Vivita

0
9

El entrecruzamiento de teatro, video, música y danza es la apuesta de Vivita para sintetizar los momentos más importantes de una persona.

La vida de la coreógrafa Vivian Luz, reconocida en el mundo de la danza independiente argentina, es el punto de partida para la creación de Vivita, en la cual se apuesta a la difícil tarea de sintetizar los momentos más importantes de una persona en un montaje de entrecruzamiento artístico: teatro, video, música y danza.

Bajo la dirección de Daniel Marcove la pieza autobiográfica emprenderá un recorrido caótico por los diferentes momentos de la vida de un artista con la intensión de viajar hacia las prufundidades del ser, lugar impreciso en el cual habitan los rasgos que definen a un individio. Estos rasgos comienzan a personificarse en el cuerpo de diferentes bailarinas que darán movimiento a las “vivitas”, para asi conocer las facetas de una misma persona.

De este modo, diferentes cuadros de danza estarán unidos por la presencia de Vivian Luz, que a través de canciones y versos escritos por la misma coreógrafa nos invitará a conocer los hechos que marcaron su infancia y juventud.

Entonces el recorrido comienza por acontecimientos en los cuales se recuerda a los idolos de la infancia y la adolescencia y progresivamente vamos penetrando de los instantes más íntimos y oscuros que poco se puede decir sobre ellos y por esta razón se elige la representación danzada.

Momentos alegres y dramáticos son representados a partir de la significación conjunta de diferentes artes y en algunas instancias será la musica y el video los protagonistas sin utilizar al máximo las potencialidades del movimiento para crear significados.

Así mismo se recurre a la utilización de algunos elementos simbólicos que darán riqueza a la escena gracias al color, la textura y su manipulación: mochilas que pesan sobre las espaldas, almohadones blancos, una leve caida de agua, una gran fotografía en sepia.

Cada etapa de la vida se encuentra interpretada por cuatro bailarinas y actrices que combinarán tanto movientos de la danza clásica académica como de la contemporánea mostrando una gran versatilidad digna de destacar. Además cada una de ellas resaltan sus diferencias para asi componer las facetas de la bailarina.

Vivita, es una obra que juega en el inconciente de una mujer artista y por esta razón se mueve en un mundo fragmentado y poco nítido convirtiendo al espectador en partícipe de la escritura de una biografía hecha movimiento.

Publicado en Leedor el 25-8-2006