?Hasta que se ponga el sol? de Anibal Uset y ?B.A.Rock? es probable que sólo interese a quienes estén familiarizados con bandas de las últimas décadas tales como ?Los Piojos?, ?Catupecu Machu?, ?Arbol?, ?Las Pelotas?, ?Babasónicos? y ?Bersuit Vergarabat?. Por ahí también se dejan ver, a menudo en breves apariciones, figuras más veteranas del rock local tales como Charly García, Gustavo Cerati, León Gieco o Fito Paez. La medianía del documental lo hace poco recomendable para quienes se interesen en un análisis más profundo y detallado de un fenómeno musical de gran riqueza en nuestro país. Esperemos que pronto se estrene ?Argentina Beat? de Hernán Gaffet (?Oscar Alemán, vida con swing?), quien bucea más profundamente en la historia del rock vernáculo.

Un director que normalmente no defrauda

Con notable regularidad, Michael Mann nos viene ofreciendo una película cada tres años, aproximadamente, desde 1981. Seguramente ?Cazador de hombres? (?Manhunter?), su tercero y excelente largometraje, ha pasado desapercibido pese a ser la primera vez en que aparece el famoso Hannibal Lecter, aún sin Anthony Hopkins. Mann adquirió gran notoriedad con ?Fuego contra fuego? y más recientemente con ?El informante?. Luego seguirían ?Ali?, ?Colateral: lugar y tiempo equivocado? y ahora ?Miami Vice?, todas con la participación de Jaime Foxx. Ahora en el rol de Ricardo Tubbs es acompañado por Colin Farell como Sammy Crockett que en la serie (?División Miami?), creada por Mann, era interpretado por Don Johnson. Filmado, al igual que ?Colateral? en video digital de alta definición, ?Miami Vice? exhibe un nivel de calidad técnico notable con estupendas actuaciones no sólo del dúo central sino también de Gong Li como una mujer de origen chino-cubano, que se debate entre su fidelidad al capo mafioso (el español Luis Tosar) y la atracción mutua que se establece con Sammy. Gran parte del extenso film se refiere a la forma en que la dupla logra vincularse con la mafia de narcotraficantes. Los diversos escenarios elegidos incluyen a nuestra conocida Ciudad del Este (en Paraguay) e incluso a La Habana, en verdad filmada en Uruguay. El guión resulta lo más flojo de este gran espectáculo que reserva en su parte final un tiroteo algo sobrecargado pero que no invalida su condición de fuerte y muy eficaz entretenimiento.

Otra visión del Medio Oriente

Que nuevamente se estrene una película ambientada en Medio Oriente, y van varias, es probablemente producto de la casualidad. Pero ello no quita que dicha cinematografía haya adquirido relevancia reciente en nuestro medio. Sorprende la diversidad de temas que en el caso de ?La novia siria? de Eran Riklis guarda poca relación con las precedentes. Comenzando por la localización, en este caso en las alturas del Golan, una zona que Siria reclama e Israel ocupa desde hace tiempo. Mona (Clara Khoury) es la joven cuya familia ha decidido casarla con su primo, un famoso locutor que vive, más allá de la frontera, en Bagdad. El padre (Makran Khoury), también en la vida real, es un hombre endurecido probablemente por la situación que prevalece en el territorio ocupado y que no se relaciona bien con los demás hijos. Entre estos está Amal (Hiam Abass, vista en ?El paraíso ahora?), la otra hija mujer, que sólo piensa en capacitarse en Haifa. A otro de los hermanos, que llega para el casamiento en compañía de su esposa rusa, el padre no le dirige la palabra. El tramo final de ?La novia siria? entra en lo grotesco al mostrar como las burocracias de Israel y Siria hacen peligrar las nupcias. Pero es el esfuerzo inútil de la joven francesa de Naciones Unidas para encontrar una solución, el que logra transmitir la sensación de desesperanza generada por una situación extremadamente ilógica y absurda.

Un título (local) que anticipa la complejidad de una trama

Resulta difícil definir el género de una obra como ?Regresiones de un hombre muerto?, título que no se parece en nada al original ?The Jacket?. Uno podría tentarse en adscribirlo al género fantástico a semejanza de ?La casa del lago?, al tener en ambas importancia la variable tiempo. Pero en el caso de ?Regresiones? es probable que nos quedemos cortos, ya que son varias las temáticas por las que se desliza el film. Está el tema de la guerra, de la cual regresa Jack, el personaje central encarnado por Adrien Brody (?El pianista?). Hay también un asesinato que a él le atribuyen y que su amnesia le impide recordar con claridad. Para complicar aún más la trama tenemos a Jackie que a veces se le aparece como una niña y en otros ?momentos? surge como la atractiva joven que personifica Keira Knightley (?Piratas del Caribe?). Parte importante del relato transcurre en un hospital psiquiátrico donde un médico poco recomendable (Kris Kristofferson) somete al pobre Jack a un tratamiento que no parece ayudarlo en nada a recuperar la memoria. Jennifer Jason Leigh es otra médica más comprensiva, mientras que Daniel Craig, futuro James Bond, es otro paciente conflictuado. El director inglés John Maybury ya había dirigido un film interesante que aquí se conoció como ?El amor es el diablo?. Frente a ?The Jacket? las opiniones se dividirán entre quienes lamentarán haber pagado su entrada y aquellos otros que opinarán favorablemente frente a una propuesta que calificarán como original e inusual.

La comedia (?) de la semana

A fuerza de no querer repetir un calificativo que sin embargo ?Mi super ex novia? ?My Super Ex-Girlfriend?) tiene bien merecido, se ha preferido utilizar los puntos suspensivos en esta ocasión. Ivan Reitman supo hacer cosas mejores como ?Los cazafantasmas? o incluso comedias menores con Arnold Schwarzenegger (?Un detective en el Kinder?; ?Gemelos?). En esta oportunidad todo está pensado para que la gente acuda a ver a Uma Thurman, muy lejos de su acertada caracterización como La Novia en ?Kill Bill? (Volumen 1 & 2). Ella es una especie de Superman femenino conocida como Jenny o G-Girl según las circunstancias que un día se topa con Matt (Luke Wilson), un joven poco exitoso con las mujeres. La historia es tan insignificante que el agregado de otros personajes, como una compañera de oficina de Matt (Anna Faris) o el ?malo? (Eddie Izzard) que al final no lo es tanto, sólo contribuyen a volver aún más anodina esta insulsa comedia.

Publicado en Leedor el 9-9-2006