Asamblea de los pájaros

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Un antiguo poema persa es adaptado para la danza teatro por Estela Erman, en una puesta plena de belleza y refinamiento artístico. No todos los pájaros vuelan igual. Algunos danzan.

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En el siglo X de nuestra era, luego de haber sido reemplazado en la vida pública durante los 3 siglos de conquista islámica por la lengua árabe, el idioma persa antiguo reaparece en el otrora imperio más poderoso del mundo. Una rama mística surgirá por aquél entonces dentro del Islam, (aunque muchos la consideran anterior aún al advenimiento del Profeta Mahoma), que dará origen a algunas de las obras más refinadas de la poesía mística en dicha rescatada lengua: el Sufismo.

Seguramente, la mayoría de nosotros tendrá presente a Omar Khayyam (1044-1123), él es para los occidentales, el autor más conocido de esta tradición. Pero otro excelente ejemplo para acercarnos a la particular filosofía Sufí, que busca la anulación del ego individual para perfeccionar nuestro comportamiento hasta llegar a la Verdad y tanta influencia tuvo además, en las prácticas del Yoga moderno, es esa joya de la literatura medieval adaptada para el teatro danza por Estela Erman llamada: “La asamblea de los pájaros”, de Farid ud-Din- Attar, (1119? – 1220?).

Los pájaros del mundo reunidos en asamblea, se dan cuenta que a diferencia de los otros pueblos, ellos no tienen rey. Guiados por la sabia Abubilla, se disponen a buscar la morada del legendario pájaro Simurgh, pero ésta no es de fácil acceso. Para llegar hasta allí, deberán purificarse, remediar sus faltas, superar sus miedos y limitaciones atravesando una serie de valles (el del amor, el de lo desconocido, el de la independencia, el de la unidad y finalmente el de la aniquilación) hasta ser dignos de enfrentarse con la Verdad. Y lo que encuentren los afortunados en llegar, los sorprenderá.

En las experiencias de pasaje por estos simbólicos valles, están inspiradas las coreografías de Estela Erman que magistralmente lleva a cabo junto con Gastón Pasini, mientras Juan Vitali, hace gala de sus dotes de “performer” narrándolas en escena y por que no, animándose a dar algunos pasos de baile acertadamente.

Desde el misterio y sugestión de las danzas árabes hasta la pasión del tango, se extiende el abanico musical de la partitura original de Mario Kirlis y Viviana Martinovich. Ambos bailarines, componen roles de carácter. Partiendo de una mítica creación donde hombre y mujer son uno sólo, cada uno de ellos tendrá oportunidad de elegir su máscara y descubrirse como individuo, mientras danzan entre la serie de delicadas telas con pájaros pintados superpuestas que propone el diseño escenográfico, para recordar a las numerosas cortinas mencionadas en el poema, luego de las cuales se encuentra “el mundo que está más allá del velo”, el “masnad”, el asiento de la Majestad y la Gloria.

Estela pasará de ser una “femme fatal“, a una víctima de la incomprensión e inclusive de la violencia. Y Gastón dejará de interpretar a un apasionado hombre engañado por la mujer que ama, para convertirse en un desalmado castigador.

El final, involucra al público, y no falla en conmover. La clave está en la verdadera esencia del verdadero Simurgh. “Aniquilaros vosotros mismos gloriosamente y con gozo dentro de mí, y en mí os encontraréis a vosotros mismos”.

Marta Opacak