Cándido López, los campos

0
12

El primer largometraje del José Luis García es el resultado de un imprevisto y muy productivo cambio de planes.
Una cosa lleva a la otra…

Por Elizabeth Motta.

… y a José Luis García sus estudios sobre historia realizados en pos de un proyecto de ficción para el cine, lo llevaron sin embargo a hacer un documental. El primer largometraje del director será, por lo tanto, el resultado de un imprevisto y muy productivo cambio de planes.

Un primer objetivo planteado por el director era hacer un viaje por los lugares por los que había pasado Cándido López con el ejército argentino en la Guerra del Paraguay, recorrido que el pintor bocetó en sus pinturas. El incentivo era hallar los puntos de vista exactos de los cuadros y fotografiarlos, ya que según José Luis, más que pictórica, la visión de Cándido era fotográfica y de cronista.

Pero el proyecto fotográfico inicial poco a poco fue tomando otro rumbo: el viaje se convirtió en un recorrido sobre la historia de la Guerra de la triple Alianza (1804-1870).
Partiendo desde Buenos Aires, con las palabras del nieto de Cándido, Adolfo López, pasando luego por los testimonios de habitantes de Corrientes, Brasil y Paraguay (seguidos de una voz en off y presencia física del director) se va armando la historia del mayor genocidio por el que ha pasado la historia de Latinoamérica (y principalmente la de Paraguay, que perdió casi a la cuarta parte de su población).

Con estos testimonios se van manifestando diferentes puntos de vista sobre esta guerra, según las nacionalidades. Por ejemplo, en una charla de J.L.García con un paraguayo, se arma una discusión sobre la frase que pronunció Francisco Solano López antes de morir; mientras que uno asegura que fue ?Muero POR mi pueblo?, el otro está convencido que las palabras del Mariscal fueron ?Muero CON mi pueblo?. También hay un testimonio de una escritora inglesa (Inglaterra estuvo conectada con este hecho histórico), quien afirma que ? el imperialismo no está relacionado con el interés económico? (por supuesto esta es la parte más cómica del film). Pero frente a estas opiniones, el director se posiciona desde una actitud neutra, ya que su objetivo frente a esto, más que juzgar, es el mostrar la existencia de una diversidad de puntos de vista.

En ese momento, el film pasa a ser también un documento sobre la construcción de la Historia según los diferentes países, sobre la falta de información y de conocimiento sobre la Guerra de la triple Alianza por parte de quienes la vivieron más de cerca.

El documental tiene un planteo muy interesante, ya que conecta la pintura, la fotografía, la historia y el cine en un mismo viaje. Mientras que varios planos del filme son casi pictóricos, los cuadros de Cándido sobre la batalla de Peribebuy son (como afirmó el director en una charla posterior a la proyección) como un relato cinematográfico. A su vez, como ya hemos dicho, García vio en el pintor una mirada fotográfica más que pictórica sobre los campos de batalla, es decir, un cronista antes que un pintor. Y como todo cronista, su trabajo pasa a ser un gran retrato de la historia. Es decir que la obra misma de Cándido López lleva consigo diferentes puntos de abordaje. Y así es como procede el director.

He visto pocos documentales que durante su realización hayan cambiado su rumbo, dejando de lado una primera hipótesis o proyecto inicial que determina ya de antemano el objetivo del film. José Luis García se ha dejado llevar sabiamente por los planteos que se le fueron presentado durante el transcurso de su viaje, obteniendo de ese modo muy buenos y originales resultados.

Publicado en Leedor el 19-4-2005