Estrenos 24-8-2006

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Tercera semana consecutiva de seis estrenos, con predominio de temas ?acuáticos?, y ninguno de origen localNovedad de una cinematografía poco habitual

?Caminando sobre el agua? (?Walk on water?, traducción en inglés del título original) de Eytan Fox es un film de Israel de donde nos llegan, si se excluyen algunas producciones recientes de origen palestino, pocas novedades. El personaje central (Eyal), muy bien interpretado por Lior Askhenazi (?La mujer de mi vida?), es un agente del Mossad a quien han encargado descubrir el paradero de un ex jerarca nazi. El nieto de este último (Axel) viaja a Israel a visitar a su hermana y Eyal decide acercársele simulando ser un guía turístico. Resulta interesante la relación que se establece entre ambos jóvenes, muy diferentes en cuestiones tales como la sexualidad o el empleo de la violencia. El director Fox ya se había atrevido a un tema espinoso, la homosexualidad entre dos soldados del ejército israelí, en una obra anterior (Yossi & Yagger) que lamentablemente no fue estrenada en nuestro país. Cerca del final la historia de ?Caminando sobre el agua? se traslada a Berlín donde se produce el reencuentro de Axel y Eyal en la casa de los padres del primero con momentos de gran dramatismo. La resolución en este ambiente es algo inesperada aunque efectiva mientras que el epílogo, nuevamente en Israel, resulta algo más convencional. ?Caminando sobre el agua? posee una excelente factura técnica y actuaciones parejas que la elevan dentro de una semana que se presenta con pocas novedades de interés.

Un director en caída libre

M. Night Shyamalan adquirió renombre internacional con ?Sexto sentido? en que un final sorprendente permitía descubrir la verdadera ?identidad? de Bruce Willis. De allí en más sus siguientes films (?El protegido?, ?Señales?, ?La aldea?) fueron confirmando que había sido sobrevalorado y su séptimo largometraje, ?La dama en el agua? (?Lady in the Water?) parece confirmar esta presunción. Se trata de un relato que puede inscribirse dentro del género fantástico al ser uno de sus personajes centrales una ?narf?, especie de ninfa que un día surge de la piscina de un condominio. Quien la ve por primera vez es Cleveland Heep, especie de portero del complejo habitacional. Se trata de un hombre abatido por un pasado familiar no exento de desgracias y para quien la vida no parece tener mucho sentido. Lo compone Paul Giamatti, un actor en franco ascenso de quien se recuerdan actuaciones más memorables en ?American Splendor? y sobre todo ?Entre copas?. Story, tal el nombre de la ?narf?, recayó en la actriz Bryce Dallas Howard quien por esas curiosidades de la distribución local también actúa en ?Manderlay?, otro de los estrenos de la semana. La cuestión planteada es el esfuerzo de los copropietarios del complejo para devolver a Story a su ?mundo azul?. Quienes impiden ese retorno son unos animales (?scrunts?) de color verde y con afiladas fauces que en verdad resultan algo ridículos como lo es toda la historia en si. Bob Balaban compone a un crítico de cine, cuya afirmación de que en el séptimo arte ?ya no queda más originalidad? parece una autocrítica del propio Shyamalan. Aunque el trágico final que le reserva a este habitante del edificio suena a venganza del director. También son irritantes las reflexiones filosóficas de varios de los personajes, incluyendo al mismo Shyamalan como actor, respecto a la existencia de Dios y a la salvación de los hombres. La revelación final de quien es el ?guardián? de la joven Story no alcanza a levantar el interés de esta obra carente de magia.

Otra de ?agua?, aunque más entretenida

Inspirada sin duda en ?Mar abierto?, estrenada hace algo más de un año, nos llega ahora ?A la deriva? (?Adrift?) producción norteamericana del director alemán Hans Horn. Nuevamente nos encontramos ante la desesperante situación atravesada por personas que están en pleno mar sin que nadie las pueda auxiliar. En este caso se trata de tres parejas de jóvenes que al olvidar de bajar una escalera no logran subir al yate, donde el único que quedó (un bebé) no los puede ayudar obviamente. La situación puede parecer algo forzada y el comportamiento poco solidario y agresivo de los personajes hará que más de un espectador piense que se tienen merecido lo que les ocurre. Es probable que ciertas situaciones como las que involucran a un celular o la ausencia de un marinero en tamaño yate sean difíciles de aceptar por lo que se recomienda no ahondar demasiado si se quiere disfrutar de este modesto entretenimiento. Los actores son virtualmente desconocidos y salen a flote, aunque no literalmente. Pese a la escasez de recursos, ?A la deriva? logra transmitir la angustia generada por situaciones extremas donde el agua de un mar azul se transforma de golpe en una amenaza inesperada.

