Estrenos 30-03-2006

0
8

Oferta muy variada donde se destacan dos producciones de nuestra región, además de una película norteamericana independientes y dos segundas partes para públicos opuestos. ESTRENOS DEL JUEVES 30 DE MARZO

Por Fredy Friedlander

Promisorio debut de Juan Solanas en doloroso tema

?Nordeste?, la ópera prima de Juan Solanas es una obra bien intencionada y parcialmente lograda que muestra el manejo espurio de la venta de bebés en ciertas regiones de nuestro país. Transcurre en el noreste argentino, zona adonde arriba una francesa que pronto comprobará los riesgos que implica la adopción de un bebé en nuestras tierras. Carole Bouquet, que debutara con Buñuel en ?Ese oscuro objeto del deseo? y a la que viéramos recientemente en ?Luces rojas?, es Hélène. Su destino se cruzará con el de Juana (Aymará Rovera), madre soltera bastante más joven a quien le llega la orden de desalojo en plena miseria y con un hijo pequeño que le cuesta mantener. Film de denuncia que logra transmitir la situación angustiosa de gente desprotegida y la complicidad de autoridades y seres corruptos. Las interpretaciones de ambas actrices son un punto fuerte de ?Nordeste? que logran compensar cierta falencia técnica en rubros como la fotografía. El director, hijo de Pino Solanas, ya había logrado obtener un César del cine francés por su original cortometraje ?El honbre sin cabeza? y su primer largometraje tuvo su premier mundial en el último Festival de Cannes, donde fue bien recibido.

Una familia poco ejemplar con problemas de inmadurez colectiva

El comienzo de ?Historias de familia? (?The Squid and the Whale?) en una cancha de tenis podría perfectamente evocar al último film de Woody Allen. Si se agrega el hecho de que transcurre en Brooklyn la asociación parece válida, pero los parecidos y méritos acaban ahí. Noah Baumbach, su director, ha colaborado como coguionista en ?Vida acuática? de Wes Anderson y pese a ser ?Historias de familia? su cuarto largometraje, es el primero en estrenarse localmente. Se trata de una producción independiente que ha recibido varios premios y ha sido elogiada por parte de la crítica internacional y local. Dado que nuestra principal función es la de orientar al público cinéfilo, cabe la advertencia de que la película puede gustar. Hecha esta salvedad corresponde ahora señalar los motivos que nos llevan a discrepar con cierta visión favorable de un sector de la crítica. El tema de la separación de un matrimonio y el efecto pernicioso sobre sus hijos ha sido y es de actualidad y de hecho la trama, en parte autobiográfica, no transcurre hoy sino en 1986. Bernard (Jeff Daniels) es un escritor con pasado exitoso, además de profesor de letras. Pero últimamente sus libros ya no interesan. Su esposa Joan (la siempre excelente Laura Linney) en cambio está por publicar un libro, que el ?New Yorker? ha aceptado anticipar parcialmente. A medida que se va conociendo a ambos personajes, se tiene la impresión (al menos la propia) de que la situación resulta forzada. Por un lado, Bernard es un típico perdedor, que no para de acumular citas de grandes escritores como Kafka, pero al que cuesta imaginar que haya sido alguna vez un escritor de éxito. En cuanto a su esposa, la revelación de ciertos aspectos sórdidos de su pasado marital y personal, harán que sea también difícil creer en sus aparentes atributos literarios. Los dos hijos varones son también patéticos, con comportamiento propio de tipo ?nerd?. Hay una exagerada insistencia en las aficiones masturbatorias y alcohólicas del menor. En cuanto al mayor la película hace hincapié en su preferencia por el padre, cuyos consejos no le rendirán muchos frutos por ejemplo en la relación con la joven Sophie. Es infantil su torpeza al plagiar la música de uno de los más famosos grupos de rock del mundo, esperando que nadie se de cuenta. Tanto el autosuficiente profesor de tenis encarnado por William Baldwin como una joven liberal (Anna Paquin) que se aloja en la casa de Bernard completan una galería de personajes que, aún siendo seres reales de la sociedad norteamericana, no necesariamente logran nuestra empatía. Las numerosas citas de films de la nouvelle vague (?Sin aliento?, ?La maman et la putain?) son apenas una concesión más que el director hace para ganarse la complicidad de los seguidores de dicho movimiento. En resumen, asistimos a un cuadro familiar donde la generalizada inmadurez de sus componentes podrá interesar a algunos pero logrará irritar al resto.

