La Traviata

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Ambientada en los años 20 con vestuario y decoración art-decó, la compañía “Argentina Opera Off” presenta en mayo la ópera de Giuseppe Verdi, “La Traviata“. La Traviata, un flashback “art decó”

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por Marta Opacak

Ambientada en los años ´20 con vestuario y decoración art-decó, la compañía Argentina Opera Off presenta la ópera en 3 actos de Giuseppe Verdi, “La Traviata” en La Manufactura Papelera. Un recinto dedicado a los espectáculos líricos, ubicado en el Barrio de San Telmo, que afirma cada vez más su madurez en el rubro.

Basada en la novela de Alejandro Dumas (h), “La dama de las camelias” (1848), La Traviata (la extraviada, la perdida) cuenta la historia de amor entre una muchacha de vida disipada (Violeta Valéry ) y un joven de familia adinerada (Alfredo Germont), a la que los condicionamientos sociales de la época no permiten llegar a buen término. En ella, podemos encontrar una fuerte conexión autobiográfica con Verdi, y la que fuera el gran amor de su vida y su segunda esposa, la cantante lírica, Giuseppina Strepponi.

Tanto el padre de su fallecida primera esposa, Margheritta Barezzi, como el de Alfredo, le pedirán a las damas que se sacrifiquen y rompan la relación en beneficio del bienestar familiar.

En el caso de Barezzi, para no perjudicar la carrera de Verdi, ya que la última relación de Giuseppina, había sido un poderoso empresario de la ópera que le hubiera impedido al compositor progresar en su trabajo. En el de Germont, para calmar la ira de la familia del prometido de su hija, que quería detener su boda, ya que enlodaría el apellido de su heredero casarse con una joven cuyo hermano, vivía con una prostituta.

Ambas mujeres se sacrifican por amor. Y ambos caballeros se enterarán a largo plazo, y luego de pensar que las habían amado en vano, de la enorme generosidad de sus corazones.

Para Giuseppina, Verdi compondrá la ópera, ensalzará su nobleza en el personaje de la protagonista, y logrará finalmente recuperar su amor, viviendo feliz con ella por el resto de su vida. Para Violeta, será demasiado tarde, el mismo día que Alfredo regresa y la perdona, ella morirá.

La particularidad que presenta esta puesta es que en ella, una “Violeta actriz”, recuerda desde su lecho de enferma, su historia de amor con Alfredo, mientras otra “Violeta soprano” la canta. La “Violeta actriz”, se desplazará, débil y decaída por todo el escenario, expresando con su rostro y su cuerpo, las distintas emociones que la visión de lo que ha vivido le despiertan. Por momentos, ya delirando, intentará detener incluso a la “Violeta soprano” para salvarla de los errores que ella, realmente cometió en su vida. Antes del aria “Addio del passato”, la Violeta actriz se retira de escena y vuelve con su misma ropa la Violeta soprano que se quedará hasta el final de la obra.

La escenografía estará colocada en algunos centros fijos del espacio durante toda la ópera (el lecho donde pasará su enfermedad y morirá Violeta), o durante la mayor parte de ella (algunas mesas y bancos que configuran tanto el ámbito del famoso “Brindis” en la casa de la Valéry del primer acto, como el de la fiesta en la casa de Flora del segundo, donde Alfredo luego de ganar una partida a las cartas, proferirá la famosa ofensa a Violeta, tirándole la bolsa de dinero a sus pies: “Ogni suo aver tal femmina per amor mio sperdea” (Esta mujer ha despilfarrado por mí, toda su fortuna). Los mismos integrantes del coro movilizan, sacan e introducen estos objetos durante la representación y hay más cambios en los entreactos de piezas puntuales y de objetos decorativos.

El día de la función de prensa, el primer acto, transcurrió con corrección en el aspecto vocal. Sólo se le notaron algunos pequeños desajustes a Gabriela Bulich al final de su “Sempre libera deggio!” que no llegaron a opacar la versión gracias a la expresividad de su canto.

El segundo acto sólo puede calificarse como una joya, y despertó ovaciones. Comienza con un Marcelo Puente en un “Lunge da lei” que transmite una dulzura que sólo los que tuvieron la suerte de escuchar las grabaciones históricas de Beniamino Gigli entenderán en su totalidad. Magnífico, como su “De miei bollenti spiriti”. Enrique Gibert Mella (Giorgio Germont), arrancó un poco frío con “Pura siccome un angelo”, levantando la temperatura del “duetto” la notable musicalidad de la interpretación de Gabriela Bulich. A esta altura de la obra, la soprano comienza también a conmovernos con sus aptitudes dramáticas para la actuación, que irán in crescendo hasta su brillante “Amami Alfredo”. Con la romanza “Di Provenza il mar, il suolo”, Gibert Mella, encuentra su medida y se gana su primer ovación. El clímax de la performance de este acto, llegará con el momento de la ofensa de Alfredo (Puente, muy bien plantado en la escena) a Violeta, cuando le devuelve adelante de todos y por cierto que con una verdadera carga de celos y agresión, el dinero que ella gastó cuando vivían juntos y era la joven quien lo mantenía: “Ogni suo aver tal femmina per amor mio sperdea”. Aquí será el coro el que recibirá una larga y merecida ovación.

El acto final es un emocionante y digno cierre, con más destacadas intervenciones, principalmente de los 3 personajes mencionados: Bulich, Puente y Gibert Mella.

Merece destacarse en forma especial la labor de la Orquesta dirigida por el Maestro César Tello, que tuvo numerosas oportunidades de lucirse y mostrar su solvencia y su eficiencia. Y fue premiada por el público al final del espectáculo con una de las ovaciones más largas y sentidas.

En conclusión, esta versión de “La Traviata” es altamente recomendable, sólo resta decir: ¡Bravo!.


Ficha Tecnica y Artistica

Autor: Giuseppe Verdi – Libreto: Francesco María Piave
Con: Gabriela Bulich (Violeta Valéry) – Marcelo Puente (Alfredo Germont) – Enrique Gibert Mella (Giorgio Germont) – Any Bejar (Flora Bervoix) – Miguel A. Machinandearena (Marqués D´Obigy)- Luciano Straguzzi (Barón Douphol)
Edith Celis (Annina)- Jorge Masciotra (Dr. Grenvil)- Pablo Gaeta (Gastón) –
Ariel Casalis (Mensajero).
Coreografia: Cecilia Sullivan -Vestuario: Cecilia Piñeyro
Escenografía: Agustin Rojo – Regisseur: Omar Ottomani
Dirección Musical: Maestro César Tello
Funciones: 2/5-5/5-11/5: 20.30 hs. 7/5: 17.00 hs.
La Manufactura Papelera: Bolívar 1582 – Teléfono 15 4147 6750.
Localidades : $30 (abajo), $20 (arriba) y $10 (de pie)

Publicado en Leedor el 3-5-2006