Misión Imposible III

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Lejos de Magnolia o de Colateral Tom Cruise se entrega de lleno al entretenimiento de la super-acción.Viene por Más.

Por Nicolás Kusmin.
nicolaskusmin@leedor.com

Tom Cruise vuelve. Esta vez retoma su veta de productor ?desembolsó 150 millones de dólares? calzándose los zapatos de su personaje más popular: Ethan Hunt. Muy alejado de sus muy buenas performances en ?Magnolia? (por la que fue nominado al Oscar) o de la electrizante ?Colateral? de Michael Mann, Cruise se entrega de lleno al entretenimiento de la super-acción.

En esta tercera entrega, Hunt se encuentra en retirada del campo de acción y recluido entrenando a nuevos aspirantes a agentes de la Fuerza de Misión Imposible (según el subtitulado local las siglas de la agencia no son otras que las famosas: ?FMI?, cuando hubiese sido más adecuado usar el orden según el inglés). Su vida se desenvuelve por otros carriles, ya que se ha enamorado, rompiendo ?la regla? no escrita que todos sus compañeros parecen aceptar. Su novia Julia no es otra que la bonita actriz Michelle Monaghan, que hace unos meses fue parte del film ?Tierra Fría?.

Así las cosas, cuando las aguas parecen estar calmas, Hunt es llamado a realizar una nueva misión para rescatar a una agente secuestrada en Berlín. Es interesante como aquí el co-guionista y debutante director J.J. Abrams, pero de amplia experiencia en series de TV como ?Lost? y ?Alias?, comienza el film con la escena que se supone final, cuando el villano Owen Davian (Philip Seymour Hoffman, ganador del Oscar por ?Capote?) tortura y amenaza de muerte a Julia frente a los ojos de Hunt. Es una jugada arriesgada, que no mengua el electrizante desarrollo de la película. John Woo, reconocido director oriental, que dirigió la entrega anterior, no se había animado a tanto.
Los juegos y sub-tramas están a la orden del día. El film, no defrauda presentando los más arriesgados planes de escape junto a las más alocadas ideas de ponerlos en práctica. En este aspecto “Misión: imposible III” es un producto industrial muy sólido.

Empiezan los problemas.

Con todos los inconvenientes a resolver, pero dejando librado al azar quién será realmente parte de ?los buenos? y quién de ?los malos? (aquí juega un papel importante Laurence Fishburne, el Morpheus de ?Matrix?) la trama va encontrando un justo equilibrio entre la búsqueda frenética de ?La Pata del Conejo?, interesante elemento que se mantiene como incógnita (en un estilo similar a las valijas para guardar patines sobre hielo del film ?Ronin?) y las escenas de acción. Hasta no se omiten pasajes con respecto a qué significa ?la democracia? para EE.UU. Es sólo una línea, comprometida, pero sin profundizar en demasía, no vaya a ser qué se pierdan algunos espectadores.
Como toda película del género de espías no faltan las operaciones en diferentes ciudades, como Berlín, Roma y Shangai, pero con una falta pasmosa de desarrollo de los personajes secundarios. Por ejemplo, el excelente actor Jonathan Rhys Meyers (“Match Point“) pasa desapercibido. El único partenaire posible de Hunt parece ser Luther, encarnado por Ving Rhames que estuvo en los tres films.

Algunos escenas vinculadas o filmadas muy del lado de lo irreal, eran en “Misión: imposible II” funcionales a la trama. Aquí, en esta nueva entrega alguien deja caer un: te amo que de forma tan zonza quita mérito a un final que lamentablemente no está al nivel del inicio y desarrollo.

Publicado en Leedor el 8-5-2006