Excelente documental sobre una figura ejemplar

?Salvador Allende?, del chileno Patricio Guzmán, es el documental definitivo sobre la figura de un idealista que creyó que era factible la instauración del socialismo por la vía democrática. Sobriamente realizado, evitando tomar posiciones radicales o arbitrarias, es el director mismo quien sostiene el relato con su voz en off y con excelente combinación de imágenes de la época, entrevistas a familiares, colegas e incluso enemigos. Notable es la entrevista al embajador de los Estados Unidos durante le gobierno de la Unidad Popular, Edward Korry. Con una sonrisa permanente, el ex funcionario revela (o mejor sería decir confirma) el plan de desestabilización del gobierno de Nixon que finalmente llevó a la caída (suicidio) de Allende en un trágico 11 de setiembre de 1973. Impactantes también son las escenas del discurso de Allende en las Naciones Unidas, largamente aplaudido, que no sirvieron sin embargo para impedir el golpe poco meses más tarde. Hay también un momento muy dramático en que un camarógrafo argentino (Leonardo Henriksen) filma su propia muerte al ser acribillado por un carabinero chileno. Patricio Guzman, que ya había realizado varias otras películas sobre el periodo en que gobernó Allende, logra un film excelente que resulta un justo homenaje a la figura del estadista a quien tanto admiró.

Dos segundas partes dirigidas a públicos opuestos

Esta semana se presentaron dos segundas partes cuyo único parecido estriba en que son secuelas de exitosas películas, aunque de menor calidad.

?La era del hielo 2? retoma a la mayoría de los personajes animados de la primera parte en momentos en que se produce un gran deshielo que los obliga a emigrar. Reaparecen el solitario mamut Manny, el perezoso Sid y el tigre diente de sable Diego además de la ardilla Scrat. Esta última protagoniza algunos de los mejores momentos del film, cuando su búsqueda de bellotas desencadena verdaderos desastres naturales como ya ocurría en la primera parte. Y así como en la anterior el tigre tenía un mayor protagonismo, en ésta es el personaje del mamut (¿último de su especie?) el que adquiere mayor relevancia. La fórmula es la misma lo que le quita algo de brillo. Sin embargo, los chicos la disfrutarán tanto como a su predecesora y los mayores no la pasarán mal. Carlos Saldanha, habitual codirector de Chris Wedge (que aquí se limita a prestar la voz de la ardilla Scrat, en la versión en inglés), asume plenamente la realización de esta segunda parte, que aún siendo inferior, deleitará a los más pequeños. Es de lamentar la aparición de ciertos modismos indescifrables en la versión en español que aquí se presenta.

?Bajos instintos 2: adictos al riesgo? vuelve a presentar a Catherine Tramell, catorce años después, en una secuela que no oculta sus intenciones puramente comerciales. Desde el inicio mismo, manejando un auto en Londres a 175 Km por hora, reencontramos a Sharon Stone en compañía de su primera víctima, deportista y desdichado acompañante. La actriz se las deberá ver con un psicoanalista, asignado por Scotland Yard (el actor David Morrissey) a quien logrará enredar y con un policía que no le pierde el rastro, a cargo de David Thewlis (?Siete años en Tibet?). Por último, cabe señalar a Charlotte Rampling en desafortunada interpretación de otro analista. Se extraña la ausencia de Michael Douglas, cuyo personaje es mencionado en el relato, así como la del director Michael Verhoeven aquí reemplazado por el inglés Michael Caton-Jones (?Escándalo?, ?El Chacal?). Las promocionadas escenas de sexo no deparan nada novedoso pero permiten apreciar que Sharon Stone aún luce atractiva a los 48 años. ?Bajo instintos 2? es razonablemente entretenida, pese a estar muy lejos de la primera e impactante versión.

Publicado en Leedor el 1-04-2006