Estrenos del 3-8-2006

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Ultima semana de vacaciones de invierno con poco destacable y una probable avalancha de estrenos dentro de siete días.
Cine argentino con cuentagotas

Tres o quizás cuatro, si se incluye ?Pacto de silencio? presentada en el MALBA, es el número (teórico) de estrenos nacionales de esta semana. Lo lamentable es que tal volumen de novedades se reparte en apenas tres salas que ahora se han reducido a dos. En efecto, tanto ?Cavallo entre rejas? como ?El santo del pueblo? debían mostrarse en el Palais de Glace. Pero cuando intentamos verlas el jueves en dicha sala nos enteramos que la misma no habría renovado el convenio con el INCAA. Se nos indicó que las habrían pasado al Tita Merello, pero la sorpresa es que tampoco se proyectan allí. Parafraseando el nombre de un famoso film norteamericano podríamos preguntarnos: ?¿Dónde están las películas??.

Nos queda entonces para comentar el restante estreno local, ?Samoa? sólo exhibido en algunas pocas funciones diarias en el ya nombrado Complejo Tita Merello. Se trata de un film caracterizado como experimental que tiene la ventaja de que uno sabe de antemano con que puede encontrarse. De su director Ernesto Baca ya conocíamos su ópera prima ?Cabeza de Palo? que no tenía diálogos pero al menos una trama que se seguía con interés. En cambio en ?Samoa? desde el título mismo, que seguramente no se refiere a la isla del mismo nombre, todo se reduce a lo absolutamente visual y sonoro. La estética no es despreciable pero se extraña la ausencia de conflicto, mensaje o contenido. La banda sonora es por momentos repetitiva y apela a instrumentos de percusión y a música de la India o países vecinos. De todos modos en la primera de las dos funciones del jueves de estreno se pudo apreciar que ningún espectador, en su mayoría jóvenes de no más de 30 años, dejaba la sala antes del final. En definitiva, se trata de un film que parece recomendable para que quienes disfrutan de un cine donde no se dice mucho pero se muestran imágenes poco habituales, en su gran mayoría en blanco y negro.


Los peligros de la globalización

?Mondovino? es un documental atípico por diversos motivos. Comenzando por su extensión de algo más de dos horas, reducido de un original de casi tres cuando se presentó en la Selección Oficial del Festival de Cannes de 2004. Siguiendo por su temática que no pretende limitarse a ilustrar sobre los distintos tipos de vinos y países donde se producen. Finalmente el film del director y también ?sommelier? Jonathan Nossiter es un poderoso alegato contra la globalización, o ?mondalisation? como la denominan los franceses, que amenaza con ?matar? al vino transformándolo en un commodity idéntico en todo el mundo. Eso es al menos lo que manifiestan pequeños vitivinicultores tales como Aimé Guibert de la zona del Languedoc que identifica al enólogo/consultor Michel Rolland como el principal culpable del proceso globalizador. A Rolland se lo ve siempre sonriente intentando justificar la microoxigenación de los vinos como un aporte a su mejoría que no sería tal. La película va mostrando a otros poderosos de la industria como Robert Mondavi quien desde el valle de Napa en California desarrolló un imperio y fue comprando viñedos en varios países de Europa (Italia, Francia) y del mundo. Su principal argumento es que él compra porque la gente quiere vender, pero el mismo suena falso y esconde una clara actitud oligopólica. Hacia el final ?Mondovino? se desplaza geográficamente hacia el hemisferio sur hasta Brasil y finalmente Argentina. Las declaraciones de Arnaldo Etchart desde Cafayate se refieren a sus viñedos fundados hacia 1850. Da ?vergüenza ajena? escucharlo referirse a los peones que trabajan en sus viñas, en su mayoría de origen indígena, a los que califica de gente sin vocación de progreso ni iniciativa. En sus propias palabras Etchart afirma que esas características ?vienen de la raza de ellos?. A modo de inteligente contraste, Nossiter muestra a continuación a un humilde trabajador de nuestro país y a su perro callejero negro, mezcla de varias razas, que por su color recibió el imaginativo nombre de ?Luther King?. Este can se diferencia claramente de otros vistos anteriormente en las fincas de los ricos viñateros europeos de ?buen? pedigrí, al igual que sus dueños. Este tipo de humor, frecuente a lo largo de todo el film, es otro atractivo elemento de un documental inusual y destacable.

La comedia tonta de la semana

La semana pasada era ?Una chica en apuros? y ahora le toca el turno a ?Viviendo con mi ex? (?The Break-Up?) de Peyton Reed (?Abajo el amor?). El mayor atractivo comercial de esta comedia poco graciosa es la pareja central que integran Vince Vaughn y Jennifer Aniston, quienes justamente formalizaron durante el rodaje. La película, en contraposición, muestra como se rompe una pareja muy despareja y recuerda sólo en su temática a ?La guerra de los Roses?, en que los cónyuges también se negaban a dejar la casa obligando a la división de la misma. Desde el inicio resulta difícil imaginar que el bruto de Gary pueda conquistar a la mucho más refinada Brooke. Pero una vez aceptada esta situación no sorprende que el matrimonio se haga añicos en poco tiempo. Lo que sigue es la clásica pelea entre sexos con la participación de una serie de buenos actores secundarios (Judy Davis, Vincent D?Onofrio) aquí desaprovechados. Esta es la tercera película de la actriz de ?Friends?, luego de ?Descarrilados? y ?Dicen por ahí?, que se estrena este año en nuestro país y lo que puede decirse es que tanto ella como su actual pareja comienzan a tornarse figuras repetidas. Las comedias (tontas), como la que protagonizan, también.

Publicado en Leedor el 4-8-2006