Marcha de los pinguinos

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Imperdible documental francés sobre la lucha por la supervivencia de los pingüinosLa marcha de los pingüinos

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Por Elizabeth Motta

Pocas veces se ha visto un film sobre animales que mezcle el documental con la ficción.
En lo que respecta al documental, ha habido infinidad de trabajos con imágenes directas de la naturaleza animal, donde una voz over nos hace conocer todo sobre sus hábitos y sus cualidades. En lo que respecta al género de ficción, los filmes de animales suelen estar dirigidos a un público infantil, donde se suele dar voz y rasgos humanos a criaturas de toda especie.

La marcha de los pingüinos es una fusión de estos dos. Es decir, une las más espectaculares imágenes de documento a una historia ficcional narrada en voz off por una familia de pingüinos, y está dirigido tanto al público adulto como al infantil.

Las imágenes del film son de la más espectacular naturaleza. Desde todos los ángulos y encuadres posibles, captan la serenidad de los espacios polares, y también toda su textura. No quedan afuera tomas casi imposibles desde el fondo del océano, donde también a la serenidad se le agrega un toque casi mágico de movimientos, luz y especies marinas.

En estos espacios, los protagonistas principales son los pingüinos. Su vida es expuesta verbalmente por tres voces humanas que encarnan a una familia de pingüinos, con el objeto de exponer los hábitos y la naturaleza de la especie entera desde adentro.

La lucha por la supervivencia de estos animales, que marchan ordenadamente, todos juntos hacia un sector más firme del suelo antártico, donde procrearán e intentarán sobrevivir al frío invierno que los acecha, expresan una serie de sentimientos tales como el sacrificio, el miedo, el hambre, la protección, la frustración, la importancia de dar vida, etc., que logran acercarse mucho más al espectador, y romper con el distanciamiento habitual de cualquier documental como género meramente expositivo.

Todo esto es apoyado por una banda sonora excelente, que no sólo da climas a las tomas (pareciéramos asistir a una escena de amor entre dos pingüinos que están a punto de procrear) sino que las letras, creadas especialmente para el film, apoyan o subrayan las acciones.

Ganadora del Oscar al Mejor Documental del 2005, es un film que no tiene desperdicio, sobre todo en la inmensidad de la pantalla del cine.

Publicado en Leedor el 13-5-2006