Villa General Belgrano

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A 740 km de Buenos Aires y a 90 km de la ciudad de Córdoba se encuentra Villa Gral. Belgrano conocida entre los lugareños como “La Villa“. Esta localidad de 6000 habitantes se halla a unos 800 metros sobre el nivel del mar y es considerada la perla del Valle de los Lagos. Sus orígenes datan de finales de los años ´20 del siglo pasado cuando dos jóvenes ambiciosos, Dona Paul Heintze y Jorge Kappuhn, residentes en Buenos Aires, se internaron en el Valle de Calamuchita hasta llegar a un paraje conocido como El Sauce. En ese lugar serrano de pequeños arroyos que descendían hacia el Río Santa Rosa compraron tierras que vendieron en parcelas a compatriotas alemanes, quedando fundada Villa General Belgrano el 11 de octubre de 1932. La evolución fue constante con la incorporación de nuevos residentes centro-europeos y argentinos hasta convertirse en polo turístico de gran jerarquía.

A la magnificencia del paisaje se une el trabajo del hombre. Dentro de una expresión modernista la Iglesia Parroquial Católica de la Villa, Nuestra Señora del Valle y San Vicente Palotti, se destaca en medio de los tejados rojos como una pincelada de tenue ocre puesta por el artista. Sus rigurosas líneas rectas geométricas avanzan horizontalmente conformando una pieza arquitectónica abstracta-minimalista. Su torre campanario se opone verticalmente y eleva enhiesta buscando que su sonido llegue al cielo. El atrio y la planta cuadrada de los oficios religiosos con mínimos atributos y amplios ventanales que enmarcan el verde de los árboles y pequeñas aberturas en lo alto de las paredes por donde se cuela la luz que se torna de los distintos colores de los cristales. La Vía Crucis en hierro forjado insinúa las catorce estaciones y son pequeñas obras de arte en estilo informalista por el plástico Yelín y ejecutadas por la herrería Sibert.
El proyecto arquitectónico en su conjunto fue elaborado en Alemania participando en su concreción profesionales y artesanos argentinos como el Ingeniero Roca; el Sr. Teodoro Schulz, el Sr. Juan Dames y otros.

Dentro de las Artes visuales la plástica ocupa un lugar preponderante. Existe en La Villa una legión de artistas que eligieron el paisaje como medio de expresión. El maestro Héctor Palacios es uno de los más representativo y gran responsable del movimiento artístico del pueblo. Regionalista y expresivo, penetra en el paisaje con verdes, amarillos y azules difuminados.
Héctor Rodolfo Pisani es un artista que imprime en sus cuadros el color de la naturaleza y transmite la placidez mansa y sencilla de las sierras.
La Sra. Seifarth expone sus paisajes en la librería “Los 7 enanos”, son de colores atenuados y rigor impactante. La Sra. Norma Quintana muestra sus trabajos en las dependencias de la Posada Akasha pinta paisajes, naturalezas muertas y bodegones muy intimista y de insinuantes trazos cubistas. María Luján Ramos es la minuciosidad en el arte de pintar íconos donde mantiene el equilibrio estricto de reglas establecidas que rigen la exactitud en la descripción de hechos religiosos. Esta especialidad requiere equilibrio emocional y gran dominio del pincel.
El ceramista Waldemar Ponsetti involucra la técnica al servicio del arte. En su local “Kerami-ko´s ” exhibe permanentemente una muestra de cerámica decorada. Se manifiesta como artista al plasmar la idea en el papel para luego desarrollarla técnicamente. Primero es bosquejo seguido de transparencia, luego el shablón, el emulsionado, la serigrafía el esmaltado y finalmente el horneado. Todo un proceso donde intervienen el arte, el tiempo y la paciencia. Las placas cerámicas del monolito que se encuentra en la vereda del Salón Cervecero son del artista Roberto Castellan quien expuso en distintas ciudades del mundo.

En arquitectura se destacan el Salón Cervecero, de gran fachada, muñecos meteorológicos y torre-reloj-mirador; la sede municipal, el Banco de la Provincia de Córdoba, la Comisaría, la Confitería El Ciervo Rojo, los Hoteles remen, Edelweis, Alpino, Akasha y otros. En construcciones familiares prevalece el estilo moderno-contemporáneo con techos de tejas rojas y paredes despojadas combinadas con la calidez de la madera. Muchas cabañas que se ofrecen a los turistas son construidas con troncos de árboles que se insertan armónicamente en el entorno natural.

