Biblioteca en la Plaza

0
5

Un agrupación propone retomar el lugar público de la plaza como un ámbito de recreación, cultura y reflexión. Con su flamante biblioteca popular buscan llegar a lectores de todas las edades.
La biblioteca que va a la plaza

Por Favio Orellana*

En la plaza de Jujuy y México, en el barrio porteño de Balvanera, se viven temperaturas infernales. No impiden, sin embargo, que, como todos los sábados a las 16.30, un primer grupo de cuatro personas lleve trabajosamente cajas repletas de libros. Y el viaje se repetirá por tandas. Son integrantes del colectivo de recreación popular La Oruga, que sigue con el rito que comenzó a fines del año pasado de levantar en un lugar estratégico de ese espacio público su biblioteca popular. Justo enfrente donde viviera el escritor Raúl González Tuñón. Apenas apoyan las cajas, comienzan a acercarse algunos chicos que jugaban por el lugar.

Wilde, Nietzsche, Aristóteles, entre tantos otros, conviven sin problemas con libros infantiles, de cuentos, novelas. ?Vengo a devolver este libro?, dice un joven de pelo largo, y enseguida entrega dos ejemplares. ?¿Viste eso??, pregunta uno de los fundadores del grupo Mario De Angelis al cronista, ?es algo que pasa habitualmente: una devolución más una donación?, repone contento. Junto al artista plástico de 53 años, Andrea Bulsoni y Leandro Iacomini crearon hace dos el grupo en el que trabajan ocho voluntarios en las áreas de talleres recreativos y la biblioteca autogestionada que surgió ?como una necesidad, de poder estar en un lugar público donde está la gente y no en un lugar donde tenés que hacer trámites cerrados?, sintetiza De Angelis. ?El objetivo es promover la lectura. Empezamos con 46 libros y enseguida se agotaron?, comenta Andrea señalando con orgullo que ya tienen aproximadamente 60 ?socios?.

Quienes se acercan cada sábado a la plaza-biblioteca son vecinos ?que capaz le cuesta entrar al edificio público de la biblioteca. Acá es como que nos tiene, nos conoce, hay un contacto?, asegura De Angelis, y agrega que ?hay personas de casas tomadas, de pensiones, de alquileres. Por eso hay un recambio constante de la gente que viene?. Y para que quede más claro señala que ?año tras año es como empezar de nuevo?. La renovación de los lectores ayuda a que la agrupación renueve seguido su stock de libros. Y la falta de espacio no es problema. ?Los comerciantes son solidarios: guardamos los libros en una farmacia y los materiales de recreación en un bar de acá cerca?, explica Bulsoni. Además, trabajan junto a organizaciones populares como Madres de Plaza de Mayo y reciben donaciones en la plaza o por mail a laorugacolectivoautonomo@yahoo.com.ar

Mientras, Andrea y otras compañeras comienzan a atender con infinita paciencia a los chicos y sus pedidos, Leandro está a cargo de un grupo de 12 niños que sentados en el pasto están concentrados en armar instrumentos musicales con chapitas de gaseosas y envases de yogurt. Es que todas las actividades recreativas se llevan a cabo siguiendo un patrón temático. Este mes le toca al carnaval. Por eso en febrero los encuentros consistieron en armar trajes y máscaras. ?Siempre intentamos hacer la recreación en torno a un tema social o político. Con los adolescentes y adultos trabajamos el tema de Cromañón o el 24 de marzo?, explica De Angelis. El día de la Mujer, el del Trabajador, los precios son algunos de los tópicos que ya tocaron o que festejan anualmente. Aunque, consideran, ?hay temas que queremos tocar como los de género o violencia familiar que en una plaza no lo podés tocar?. ?Siempre desde una mirada determinada?, aclara el plástico. Y tiene mucho que ver con parte de la trayectoria de algunos de sus integrantes.

Todo comenzó cuando De Angelis, Bulsoni y Iacomini cursaban la carrera Educación Popular en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo. Querían llevar a la práctica la teoría. Hasta que los vecinos de la Asamblea del barrio les comentaron que tenían un proyecto con la escuela Laprida, ubicada en México y Matheu. ?El proyecto era `El barrio en la escuela´, que esté a disposición del barrio como espacio público. Porque nuestro objetivo es que la gente retome el espacio público?, enfatiza De Angelis mientras deja escapar una nube de humo de su segundo cigarrillo. La aventura, que abarcaba 2 horas cátedra por semana en los tres 6º grado del establecimiento, duró todo 2005. Y lo hacían simultáneamente con las actividades en la plaza, su verdadero hogar. Así, La Oruga llegó a tener 25 miembros. Hoy son ocho voluntarios que se financian con peñas, fiestas y aportes personales porque ?no tenemos subsidios ni cobramos por esto ni queremos tener relación con el Estado?, remarca el profesor de plástica mientras un grupo de chicos corre por la plaza con chapitas atadas en sus tobillos.

Cómo comunicarse:

Colectivo La Oruga: Correo electrónico: laorugacolectivoautonomo@yahoo.com.ar

*Nota gentileza de (AUNO-TERCER SECTOR)

Publicado en Leedor el 22-02-2006

Compartir
Artículo anteriorEstrenos 16-02-2006
Artículo siguientePradera en flor