Locales otra vez

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Lo peor de lo argentino, el chiste xenófobo, la alusión machista, la cachada al desprevenido, está siendo puesto en práctica en incontables horas de noche y trasnoche catódica.?Somos locales otra vez.?
Acerca de la hinchada argentina en el Mundial.

Por Raúl Manrupe

Miles de argentinos pueblan las canchas de Alemania en cada partido de la selección.
Esta asistencia inédita no se había visto en los últimos dos mundiales jugados en Europa. En Italia 1990 la situación económica nos tenía todavía lejos del primer mundo.

Y en Francia 1998, si bien la convertibilidad posibilitó el viaje de numerosos hinchas (muchos fueron como parte de promociones y regalos empresarios) la cantidad no fue tan abrumadora como esta vez, en el segundo campeonato mundial de fútbol disputado en Alemania. El grupo de esta hinchada celeste y blanca puede ser dividido en tres grupos. El grueso de esta población tiene su origen en la gran cantidad de hombres y mujeres que emigraron a Europa cuando la gran crisis de 2001/2002. Es como si por primera vez pudieran manifestarse y mostrarse entre otros (miles de) argentinos.

Ya en el standard de vida y modos europeos, cada vez más separados de la evolución del argentino local. Dejando por un mes de ser una cifra para recuperar algo de la identidad grupal, nostálgicamente o ante el fútbol que nos une.

El segundo grupo es curiosamente, el de los periodistas que nuevamente y en gran masa fueron enviados a Alemania. Muchos de ellos cruzando el océano por primera vez, mostrando por televisión una euforia pueblerina singular. Es como si ellos hubieran redescubierto el uno a uno, ahora que viajar no es cosa de todos los días.. Lo peor de lo argentino, el chiste xenófobo, la alusión machista, la cachada al desprevenido, fue puesto en práctica en incontables horas de noche y trasnoche catódica. El último grupo, menor numéricamente, lo forman los ricos y famosos que se llegaron para ver jugar a los Pekerman boys. Con frescura de chicos en Disney, ya se mostraron exultantes en revistas y medios. Con camisetas celestes y blancas, gorros de bufón y maquillajes.

Como si fueran uno más. En parte lo son. Somos locales otra vez. El resto lo mira por TV.

Foto copete: gentileza del Blog de Fabio Borquez

Publicado en Leedor el 17-6-2006