Los sabores gastronómicos, como arte menor, se pueden encontrar en distintos lugares de la Villa. La Panadería Belrrano elabora sus panes en horno a leña; en la Cervecería Munich sirven cerveza de la casa; Ottilia es casa de té y restaurante, especialista en fondues y la confitería El Ciervo Rojo que nació con el pueblo, sirve el mejor chucrut y son expertos en la tirada de la cerveza. Bierkeller es el clásico restaurante de los típicos platos alemanes.

Los paseos que pueden realizarse desde la Villa son variados, ya sea caminando o en algún vehículo. Ascenso al cerro de la Virgen y Pico Alemán; paseo al Pozo Verde y Quebrada de la Zarzamora, Ascenso al cerro El Mirador, recorrida del Arroyo El Sauce; paseo al Cristo Chico y otros.

A mayor distancia, 40 km, y como atracción principal se halla la Cumbrecita, adónde se puede llegar en auto por camino de tierra en buenas condiciones o en excursión; cruzando las Sierras Chicas y por camino dificultoso se pueden visitar San Javier en cuyo recorrido se disfrutan de hermosísimos paisajes; a 5 km el antiguo pueblo de los Reartes tiene una capilla del siglo XIX y playas sobre su río; a 15 Km. el Dique los Molinos; a 5 o 6 Km. el Cristo Grande, talla de madera de un escultor alemán.

También se hacen visitas a la ciudad de Santa Rosa de Calamuchita, con importante centro comercial y río. Desde allí y cruzando el río por el antiguo puente de hierro se llega al balneario La Olla, un lugar magnífico para nadar y con muchas comodidades como restaurantes, camping y vestuarios. Siguiendo por la misma ruta asfaltada y a unos 30 km se halla el pintoresco pueblo de Yacanto de Calamuchita con hermoso balneario. A continuación de Yacanto y aproximadamente a 7 km de esta localidad, San Miguel de los Ríos, donde hay un hotel de montaña y algunas construcciones utilizadas como viviendas.

La unión de los Ríos San Miguel y Tabaquillos, cuyo curso desciende de la región del Cerro Champaquí el más alto de las Sierras Cordobesas (2800 metros) es un lugar atractivo para visitar y acampar donde se puede nadar y navegar en Kayak.
Desde Yacanto un camino conduce al Cerro Champaquí, (conviene hacerlo en 4×4 o en excursión de todo el día desde la Villa.

Villa General Belgrano y los Reartes, dos poblaciones del valle unidas por la inmensidad del paisaje y el arte. Muy distintas, una moderna y pujante, la otra, tradicionalista y nostálgica, ambas se complementan: Los Reartes tiene el río de ese nombre que baja desde el Cerro Champaquí hasta el Dique Los Molinos y es uno de los más bellos de las sierras. Belgrano aporta los servicios más selectos para beneficios de los visitantes.

Los Reartes en su serena y plácida quietud guarda una delicada obra de arte, la Capilla Histórica con la advocación de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Fue construida y bendecida en la década del ´30 del siglo XVIII en el espacio del casco de una estancia jesuítica con perspectiva de futuro poblado. De líneas coloniales e influencia altoperuana tiene fachada con gran arco románico y antigua puerta de madera rematada con espadaña de 2 campanas. El portón de entrada del cerco perimetral en hierro forjado está sostenido por dos altas pilastras de piedra que no armonizan proporcionalmente con el conjunto arquitectónico. El interior de la pequeña nave conserva las líneas sencillas y simples de las capillitas es cálida y acogedora. Tiene el privilegio de ser la primera construida en las sierras cordobesas.

La artista plástica Martha de Miguel vive en Los Reartes en una casa de líneas modernas a metros de un recodo del camino que conduce a Cumbrecita y a la vera de un arroyo de agua cristalina que baja del cerro bordeado de árboles. Con ese entorno pinta y crea sus obras de arte. Se suceden naturalezas muertas; escenas pueblerinas; calesitas, bailarinas y caballos. De pureza formal y excelente técnica, utiliza la gama de los azules y verdes. Parte de su obra la exhibe en esa especie de Galería de Arte en que transformó su hogar.

Los Reartes es todo historia y Villa General Belgrano, modernidad. Reartes tiene monumentos y lugares históricos. El río es otra atracción que en su caprichoso andar forma tramos playos donde se acumula arena; el agua es pura, de deshielo, lluvia y/o vertiente. Belgrano a su vez nace y se expande en el siglo XX. Lo cruza el arroyo El Sauce que dibuja rincones. Crece con familias de distintos puntos del país con preferencia de Buenos Aires. Progresa y avanza sin pausa. Los Reartes y la Villa se compensan y necesitan.