Un fenómeno universal con matices según el país

?Hooligans, diario de un barrabrava? (The Football Factory) del inglés Nick Love es un producto que pese a su localismo posee cierta universalidad que no es ajena a nuestro país. Lo que sorprende es la ausencia casi absoluta de estadios de fútbol y se adivina que la decisión del director en evitarlas fue ex profeso para concentrarse en los comportamientos de los hinchas o ?barrabravas? del título. Llama la atención la excesiva violencia de los enfrentamientos con profusión de sangre y golpes que pueden ser algo fuertes pero que contribuyen a dar mayor credibilidad a las imágenes. Los actores no son en general reconocibles y el nivel actoral es parejo destacándose Danny Dyer (Tommy) por su prolífica carrera en el Reino Unido.

Mejor guionista que director

Robert Towne obtuvo sus mayores reconocimientos como guionista en una extensa carrera que se inició en la década del ?60 e incluye títulos tan memorables como ?Barrio Chino?, ?Shampoo?, ?Greystoke, la Leyenda de Tarzán? y ?Misión: Imposible?. Su carrera como director es en cambio menos lograda y poco prolífica. De hecho, ?Pregúntale al viento? (?Ask the Dust?) es su cuarto largometraje y apenas segundo en estrenarse localmente. Anteriormente sólo habíamos visto ?Traición al amanecer? (?Tequila Sunrise?) de regular factura y que al igual que el estreno de esta semana está ambientada en esa zona gris entre los Estados Unidos y México. (Su debut en la dirección con ?Personal Best? no estrenado localmente y con Mariel Hemingway en un tema de lesbianismo, continúa siendo lo mejor de su magra carrera como realizador). En esta oportunidad reúne a dos actores con cierto atractivo a nivel de boletería y con carreras que no terminan de consagrarlos. Quien sale mejor parada en esta ocasión es Salma Hayek, de indudable belleza aunque escasos recursos histriónicos. Su camarera mexicana (Camilla) resulta algo más convincente que el escritor Arturo Bandini que intenta corporizar Colin Farell en fallida caracterización. En verdad es poco lo que acontece a lo largo de las casi dos horas que dura este lánguido relato donde se alternan momentos de pasión con otros de desencuentro de la pareja central. Cuesta entender porqué alguien que ha elaborado excelentes guiones para terceros fracasa cuando son para sus propias películas. Ni siquiera se lucen los personajes secundarios como el viejo encarnado por Donald Sutherland o Idina Menzel en el rol de Vera. La escena del terremoto de Los Ángeles es pobre técnicamente, mientras que la ambientación en plena década del ?30 y la fotografía de Caleb Deschanel figuran entre los pocos puntos fuertes de esta olvidable producción estadounidense.

Lars von Trier, un nombre que promete más de lo que da

Presentada en el Festival de Cannes del 2005 y con pobre repercusión nos llega ahora ?Manderlay?, segunda parte de una trilogía que quizás no llegue a completarse. Quien haya visto la anterior ?Dogville?, y particularmente la haya disfrutado, no saldrá defraudado con este nuevo capítulo en que el personaje de Grace encuentra en Bryce Dallas Howard (reemplazando a Nicole Kidman) un nuevo rostro. Hija del director y ex actor Ron Howard, y vista también en otro de los estrenos de la semana, puede decirse que lo suyo es digno de ser destacado. En cuanto al film, la sensación de ?dejà vu? la aportan diversos elementos que incluyen la voz en off demasiado solemne de John Hurt, la división en capítulos, una escenografía casi inexistente y una puesta excesivamente teatral, claro homenaje a la obra de Bertold Brecht. La acción se traslada, en esta segunda parte, del Medio Oeste Norteamericano al sureño estado de Alabama. Allí llega Grace junto a su padre gangster (Willem Dafoe en lugar de James Caan) y decide quedarse para ayudar a los habitantes negros de la población de Manderlay a liberarse de una esclavitud que en realidad fue abolida hace 70 años. El guión tiene algunos apuntes interesantes en cuanto a la duda que parecen tener los hombres de color sobre si están preparados o no para una nueva vida en libertad. Particularmente revelador será el descubrimiento de la verdadera naturaleza de Timothy (Isaac de Bankolé) y de la relación entre el capataz negro (interpretado por Danny Glover) y la ?vieja bruja blanca? Mam (Lauren Bacall, en rol diferente al de ?Dogville?). Las referencias, cerca del final, de las etnias o tribus ?munsi? y ?mansi?, aplicadas al personaje de Timothy, pueden agotar la paciencia de más de un espectador. ?Manderlay? será placentera para algunos (cámara en mano incluida) y bastante aburrida y poco colorida para muchos otros.

Publicada en Leedor el 25-8-2006

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