Lorena Di Meo

0
9

Talento consolidado en la nueva exposición de Lorena Di Meo de la Galería El Puente de Buenos AiresLORENA DI MEO: TRANSPARENCIA Y SOLIDEZ.

Por Julio A Portela

El Puente
Galería de Arte
Arenales 834
Hasta el 26 de mayo

Conocíamos la obra de Lorena de la década de los ´90 con sus construcciones de naturalezas muertas conformadas por figuras geométricas de envases apenas recortados por líneas esfumadas algunas de las cuales observamos en esta exposición. En ellas los objetos, en tonalidades delicadas parecen descansar en el plano mientras sus sombras se proyectan por influencia de una luz tangencial.

Encontramos en sus últimas obras la permanencia de esas figuras estáticas que brillan con una luz interior sin atreverse a hacerlo enteramente. Pero aquí se introducen nuevos elementos como el enmarcado interior que encierra las figuras o los planos horizontales en colores saturados que les otorgan apoyo.

También las figuras se muestran con sus sombras proyectadas que atraviesan las fronteras de esos planos interiores por acción de una fuente de luz interferida por eclipses parciales provocados por objetos no conocidos.

Creemos percibir en ello un afán de liberación, un deseo de mostrarse y de expandirse en una nueva apertura, quizás hacia el mundo, tal vez hacia nosotros.

Coexistiendo con estas expresiones plásticas encontramos las ?nuevas? pinturas en una temática diferente que nos muestra lo contundente de las estructuras trabajadas con elementos otra vez geométricos. En ellas se descubre la magia del arte que permite dotar de espiritualidad aquellos temas más sencillos expresándolos en una secuencia o argumento como en ?Descubrimiento de una ensoñación? (2006) o ?Conciencias presentes? (2002).

En unas se muestran cuentas de diferentes formas y tamaños ensartadas para formar juegos de abalorios que en su disposición pueden atravesar diversos planos recortados de colores. Los juegos pueden descolgarse de un plano para introducirse en otro o prolongarse en cintas envolventes.
En otras en cambio observamos planos superpuestos como apilados sin poder tocarse, en un ejercicio de levitación que les permitiera sostenerse en el espacio sin intervención de agentes físicos conocidos. A veces esos contornos remarcados aceptan incorporar esferas que le otorgan a las composiciones gran espiritualidad, admitiendo que como símbolo religioso se la asimila al planeta Tierra que alimenta al hombre con la fe y que le da abrigo.

En todas ellas el color estalla en la gama de los rojos, para lo cual no existen limitaciones: hay que mostrar y mostrarse. Y este es el gran cambio que percibimos en las últimas obras de Lorena, el uso del color en toda su expresión, materia que ha sido objeto de su permanente estudio.
Recomendamos muy especialmente esta exposición donde Lorena muestra su talento consolidado por una fuerte formación académica y docente en distintas disciplinas de artes visuales, expertizaje y valuación de obras e historia del arte.

Publicado en Leedor el 28-4-2006