César Lerner

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Seis artistas con mayúsculas nos brindan su talento en “Música para ver“, de César Lerner.Música para ver…….. ¡Y aplaudir!

Por Marta Opacak

Los que recuerdan al pianista de la banda que aparece en el final de “El abrazo partido” (Daniel Burman, 2004), acompañando a la entrañable abuela de Ariel, Rosita Londner, ya lo conocen. César Lerner el creador del proyecto “Música para ver“, hace un intento por salir de la soledad de los estudios de grabación, donde pasó gran parte de su trayectoria artística dedicado a hacer música para el cine y contactarse, casi a la manera de “La rosa púrpura del Cairo“, con el otro lado de la pantalla: el lugar ocupado por los espectadores.

Como indica la propia metáfora que él utiliza, cuando dialoga con el público entre tema y tema, cada obra es como un castillo de naipes, que los músicos van construyendo mientras transcurre su ejecución. Y puede caerse en cualquier momento o llegar a buen término. Para lograr ésto último, se requiere, además de la maestría de los ejecutantes (que no está ausente un sólo instante en las casi dos horas de duración del espectáculo), recibir la reacción adecuada del público. Sus emociones, su participación, sus impresiones varias que completen el efecto.

“Siempre es una emoción muy grande ser el dueño del tiempo”, dice el compositor, y en el de “Música para ver“, Lerner lo es por derecho propio. Y lo comparte con nosotros, recreando muestras de toda su obra, ya sea interpretando teclados, acordeón o percusión, haciendo hincapié no tanto en su época de música klezmer, sino en su producción cinematográfica y sus más recientes composiciones.

Lo acompaña, un percusionista, Gabriel Ostertag, que más que maestro constructor, debería ser el mago Merlín del castillo, ya que saca de su “bonete” todo un arsenal de instrumentos de su especialidad y nos hechiza con aires, por momentos latinos, orientales, de malambo, tangueros o creando efectos que recuerdan a las aguas del mar. Y un cuarteto de violoncelistas, agrupación poco usual en un grupo de música popular, constituido por Dimitry Rodnoy, Sebastián Parada, Pedro Carabajal y Lucas Argomedo, que en mágica simbiosis mezcla de sólida fortaleza estructural y genial sutileza, terminan de sostener firmemente esta construcción para deleite de la audiencia.

Una “Habanera”, con reminiscencias de música sacra, comienza esta misteriosa ceremonia y nos presenta a su creador, sólo con su acordeón y su alma, en plena evocación nostálgica. En “El favorito de Marcela”, se le suma Dimitry, el primer violoncelista y juntos, nos narran una historia con un cariz decididamente romántico y conmovedor. “Bajamar”, da pie para ver a Gabriel en todo su esplendor sugestivo, creando climas al que los aportes de los violoncelos, dan un suspenso por momentos decididamente tanguero, por momentos mezclado con algo de jazz.

Y la secuencia final, es de película, metafórica y literalmente. Luego de un tema de “El Abrazo partido“, llega el momento de recordar el brillante resultado final, que aprobó hasta el exigente director de “Nueve Reinas” (Fabián Bielinski, 2000), luego de la friolera de 10 bocetos presentados por César y rechazados por aquél!: “El twist de la calle”. “18j”, hace de puente para la apoteosis final, el tema que recibió ovación, fue el infaltable bis y lo salió tarareando todo el público: el leit motif de “Derecho de familia”.

Un valor agregado más, es ver el respeto con que los músicos se miran entre sí, mientras están en escena, y por supuesto, sonríen. Ese respeto se transmite al público y una sola palabra califica la experiencia de este concierto: impecable.

Próxima presentación:
jueves 29/6 – 20.30 horas – en el “Templo de la comunidad Amijai” (Arribeños 2355-Reservas: 4784-1243).

Recomendamos visitar la página personal de César Lerner: www.cesarlerner.com.ar

Publicado en Leedor el 22-6-2006

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