El Código Da Vinci

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Semana inusual con un solo estreno que viene a acaparar todas las salas y vaciar la cartelera de Buenos AiresMega-tanque Inflado

Por Nicolás Kusmin.
nicolaskusmin@leedor.com

Presidida por una impresionante campaña de marketing se estrena en Buenos Aires y, en simultáneo con el resto del mundo (ya que los estrenos de las majors ?los grandes estudios? son globales) ?El Código Da Vinci?, film demasiado inflado, ya que, más allá de alguna circunstancia polémica, no es más que una película de suspenso-policial en el marco de una super-producción de 125 millones de dólares.

Robert Langdon (Tom Hanks) es un reconocido profesor experto en símbolos. De visita en París para presentar su libro es increpado por el FBI francés, en la persona de Bèzu Fache (Jean Reno)para más datos también miembro del Opus Dei. Un curador ha sido asesinado en el Museo del Louvre. Llevado a la escena del crimen, Langdon, conoce a la criptóloga Sophie Neveu (cuyo nombre y apellido significan sabiduría y descendiente) interpretada por la actriz de ?Amélie? Audrey Tautou, quien lo rescata de la situación que se torna peligrosa para él, porque quieren implicarlo en el asesinato. A partir de ese momento, ambos personajes llevarán la trama a diversos países en la búsqueda de la resolución de los extraños sucesos que los rodean: que podrían poner en jaque al cristianismo y al poder de la iglesia.

Los que leyeron el libro, entrarán en el juego de la búsqueda de interpretaciones, omisiones y demás yerbas que conllevan toda transposición. Para los otros, la mayoría que no lo leyó y pese a conocer un poco la historia desconoce los entreveros de la trama, se podrá interesar con ciertas representaciones de hechos históricos y con los manejos de las verdades tomadas del libro y largadas a cuenta gotas en algunos casos y a baldazos en otros.

No se debe dejar de lado que el director del film no es otro que Ron Howard, ganador del Oscar por ?Una Mente Brillante?, un gran conocedor de los ritmos del cine de industria, como bien lo demostró recientemente en ?El Luchador?. Sin embargo, parece que en este film Howard no logró salir airoso. Tanto el suspenso se presenta en dosis muy leves, como muchas revelaciones que va ofreciendo la trama se advierten muy gélidas y de resolución forzada.

Con respecto a las actuaciones, se puede mencionar como un acierto la elección de tan variado elenco cosmopolita, como los ya mencionados y también Paul Bettany y Alfred Molina. Pero el más destacable de todos, no es otro que Sir Ian McKellen (que interpreta a otro Señor Leigh Teabing), su presencia ilumina y sostiene la mitad del film. McKellen, que participó en toda la saga de ?El Señor de los Anillos? y que la próxima semana estará de nuevo en cartel con ?X-Men 3?, interpretó uno de los papeles más conmovedores del cine dentro del cine como fue ?Dioses y Monstruos? allí por 1996.

Dato No menor.

Lamentablemente se debe incluir en esta crítica cuestiones que exceden la visión del film en su fase artística y técnica. Ya que no es un dato menor advertir que esta película se estrenó en el país con la cifra record de 208 salas. Lo que significa, en algunos casos, la mitad de la capacidad de todo un complejo.

De esta forma, la unión que se da entre las filiales locales de los estudios, los exhibidores más el no respeto a la ley de cine y cuota de pantalla (en el caso de las películas nacionales), produce que un mega-estreno como éste barra literalmente a todo lo que estaba en cartel, provocando que muy buenos films, mejores en calidad pero limitados en campañas de marketing, vean coartadas sus posibilidades de permanencia, más allá de tener muy buena asistencia de público.

Los días dirán si se sostiene la permanencia de espectadores o el boca-en-boca ?que tanto ayuda a las producciones pequeñas? sumado al ahogo de salas, haga menguar los alcances del film. Pero sin duda, no deber dejarse de lado el gran problema que acarrean este tipo de estrenos, que parecen no contar con el más mínimo decoro a la hora de entrar en escena.

Publicado en Leedor 21-5-2006

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