Sensibilidad

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Una mirada irónica y distanciada sobre el universo de la salud pública en la obra de José María Muscari
Por Cecilia de la Cruz

“¡Silencio, que esto es un hospital!” son los primeros gritos que empiezan a llamarnos para que ingresemos a la sala previo haber recorrido parte de la Galeria Pacífico siguiendo a los enfermeros que nos guian con malos tratos.

Ya desde el vamos, Sensibilidad es una propuesta radical sobre la temática de un hospital público, su particularidad radica en la intención de hacernos personajes de la obra debido a que nos posicionamos en una actitud oscilante entre ser un paciente en la sala de espera y un simple espectador del collage de situaciones que se viven allí adentro.

Olores característicos del lugar, gritos, corridas, quejas construyen un
ambiente exaltado en donde la miseria y la urgencia es común a todos,
independientemente de la situación social de cada personaje.

Sin intentos de construir estereotipos, aparecen diferentes personajes con sus respectivas necesidades que se superponen a partir del discurso
fragmentado e impreciso. Cada cual demanda por sus necesidades y defiende
sus intereses pero la falta de insumos y organización hace que todo se
convierta en un absurdo constante.

El universo de la salud pública es mostrado a partir de una mirada irónica y distanciada ya que en ningún momento sentimos empatía por el dolor de los personajes que entran y salen de su rol y más aún cuando las escenas son intercaladas por músicas vivaces y variadas que contribuyen a aumentar el caos de la acción.

Todo se mezcla, nada parece estar en su lugar y el manejo en escena permite sentir aquello que se muestra. Sin el propósito de dar una tesis explicita sobre la cotideaneidad del hospital, la puesta en escena busca en primer lugar potenciar nuestra percepción y toda reflexión quedará a cargo de quien quiera sentarse en esa simulada sala de espera para recorrer los intersticios en agonía de la salud pública.

Publicado en Leedor el 10-5-2006